No pretendo molestaros

Al parecer, algunas personas se sienten ofendidas porque no las agrego a mi foro. No tengo, ni pertenezco a ninguno, simplemente escribo y lo publico en abierto, para que libremente pueda ser leído o comentado por las personas que lo deseen. Suelo comentar las páginas que me lo permiten y les parezca bien, de las personas que me añaden a su foro. Suele ser lo que siento al ver lo que han publicado, intentando dar una visión diferente, desde la que ha sido escrito. Lo que os agradezco.

Si tenéis que pagar para entrar en la página, no es la original. Como digo a la derecha es Gratuita y sin publicidad.
Yui Shin

sábado, 30 de enero de 2021

AL MIRARME

           Creemos inútil el caminar, cuando nunca salimos de Aquí.

          De qué nos sirve sembrar, si la semilla, morirá cuando es planta, la flor siendo fruto.

          Olvidamos que nadie vive Aquí, nadie llega Aquí, pero sólo el caminante, nunca llegará.

          Todo ahora es semilla del Ahora, toda flor es semilla del fruto, cada fruto semilla del alimento que alimentará la semilla.

          Sin embargo, nada es semilla de nada, al no haber tiempo en el Ahora, de que alguien vea cambio alguno.

          En todos estos pensamientos perdidos, olvidamos que sin salir del ahora, no habría vida.

          Si la semilla no diese vida a la planta, a la flor, al fruto, nada alimentaría a la Vida, el Universo desaparecería, al no tener quien le mirase, yo no podría amar, al no haber, quien me amase.

          No es el caminar, no es la semilla, ni la flor, ni tan siquiera el fruto que alimenta nuestra hambre.

          No es el Ahora efímero, que nos lleva a un nuevo ahora, no es el nacer y envejecer, vivir y morir.

          Es ese eterno observador, que nos mira, que sabe lo que somos, lo que hacemos. Que compara nuestros cambios. Que analiza nuestros logros.

          Quizás no sea lo que somos lo que nos lleva a la duda, al conflicto o la lucha por alcanzar metas.

          Me pregunto si no será, que dejamos de ser lo que somos, para poder conocernos.



viernes, 29 de enero de 2021

ENTENDIENDO ZEN

           Parece ser que lo más difícil de entender en Zen, son los koan o los mondos, esas conversaciones sin sentido, en las que parece que el Maestro se burla del entendimiento del discípulo.

          Pero lo verdaderamente difícil de entender en Zen, es su simpleza, lo que entendemos fácilmente, esa lógica aplastante a veces en las que la frase parece señalar lo que soñamos, lo que hemos querido saber o simplemente lo que todos entendemos como lógico.

          Tampoco entender lo ilógico, nos permite el entendimiento del Zen. En lo alto del poste, hay que dar un paso más, no importa si es alto o bajo, no importa si estamos cansados si nos apetece o lo consideramos innecesario. En lo alto del poste, no hay espacio para tener amigos, pareja, hijos, ni tan siquiera nos pueden servir una buena comida, no hay sitio más que para nosotros.

          Obviamente se necesitan sacrificios y dedicar toda una serie de vidas, para poder llegar a lo alto del poste. Somos Uno con Todo, no necesitamos más que ese pequeño punto, porque en él está todo. Lo hemos conseguido, no hay yo en lo alto del poste, su cumbre es infinita, y sin embargo, si consideramos innecesario dar ese paso más, nos quedaremos en el Limbo del Zen, en una comprensión tan profunda que no hay más que entender.

          Todos a nivel intelectual entendemos que: No hay yo, que Todo es Uno, que nosotros somos Buda, que no hay primer ni último paso, que Mara es irreal, que hay una Realidad y una Verdad, incluso lo que es normal y lógico.

          Todos entendemos lo que es el Aquí y Ahora, que la Dualidad es Mental, que lo que dicen las Enseñanzas podemos tras grandes esfuerzos, llegar a su entendimiento.

          Siendo precisamente este entendimiento, el que nos sitúa al pie, subiendo o en lo alto del poste. Porque todo ello es simplemente el camino que recorremos, el Limbo del Zen, donde estamos pisándolo, lo tenemos bajo nuestros pies, estamos en Él, algo que nos impide alcanzarlo.

          Alcanzarlo es tan imposible como dar un nuevo paso, cuando estamos en lo Infinito de la Cumbre del Poste, y sin embargo no hay otro remedio que conseguirlo.

          En la Realidad, no hay primer y último paso, como dicen los Sutras no hay nacimiento ni muerte, que no hay una Eternidad que pueda ser alcanzada, que no hay marcas que decidan que somos Buda.

