No creo que el poder o el gobierno,
sean el origen de la corrupción, pues es el pueblo el que presta a sus
ciudadanos para realizar dichas misiones. Si bien esos hábitos creados por el
pueblo, son agravados por el poder, que lleva al abuso y violación de cuanto es más
débil.
En España, quizás haya sido la
corrupción del autoritarismo, la que ha dejado mejores migajas al pueblo, pues
han sido los poderes que nos llevaron a invadir y apoderarnos de cuanto tenían, vecinos y tierras vírgenes, cuyos habitantes en su inocencia, nos permitieron la
creación de millones de mestizos, que por razones impensables, eran rechazados
por todos los demás.
Aún peor sería, que apoderarnos de sus
posesiones y cuerpos, o simplemente su esclavización, fuese realizada desde el
abuso y la violación.
Los reyes existieron en un tiempo en
el que lo natural era, pobreza del pueblo al servicio de la riqueza del poder.
Recientemente hemos tenido repúblicas
fracasadas que dieron o fueron el paso a dictaduras autoritarias, que debido a
nuestro carácter, es la única manera de que marchemos en la misma dirección.
La segunda república, con gobiernos de
izquierdas, que en su lucha de partidos cambiaba cada pocos días, semanas,
meses e incluso años, el gran cambio que se pretendió fue la erradicación y
destrucción de cuantos tuviesen ideas de derechas, representada en Europa por
Hitler y Mussolini, para implantar el comunismo de izquierdas representado por
Lenin y Stalin.
Estableciendo el comunismo como única
religión y erradicar cualquier otra, al igual que la ideología de derechas. Es lo que a
veces pienso que la izquierda actual llama democracia, que es establecer que lo
natural en las personas del pueblo gobernado por ellos es: “Tener un solo
brazo, una sola pierna, un solo riñón, un solo ojo y desconozco si un solo
agujero en la nariz”.
El gran problema para el pueblo es: Si
la izquierda debemos tenerla en el lado izquierdo nuestro o en la izquierda de
ellos cuando nos miran.
En parte de la juventud y en la
mayoría de la izquierda, que ha nacido tras la transición, el diablo es el
dictador Franco y su infierno la derecha, todo ello tiene que ser erradicado de
nuestras vidas y memoria.
La nueva izquierda, con su memoria
histórica, ha borrado toda su corrupción, abusos y violaciones realizadas al
pueblo, para dar existencia única a cuanto se hizo en la dictadura, sin que
exista algo que se hiciese bien y todo debe ser rechazado, castigado y borrado
de la existencia de la Tierra.
Tras más de 20 malos gobiernos republicanos,
con una izquierda peleando por el poder en lugar de por servir al pueblo, hubo
una rebelión de la derecha, al no aceptar ser masacrada y erradicada de España.
Una guerra fratricida en la que nos asesinamos unos a otros, simplemente porque
dos grupos de corruptos, deseaban el poder.
En cuarenta años, se reconstruyó
España, se crearon carreteras, ferrocarriles, industria se mejoró la agricultura
y sin apenas impuestos, había seguridad social y los jóvenes podíamos comprarnos
piso y viajar, pudiendo emanciparnos de nuestros padres sin dejar de ser obreros.
Aparte de que habiendo regalado la izquierda el oro de los españoles a Rusia,
la democracia cogió el relevo sin deudas que pagar.
Han pasado más de cuarenta años, en
los que no sólo los jóvenes no pueden alquilar un piso, sino que hay familias que tienen problemas para vivir con varios sueldos en casa y algunas con uno tienen
que vivir gracias a Cáritas u otras asociaciones de ayuda, algunas de ellas
cristianas al no haberlo erradicado la república.
Muchas familias, están tras todos estos
años de democracia, en situaciones económicas parecidas a la posguerra.
No funciona y hemos perdido:
Industria, seguridad social, carreteras, pantanos de agua y su producción
hidroeléctrica, los ferrocarriles, y estamos confrontados por cualquier cosa
especialmente la ideología política. Aparte, de la casi imposibilidad de tener vivienda cualquier obrero con sueldo normal y sin amigos políticos.
Ha aumentado exponencialmente la carga
fiscal, los beneficios de las grandes empresas, las pérdidas de las empresas
públicas y sobre todo la deuda pública es lo que más aumenta, a pesar del récord recaudatorio y las ayudas europeas.
Y es que cualquier presupuesto
público, permitiría hacer lo que se dice que se va a crear y en las condiciones
y calidades establecidas. Desgraciadamente la CORRUPCIÓN política, tiene
mordidas, repartos, porcentajes y pagos a amigos y clientes, que generalmente el
dinero real que llega para la realización de la obra pública, a veces descontados
los beneficios de quien al final ejecuta la obra, no permite contratar obreros especializados
ni pagar los materiales que deberían usarse.
Al final cuando hay un fallo, nos
enseñan los documentos que se crearon para realizar el proyecto. Pero nunca vemos,
lo que se ha llevado cada uno de los corruptos que han intervenido.
Judicialmente, están avisados de que
destruyan las pruebas, pues en caso de que las haya y salga a los medios de
comunicación, tendrán que ser entregados unos paganos para pagar por ello. Y si
los errores son muy graves, habrá que recurrir al indulto o la amnistía para
que no cuenten la verdad.











