Hemos desequilibrado la Tierra con
nuestras intervenciones y forma de vivir, hemos desequilibrado nuestra
convivencia al manifestarnos como ego y gentuza, en lugar de como seres
humanos.
Es uno más de nuestros errores, creado
por el ego, nuestra prepotencia e ignorancia.
La Vida sólo se manifiesta como Equilibrio,
no tiene deseo o una forma en la que se tiene que manifestar. Su manifestación
es la Aceptación de lo que Es, su carencia de ego, permite que sea el Vacío que
acoge lo que crea su manifestación, lo que es esta manifestación, como
consecuencia de lo que hace con lo que está siendo en el ahora, en el uso de su
libertad.
Nuestro hacer, dejación o inactividad,
es lo que crea el ahora siguiente, en el que manifestamos lo que hemos creado. Hay
una Ley que explica con bastante profundidad este funcionamiento, es la Ley del
Karma.
Hay varias variantes de resultados de
karma, que inciden en cada individualidad: karma familiar, grupal, individual, el
producido como planeta y el Universal. Las consecuencias o creaciones de estos
karmas, modifica lo que somos en un ahora, para convertirnos en lo que somos en
el siguiente.
La Vida acepta esta Seidad, acepta ser
lo que somos nosotros, pues es lo que hemos creado en el uso de nuestra
Naturaleza de Libertad, como Ser del Ahora.
El esperar, que sea el cambio de los
demás, lo que creará o convergerá en la sociedad que soñamos, sólo es la
manifestación de nuestra desidia, irresponsabilidad e ignorancia.
Nuestro ego, sólo produce
confrontación y destrucción de nuestro hogar y convivencia. Lo estamos
padeciendo desde nuestra aparición en este planeta, y lo que hemos conseguido es
asesinarnos con drones y cohetes, en lugar de hacerlo enfrentados personalmente
con piedras o espadas.
Hemos contaminado y destruido nuestro
hogar Tierra, en el que cada día es más difícil vivir. Aguas, aíre, tierra y
almas contaminadas, especies desaparecidas, bosques destruidos, culturas
asesinadas, y lo único que hemos llegado a desarrollar con nuestra supuesta
inteligencia es: que la culpa es de los demás, la Tierra y el destino.
Nosotros somos los únicos que lo
hacemos todo bien o porque nos obligan los demás, los demás son los culpables
de nuestra sociedad y nuestros conflictos.
La Vida no entiende de dualidades, no
conoce yo o demás, solamente Acepta lo que Es en cada ahora, lo que Es en la
Eternidad, pues es la propia Vida lo que Todo es Eternamente.
Lo que tenemos que decidir es si
queremos estar en el platillo de la balanza, qué tipo de función realizamos en
él, porque lo que es Eterno es la Vida, nosotros somos manifestaciones
prescindibles. Que estemos o no, no alterará el Equilibrio de la Vida, porque
Esta sólo Es, lo que está siendo en cada ahora, en el Ahora Eterno.
Si deseamos una forma de convivir y
vivir, si queremos existir en la paz y la felicidad, desterrando la miseria, la
guerra y el ego, tenemos que crearlo, no los demás, sino cada “yo”.



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