Todas las filosofías y religiones han
establecido, que la humanidad no puede manifestarse, cuando la convivencia establece
que el fuerte puede abusar y violar al débil impunemente. Y que para ser un
abusador y violador, es necesario ser un cobarde y carecer de Dignidad.
La erradicación de abusos y
violaciones, no depende de que seamos buenas personas y que nosotros no lo
practiquemos, hace falta tener Dignidad, que haga que podamos defender al débil
y que el débil no admita nunca por miedo, que ha sido consentido el abuso o la
violación.
El débil no evitará abusos o
violaciones, por oponerse y no dejarse intimidar, pues sigue siendo el débil en
la situación. La solución es siempre que el débil tenga la Dignidad, de no
permitir el abuso o violación, de los demás, la Verdad o la Justicia. Siendo la
unión, la que permite que el fuerte no tenga otra opción, que recuperar la
Dignidad.
Como decía en el escrito anterior, el
Maestro Zen, no piensa o trata de que veamos algo en el círculo que dibuja,
pues somos libres de ver lo que podamos, deseemos y tengamos capacidad de ver.
El Maestro sólo dibuja el circulo, entregándose al dibujarlo, siendo lo que el
dibujo es.
Cuando existíamos compartiendo la
Tierra y cuanto recibíamos del Universo, comenzamos a caminar en el círculo,
estableciendo un origen. Por razones que siempre desconoceremos y tratamos de
darle nombre, creímos que el poder permitía abusar y violar al débil.
En un momento de nuestro caminar,
decidimos crear un poder que nos amparase, nos guiase y administrase nuestros bienes
para que nos llevase a una convivencia de bienestar, paz y respeto, pues era la
convivencia que teníamos en esos principios de existencia.
Es, cuando en uno de los pasos, ese
poder comienza a abusar y violar los derechos de los más débiles del pueblo,
cuando se introduce en el círculo, la meta que tendríamos al final de
nuestro caminar, pues no existe el círculo, somos nosotros los que trazamos su
origen y final.
Los abusos continuados, conllevan que
el débil renuncie a su Dignidad y acepte los abusos y violaciones en silencio y como algo natural. El resto del pueblo o clase media, renuncia al uso de su Dignidad
y se establece en la cobardía, por lo que no abusa o viola, pero calla cuando
conoce estas situaciones. Olvidando que incluso en nuestra cobardía, hemos
tratado de recordarnos que: “Cuando las barbas del vecino débil veas abusar y
violar, …”.
Una vez que el poder se apodera de lo
que los débiles tienen, lo natural y seguro es que pasará a apoderarse de lo
que posee el siguiente.
Hemos caminado durante siglos, el
poder ha conseguido que el pueblo, al haber renunciado a su Dignidad durante
decenios, siglos o milenios, nazca sin Dignidad de forma natural y por
evolución genética o simplemente, porque se ha erradicado de nuestro Universo.
El círculo nos recuerda que cuando el
pueblo ha renunciado o carece de Dignidad, no importa quién llegue al poder,
pues proviene del pueblo, algo que lo único que nos asegura es, que si no tenía
Dignidad y era cobarde, el poder no da Dignidad o Valor, sino que la indignidad
y cobardía de quien suba al poder, sólo puede ofrecer: "Abuso y Violación de
los débiles, la Verdad y la Justicia”.
No se arregla discutiendo quién es el
responsable, pues el círculo en el que caminamos, no tiene un final concreto,
por eso comienza y termina en un Vacío, que se convertirá en lo que nosotros
creemos para llenarlo.

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