Hay un programa en DMAX televisión, titulado “Alienígenas”, analizan civilizaciones antiguas y sus construcciones, todas ellas según su tradición, escritos y enseñanzas, creadas por dioses venidos de las estrellas o del cielo.
Les enseñaron y ayudaron a crear con
piedras que difícilmente moveríamos ahora y a crear cosas que no podemos
imaginar cómo fueron aprendidas y cómo se produjeron los cambios en una
sociedad primitiva.
Pero según los escritos y enseñanzas
orales, los implicamos en nuestras guerras, nacidas del ego y regadas con el
deseo de poder y ambiciones.
Finalmente, nos abandonaron y
regresaron a sus hogares en las estrellas. Ahora nos visitan en naves, para
poder observar nuestra evolución, desde el conocimiento que nos ayudaron a
desarrollar. Observan nuestras guerras y cómo creamos problemas que resolver,
en un círculo infinito. No importa cuántos problemas resolvamos, la velocidad
de creación es siempre mayor.
Aumenta la pobreza, la necesidad, los
abusos, las ambiciones, la Indignidad, la carencia de humanidad, las guerras
que muestren el poder y no lleguen a destruir lo nuestro o lo que ambicionamos.
Viendo el programa, mi pregunta es: “Si
tenemos una mascota, que nos esforzamos en que aprenda cosas, se muestre
amorosa y conviva como una familia con el resto, que respete la actividad y lo
creado por los demás, que ayude en lugar de destruir, y a que conviva en una
sociedad tendente a la Humanidad”. Obviamente, si a lo que se dedica es a usar
nuestro amor para dominarnos y hacer su voluntad, si no abandona su instinto
animal, si sólo se dedica a destruir, asesinar, abusar y violar cuanto la
rodea, nuestro amor, nos llevará a abandonarla.
Tendrá que regresar a la selva, a la
convivencia del más fuerte, al poder de quien tiene menos Dignidad o carece de
ella, que permite el abuso, el engaño, la violación y el uso como alimento de
cuanto nos rodea o su destrucción.
Si repasamos nuestra historia desde el
abandono de esos dioses: Guerras, conquistas, destrucción, exterminio, abusos,
violaciones, olvido de sus enseñanzas para crear una sociedad Humana. América
sin indios, Australia sin aborígenes, Nueva Zelanda desconocemos a sus
aborígenes, África sumida en guerras, miseria y hambre, Sudamérica llena de
dictaduras, cárteles, necesidad, abusos y violaciones, Asia, con hambre,
necesidad y dictaduras y Europa llena de nostalgias y confrontaciones. Todos, con
una carencia de Dignidad, que nos ha convertido en rebaños, sin principios o
valores, que no nos sean dictados por los pastores o dueños del rebaño.
No sólo los dioses, que vinieron a
ayudar, no a robarnos o controlarnos, sino mediante la enseñanza de principios
y valores, que nos convirtiesen en humanos y más tarde en dioses como ellos,
nos abandonaron. La Dignidad, el Amor y la Humanidad, no han tenido que
hacerlo, pues nosotros hemos renunciado a ellas.
Y es que cuando das amor a una
mascota, no esperas que desarrolle odio, aprenda a abusar y violar, quiera
tener el poder que piensa que tienes y finalmente trate de destruirte para
ocupar el poder y tener sus propias mascotas en un rebaño.
Y es que la convivencia, se transforma
en dos polos de amo y rebaño, cuando desaparecen el: Amor, la Dignidad y la
Humanidad.

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