No pretendo molestaros

Al parecer, algunas personas se sienten ofendidas porque no las agrego a mi foro. No tengo, ni pertenezco a ninguno, simplemente escribo y lo publico en abierto, para que libremente pueda ser leído o comentado por las personas que lo deseen. Suelo comentar las páginas que me lo permiten y les parezca bien, de las personas que me añaden a su foro. Suele ser lo que siento al ver lo que han publicado, intentando dar una visión diferente, desde la que ha sido escrito. Lo que os agradezco.

Si tenéis que pagar para entrar en la página, no es la original. Como digo a la derecha es Gratuita y sin publicidad.
Yui Shin

jueves, 28 de octubre de 2021

¿A QUIÉN SENTAR?

           Hay tantos momentos, tantas cosas que deseamos alcanzar que nos llevan a sentarnos a meditar.

          La Meditación, la Contemplación, se ha usado en casi todos los métodos de desarrollo personal, en la búsqueda de mejorar en lo que somos, en lo que hacemos, en nuestro vivir.

          Muchas personas encuentran la paz, otras la felicidad, otras la atención, otras algún poder que perseguían, otras pasan los años sin encontrar lo que buscaban, sin ver lo que han encontrado.

          Pero todos tenemos que llegar a la galantería, a la buena educación, a saber, que, si nosotros nos sentamos a meditar, la Meditación tiene que permanecer de pie, al estar ocupando su lugar, su espacio.

          Necesitamos olvidar: que tenemos alguien a quien sentar, que somos quien necesita meditar para conseguir lo que busca, olvidar al buscador.

          Pero no podemos levantarnos, la Meditación no puede sentarse en Soledad, tampoco si alguien ocupa su lugar.

          Debemos permanecer sentados meditando, hasta que dejamos el sitio, el asiento, el cojín, el zafu, a la Meditación.

          Mientras veamos, percibamos o sintamos que hemos logrado algo, que no hemos logrado nada, que no conseguimos lo que con tanto esfuerzo buscamos, la Meditación permanecerá fiel a nosotros, de pie a nuestro lado, ofreciéndonos todo lo que deseamos y que ya tenemos sin saberlo.

          Es en algún momento cuando sólo la Meditación permanece sentada, cuando podremos encontrar la felicidad, por no encontrar nada.

          Y es que el buscador, lo es por no haber encontrado. El meditador, obviamente no confía en la Meditación. El zafu, no se siente generoso en nuestra búsqueda, por ponerle un culo encima.

          Y es que cuando se sienta la Meditación, sólo queda el zafu.



martes, 12 de octubre de 2021

LAS PALABRAS

          Es curioso que la mayoría de las veces, frases con diferentes palabras señalando lo mismo, nos crean problemas de entendimiento, no de la frase, sino hacia dónde señala el dedo.

          Cuando hablamos del Sol, diciendo que se dedica a ser Sol, que no calienta más o menos por ser de noche o de día, nublado o despejado, verano o invierno.

          Que su luz y calor no dependen de nuestras necesidades o deseos, que Él sigue siendo lo que es, y somos nosotros los que debemos usar correctamente su manifestación de ser Sol.

          A eso le llamamos No-Hacer, siendo sólo la manifestación y correcta aceptación de su función y responsabilidad de Sol. Siendo Eternamente lo que Es, sin saber que es Sol y lo que hace o cómo se manifiesta.

          Sin embargo, cuando, se dice que hay que acostarse con la conciencia tranquila y aceptar lo que hemos hecho ese día.

          Cuando leemos que nadie puede hacer o manifestar más de lo que es en cada ahora, lo que pensamos es que podríamos hacer más o menos.

          Buscamos y deseamos haber sido algo diferente, tratando de encontrar terminado aquello que deseamos y que no hicimos.

          Cuando hacemos y aceptamos que es nuestra manifestación, que si está nublado daremos menos luz, que podría haber bochorno si además hay humedad, si aceptamos que si tenemos un día frío el calor será menor y que en cambio percibiremos más calor.

          ¿No es el mismo lugar donde señala el dedo?.

          Ser lo que algo es, impide ser más o menos, impide que estemos haciendo algo para cambiarnos, por lo que podemos dormir tranquilos, habiendo hecho todo lo que podía manifestar nuestro Ser.

          Eso es lo que permite amarnos, sin necesidad de saber por qué, o la razón por la que nos amamos. Porque eso sí es tratar de ser, pero no respetando lo que somos.

          Y es que, al leer las palabras, donde señalan depende del lector más que de quien escribe.

          De ahí nace la importancia de los Conceptos, porque son el dedo que señala lo que vemos.