PSOE y Sumar pactan la despenalización
de las injurias a la Corona y la ofensa a los sentimientos religiosos, a España
y sus símbolos.
Soy partidario de la libertad de
expresión, para decir de manera correcta y educada nuestra opinión sincera,
equivocada o acertada aceptando las respuestas.
Obviamente, ser educados y tener
empatía, debería ser una cosa natural propia en seres humanos. Para Sumar, es
obvio que su ideología tiende a una democracia profunda como la de Rusia, Corea
del Norte, China o cualquier país comunista, donde la libertad de los
ciudadanos para vivir y opinar, goza de las máximas garantías. Es lo que tiene
ser de izquierdas, que sólo se admite la Libertad, los Derechos y la Justicia,
como es natural en el PSOE y sus colegas.
Los políticos nos hablan de Derechos,
de democracia, de libertad, el resultado en nuestra sociedad podemos verlo en
cualquier medio de comunicación, o simplemente mirando alrededor y en nuestra
propia vida: “La Libertad consiste en obedecer y cumplir con las Leyes que
ellos dictan”.
Yo preguntaría a cualquiera que desee
responder: ¿Si todos cumplimos con nuestras responsabilidades, haría falta
pedir o dictar derechos?
Porque si yo respeto a los países, a
las religiones, a las creencias, el pensamiento de los demás, las instituciones
y sobre todo a cuanto me rodea: ¿Qué Ley tendría que darme la libertad, de
poder insultar o soltar mi mierda y frustraciones en algo o alguien?
No es de extrañar, que en un país
donde los políticos se dedican a echarse en cara la corrupción y mal gobierno de
los otros, a insultarse mutuamente, con el pie y la mano izquierda o derecha,
haciendo y caminando en direcciones opuestas y buscando la confrontación entre
españoles, nos den derechos para apropiarnos de lo ajeno, para insultar y
desahogarnos de los abusos y violaciones que recibimos desde el poder, y el
poder delinquir eternamente sin que la Ley pueda pedirnos explicaciones.
Y es que justificar gilipolleces con
los Derechos Humanos, es que conocen que España ocupa el primer lugar en estas
calificaciones y nos lo creeremos. Algo que nos llevará a discutir y
confrontarnos con los que piensen diferente, algo que es el abono de nuestra
armonía nacional: “Uno contra todos y el pensar lo contrario que los demás”.
Los Derechos Humanos, son innecesarios
cuando existe Humanidad. Y es que en una sociedad compuesta por seres humanos, el
sentido común sustituiría a la mayoría de leyes que son emitidas para
obligarnos a hacer lo que debemos, y proteger al poderoso de que alguien piense
que tiene derechos derivados de esas leyes, que en su redacción admiten miles
de interpretaciones y unas niegan lo que proponen las otras.
Es una función del gobierno, el
redactar la Ley para que pueda protegerse a sí mismo en sus abusos, violaciones
y errores, sólo es necesario tener perros guardianes que conozcan todos los
recovecos.
Insultar creencias, a Dios, al rey, a
nuestro propio hogar y a los demás, no es un Derecho, sino carencia de empatía,
dignidad, educación y falta de autoestima.
Expresar una opinión profunda y sincera,
puede ofender a alguien, pero si podemos explicar nuestras opiniones y aceptar
las ajenas, es una libertad de expresión que podría llevarnos a parecer
humanos.








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