Desde siempre hemos honrado la muerte,
la hemos temido y considerado lo opuesto a la Vida.
En el Universo la semilla muere,
naciendo la planta que muere para que nazca el árbol. Este también muere, para
transformarse en el alimento que da nacimiento a nuevas vidas, todas ellas sin
dejar de ser nunca la manifestación de la Vida.
El poder de la Muerte, no es que algo o
todo muera, sino el que sea posible el cambio en la manifestación de la Vida,
que es la única que existe realmente por toda la Eternidad. Manifestada o no,
todo el Universo es su manifestación, cuando no existe el Universo, todo el
Vacío que deja está totalmente lleno de Vida.
Sin la Muerte, no existiría el tiempo,
al no poder morir el ahora para que naciese el nuevo ahora, pues como la Vida
en toda la Eternidad, sólo existe el ahora, siendo Ahora la Eternidad.
Sin el tiempo y sin que algo pudiese
morir, no habría cambio y por tanto no existiría la percepción de vivir o
existir. Es precisamente la Muerte, la que nos permite vivir, ser conscientes
de existir y poder percibir todo aquello que nos rodea. Es la muerte del bebé
la que permite que nazca el niño, el joven, la persona, llegado a lo viejo o
anciano, su muerte alimenta y da origen a nuevas formas de Vida.
Nosotros vemos la Muerte como el final
de la Vida, nuestro final. Pero la Muerte no puede morir, pues cesaría el
cambio en la manifestación de la Vida.
Vida y Muerte, sólo son mitades de la
Vida Eterna, de su manifestación en el cambio, en la Impermanencia, en el
nacimiento de la percepción del paso del tiempo.
Pero lo Eterno es el Ahora, la Vida,
donde no existe el tiempo o la muerte y sin embargo, sin tiempo o muerte, no
habría cambio o percepción de existir, no habría Libertad, no tendríamos
consciencia de ser Universo.
SER, es lo único que existe fuera del
tiempo y de la muerte, porque Ser, sólo se manifiesta en el Ahora o en el ahora
que llena de Infinito a la Eternidad.
Cuando nos enseñan, que la energía no
se crea ni se destruye, nos dicen que cuanto se manifiesta en el Universo es
energía, y que puede cambiar y transmutarse, pero no puede morir, sólo puede
cambiar en cómo se manifiesta.
El hecho de ser seres con Naturaleza
de Libertad, nos convierte en individualidades, que no dejarán de existir, pero
al mismo tiempo nos hace responsables de cómo manifestamos la energía y Vida
que somos, tanto a nivel individual como sociedad.
Somos los creadores de nuestra
manifestación y responsables de nuestro Universo, de cómo nos manifestamos como
Tierra, como sistema solar, como Universo.


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