En nuestra ignorancia, hemos llegado a la conclusión de que ambas cosas son un derecho que tenemos como personas o ciudadanos de un lugar.
Aunque parezca diferente,
es como si pretendiéramos que porque hay dinero en los bancos, tuviésemos
derecho a usarlo libremente, sacar todo el que necesitemos, sin necesidad de
ingresarlo previamente.
La Vida es el banco del que
sacamos cuanto tenemos, pero en Ella no hay nada, cada individualidad tiene lo
que previamente ha aportado a lo que Es.
Cada individualidad tiene,
el derecho y la libertad de usar cuanto aporta a la Vida. Pero nunca puede ser
un derecho, el sacar o usar lo que otra individualidad ha aportado. No es
necesario el crear una ley, simplemente tendríamos que usar el sentido común.
Pedimos viviendas, no
porque nos la hayamos ganado, sino porque es un derecho que el gobierno y sus
leyes, deben concedernos como obligación, porque a alguien se le ocurrió
escribirlo como derecho en algo llamado Constitución.
La realidad es, que estamos
pidiendo que: Si no hemos aportado lo suficiente, sean los demás los que paguen
impuestos obligatoriamente, para que podamos tener una vivienda. No conozco un
gobierno que tenga dinero propio, ni unos gobernantes que pongan su dinero para
crear viviendas sociales, el dinero que se usa es el aportado por todos para
que lo administren, creando el bienestar para todos.
Exigir que ese dinero
aportado por los demás, sea gastado en nuestro beneficio, porque es humanidad y
lo que dice una ley, es algo natural. Pero también dice nuestro grado de
humanidad y la ignorancia de esa ley que dice que: Coger y usar lo ajeno como
propio, es robar.
Lo natural es, que haya
quien tiene una casa muy grande y alquile habitaciones, quien tenga más de una
y alquile las que no necesita, y que unas empresas gasten dinero en construir viviendas
para vender y obtener beneficios.
Mantener los precios dentro
de unos márgenes, que permita conseguir alquilar o comprar, con el salario
normal, es la labor del gobierno, no con leyes, decretos e imposiciones, sino
procurando que existan suficientes viviendas para que vivamos todos los
ciudadanos.
El parque de viviendas
sociales, no debe ser obligación únicamente del gobierno, sino de los
sindicatos, los grandes centros y cooperativistas. Porque lo otro necesario es
la Dignidad de los ciudadanos, que significa que en lugar de convivir con el
abuso como ley, lo hagamos en el respeto. Donde los propietarios obtengan
beneficios y los inquilinos respetemos la vivienda y los acuerdos.
Pretender controlar los
beneficios de las empresas, de quienes alquilan, o robar lo que alguien tiene
porque lo ha pagado, para que obtengamos derechos que no hemos ganado o hecho
el esfuerzo necesario para tenerlo, sólo sería un abuso.
Las viviendas que se están
vendiendo a empresas, la mayoría fueron construidas en una dictadura que
rechazan quienes se manifiestan, pero al mismo tiempo exigen que sean robadas o
alquiladas al precio que ellos puedan pagar, un contrasentido.
Las pensiones con el
sistema actual, tienen los días contados. Lo escribí hace años. Un sistema
creado con una previsión de vida de 65 años, con la mayoría de ciudadanos
trabajando, significa que a cada trabajador se le quita un poco de dinero de su
sueldo para pensiones.
Cuando dejamos de tener
hijos, la previsión de vida es de 80 o más años, hay pocos trabajadores por
cada pensionista, los impuestos de las empresas suben, por lo que bajan los
beneficios y los salarios, que además tienen que pagar impuestos para
pensiones.
Es sólo cuestión de tiempo,
el que España necesite 200 millones de habitantes para pagar a sus
pensionistas, lo que encarecería la vivienda, los alimentos y todo cuanto
comprásemos, para pagar unas pensiones dignas como exigimos los pensionistas.
Hemos contribuido a pagar
las pensiones de nuestros abuelos y nuestros padres, pero hay que elegir si
obligaremos a nuestros hijos y nietos a tener que pagar más de medio salario,
para nuestras pensiones.
Bajar los impuestos para
pensiones, pensiones practicamente iguales para todos, independientemente de
los salarios cobrados, sin diferenciar a un ministro o presidente, de un
obrero.
Con el salario o las
empresas, crear planes de pensiones personales, para cobrar lo que cada uno
desee y pueda.
No son los derechos, sino
la responsabilidad individual, lo que permitirá llegar a una convivencia con
Dignidad.


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