jueves, 11 de diciembre de 2014

EL TAMAÑO DEL YANG



          Ayer leía en la página de Yle, esta imagen. Vista así no se sabe si puede ser un desierto pedregoso o una ciudad.
          Me llamó la atención que fuese un cementerio, impresionándome su tamaño y que se siga usando a pesar de su antigüedad y espacio ocupado.
          Pero la pregunta que ha surgido posteriormente es, “¿cuanto ocupa la muerte en la Vida?”.


Wadi Al-Salaam, que literalmente significa: “Valle de la paz”, es un cementerio islámico ubicado en la ciudad santa de Najaf, Iraq. El cementerio parece desde la distancia de Google Maps, una ciudad más de Irak llena de edificios, pero conforme vas acercándote, comienzas a ver que no son edificios los que conforman esta superficie de 1.485,5 hectáreas y que contiene millones de cuerpos, por lo que es considerado el cementerio más grande en la tierra. Si Najaf es una de las ciudades más grandes de Irak, con una población de casi 600.000. La ciudad contigua de los muertos guarda los restos de millones, en una extensión de unos 10 kilómetros a lo largo del valle. Wadi Al-Salam es también el único cementerio en el mundo en el que el rito del entierro todavía continúa a día de hoy desde hace más de 1.400 años.

          Todos sabemos que en la dualidad del Yin y del Yang, cada uno es la mitad del todo, o de una individualidad.
          Esta mitad puede ser realizada, marcada, sentida o pensada, en un número infinito de formas y métodos.
          Es sabido, que cualquiera de las dos al llegar al punto crítico dentro de una individualidad, se transforma en la otra. Por lo que siempre en cada una de las mitades o polaridades, potencialmente está la naturaleza latente y potencial de la otra.
          La muerte, el aspecto Yin de la Vida, ¿cuánto ocupa su mitad en Ella?
          Mi respuesta es Toda, la Vida es Única y Absoluta, y al no haber dualidad en ella, tanto la mitad Yin cómo la del Yang, la muerte y la vida, ocupan la totalidad de la Vida.

          “Ser o no ser”, no hay dilema cuando es el Ser.


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