El Mal, no crea lo malo, el Bien no
crea lo bueno, es cómo lo usamos y las circunstancias, el cómo lo aceptamos lo
que determina el resultado, lo que será creado con eso que nos ha dado la Vida
y que por Naturaleza no es malo ni bueno.
Durante años he dicho que: “La Vida me
dio una mierda, hice una huerta y la aboné con la mierda, las verduras eran
sanas, buenas y grandes”.
Nuestras quejas de la sociedad que
hemos creado, son injustificadas, decimos que todo está desequilibrado, que las
ambiciones, las guerras, los abusos y las violaciones, no son naturales en la
sociedad. Que los demás son: egoístas, falsos, abusadores y que violan la
convivencia y nuestros derechos.
Hemos olvidado que todo derecho, nace
porque alguien cumple con sus responsabilidades, que realmente no es necesario
que nazca el extremo de los derechos, cuando en la Dignidad y la Responsabilidad
existen el centro.
Mi Maestro nos decía que: “Todo es
perfecto tal como es”, que señalaba a que no existe el desequilibrio o la
imperfección. Nuestra sociedad está perfectamente equilibrada y es perfecta, es
lo que nosotros hemos creado con lo que somos, es la suma y resultado de lo que
somos. Obviamente, la imperfección y el desequilibrio nacen, cuando la miramos
desde lo que creemos ser.
La Equidistancia desde los extremos,
la mitad Yin y la mitad Yang, no son medidas, sino el peso o equilibrio de lo
que somos. En una sociedad, las buenas personas y la gente mala, tienen un peso
por su cantidad y por su actividad e importancia, todo ello medido desde la
cantidad de Dignidad que cada mitad aporta, si hay mucha gente mala y pocas
personas buenas, la equidistancia para una Sociedad Humana, estará en el
Centro: Guerras, ambiciones abusos de poder y violaciones de los débiles o
renunciantes de usar o manifestar su Dignidad. Estos renunciantes, pueden ser
borregos usados para ejecutar o como víctimas, porque lo que determina dicho
equilibrio es lo que hacemos o dejamos de hacer,
La Dignidad nos hace respetarnos a
nosotros mismos, pero no hay Dignidad sin respeto por cuanto existe. Al igual
que el Amor lo tenemos o somos, cuando: “Amamos al prójimo como a nosotros
mismos”. La Dignidad nace, cuando respetamos a los demás como a nosotros mismos.
Pero el Amor es la entrega Absoluta de lo que Somos al Todo, la Dignidad propia
es el respeto por lo que somos en cada ahora, entregado al servicio del Todo, llamémosle
Universo o Dios.
Nuestra sociedad ahora mismo es
perfecta, porque es lo que hemos creado y manifiesta exactamente lo que somos. El
que no nos guste no es lo importante, lo verdaderamente importante es lo que
hagamos con ella, pues es lo único que tenemos para crear la sociedad soñada.
Nuestra Naturaleza nos permite ser aquello
que soñemos, pero tenemos que usar lo que somos, amándolo y respetándolo,
porque la Vida no tiene otra cosa que darnos para que hagamos realidad nuestro
sueño.
La Sociedad Humana soñada, es posible
sólo tenemos que cambiar nosotros, respetando, cómo y qué es cada uno,
incluidos los demás y nosotros mismos.
Porque
la sociedad soñada sólo puede nacer, cuando cada yo sea Amor y viva y exista
con Dignidad.






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