La única Ley que rige nuestro destino
es la del Yin y el Yang: Todo tiene dos mitades opuestas. Que permite, que
tengamos Libertad y que no podamos romper el equilibrio de la individualidad. Mientras
pensamos que nuestra existencia como individuo y como Universo está inmersa en
el océano de la esclavitud y el desequilibrio.
Si no hubiese corruptores, no
tendríamos la posibilidad de elegir entre ser corruptos o seres humanos y por
tanto no seriamos libres. Si no tenemos suficiente con lo que tenemos,
tendremos que poder elegir libremente en si es mucho o poco. Si nadie nos manda
ir a la guerra, no sabremos si tenemos Dignidad y la usamos, o es que ignoramos
que somos borregos.
Al final, individualmente y
colectivamente, lo que se mostrará es: si somos corruptos, una sociedad de
abusos y violaciones. Pero nuestra corrupción no depende de que haya un
corruptor, sino de nuestra libertad para elegir.
Lo que realmente mostrará nuestra
convivencia, no es el resultado de los demás, porque nuestra importancia reside,
en que somos quien creará el equilibrio que existe en la sociedad.
Lo que todavía no entendemos es que,
en la Vida existen la mitad del Bien y la mitad del Mal, que existimos siendo
tentados por el diablo y aconsejados por dios. Ese es precisamente el origen de
nuestra Libertad.
Lo que tampoco entendemos es que no
existe una mitad Bien y otra Mal, que su denominación señala que son opuestas
siempre. Dado que se puede dividir la Individualidad por un número Infinito de lugares,
no existe algo que pueda decirse que es bueno o malo, pues dependerá de por
dónde hemos dividido y cómo usemos o lo que creemos con ese algo.
Cuando miramos algo, sabemos cuál es la
parte del frente y la espalda de lo que observamos, una persona que lo mira
desde el lado contrario, verá el frente en la espalda vista por nosotros. Ambos
veremos el frente y la espalda, según nos hayan enseñado cuál es cada parte,
algo inexistente en el Yin y el Yang y en la Vida.
Cuando miramos a otra persona, sabemos
si vemos su espalda o su cara, hemos olvidado o no tenemos en cuenta, la Ley
del Yin y del Yang en nuestra visión y realidad de ese ahora. Lo que estamos
viendo es lo que nos han dicho: Cuál es la cara y cuál es la espalda, pero el
frente de lo que vemos, puede ser cualquiera de ambas mitades.
La corrupción, la violación de
nuestras funciones, no depende de lo que nos rodea, sino de nuestra Libertad. Cuando
renunciamos a nuestra Dignidad, la sociedad carecerá de ella, sin importar qué
posición ocupemos en ella. Sin Dignidad, no puede nacer el Amor, sin amor, sólo
crearemos: Ego, ambición, deseo y una sociedad inmersa en el Abuso y la
Violación.
Podemos ayudar a que los demás
cambien, pero ellos también tienen la misma Naturaleza de Libertad que
nosotros, por lo que no podemos obligarles. Obligarles significa que hemos
robado su Libertad y por tanto somos dictadores y abusadores, que hemos violado
su Libertad.
Lo que la Vida nos ofrece, es que son
nuestras decisiones las que establecerán el equilibrio en la sociedad. Nuestra
Libertad de elegir lo correcto en cada ahora, determinará el Universo en el que
existiremos.
El Creador del Universo, soy Yo. La sociedad
muestra el equilibrio que yo he creado. Hay corruptores, pero no Corrupción si
yo no la permito nacer en mí.


a.jpg)








.jpg)