          Pero todas esas frases, todas esas explicaciones sencillas y entendibles, nos llevan a la confusión, al error.

          Sabemos que con una simple aplicación: Podemos vender lo que no nos es necesario, podemos pedir comida a cualquier restaurante o hacer la compra de los alimentos que deseamos. No hay que dar pasos, sólo tenemos que estar Aquí y Ahora y alguien nos cubrirá las necesidades, los sueños y los deseos.

          Siempre se parte de Aquí, siempre se hace Ahora. Pero no podemos decirle al camarero lo que deseamos comer, hasta que sin movernos, estamos en el lugar correcto: El Restaurante.

          El camarero, el camino, el caminar, el que comenzó a caminar, el que come, el alimento y cuanto deseemos somos Uno, pero el camarero no cobrará si es así, el cocinero no habría cocinado, el Restaurante no se anunciaría, el ayuntamiento o el ministerio no harían calles.

          Por eso el Maestro que sólo dice sinsentidos, que nos responde con incongruencias, cuando nos sentimos henchidos de satisfacción, sabiendo que en Zen Todo es Uno, Todo es Zen, nos dice que demos un nuevo paso, que nos aproveche lo que hemos comido.



viernes, 22 de enero de 2021

KYOSAKU

          Cuántas veces en nuestra vida, hemos culpado a los demás, a la propia vida, al azar, a la mala suerte, o a algo externo a nosotros, lo que nos sucede como fruto de nuestro hacer, nuestro vivir, nuestra forma de entender la Vida y cómo la vivimos.

          Vamos corriendo a todas partes, quejándonos de no haber llegado todavía, cuando aún no hemos salido de casa.

          Tratamos de obtener los resultados, incluso antes de comenzar algo.

          No damos hasta que no hemos recibido, pues amamos a quienes nos aman.

          La vida que vivimos no nos gusta, tenemos enfermedades que un virus, bacteria o alguien nos ha traído. Malfunciones del organismo, que nuestros padres o la ciencia actual, trae o no sabe arreglar. Accidentes que alguien nos ha provocado.

          Y es que cuando vamos demasiado deprisa, la vida nos para. Cuando hacemos lo inconveniente para nuestro cuerpo, mente o emociones, estas enferman. Cuando no respetamos a los demás, los conflictos aparecen en la vida. Cuando no nos respetamos, la vida y los demás impiden que podamos vivir.

          Ayer, escribía de los golpes con el kyosaku que recibí en mi primera experiencia Zen. En un comentario me dicen que: “¿No comprendo aun, esos golpes que recibieron, xq forzar, xq querer manipular el cuerpo físico de tal manera?, PD; ¿Estas prácticas aún existen?”

          La Vida nos golpea, cuando vamos equivocados, cuando esperamos que Ella sea la que haga nuestro trabajo, cuando caminamos inconscientemente por Ella sin saber vivirla, manifestarla. La mayoría de las veces creemos que equivocadamente, por lo que dedicamos el resto de nuestro sinvivir, a quejarnos amargamente de los golpes recibidos.

          En Zen, uno, dos, tres, o los monjes que hagan falta para cuidar de la Meditación de los demás, dejan su zafu, para caminar alrededor portando el kyosaku, y cuando uno de los meditadores siente sueño, distracción, demasiado dolor o tensiones, pide por favor que se le ayude. Une sus palmas en gassho, se inclina un poco, y el INO o Yunko si no me equivoco, va a su frente o su espalda, según sea Soto o Rinzai Zen, ofrece sus disculpas al practicante, ofrece el kyosaku a Buda, toca en la zona donde va a golpear y a continuación golpea dos veces entre los omóplatos en la zona muscular, y a continuación golpea otras dos veces formando una X, en el Rinzai. En el Soto Zen, se golpea en ambos hombros, en la zona muscular.

          Es una forma de que podamos olvidar el dolor, de centrar de nuevo nuestra mente, de que podamos seguir meditando en la dirección correcta para nosotros. Cuando ese monje, percibe somnolencia o que estamos elucubrando o perdidos en la Meditación, puede decidir ayudarnos a que de nuevo caminemos correctamente.

          Podríamos decir que es el método que la Vida elige para que cambiemos en nuestras equivocaciones, no es el único método, pero a muchas personas les enseña que iban equivocados.

          El kyosaku, se guarda en un lugar sagrado del Zendo, a los pies de Buda, donde los Sutras o lo que simbolice la Meta de la Meditación que se practica.

          El monje al que le corresponde cuidar de la Meditación de los demás, se acerca, pide permiso al Maestro con una reverencia, y a continuación, lo hace con Buda, pidiendo que le guie en su cometido.

          El Kyosaku está vuelto, pues se coloca para ser usado por Buda, por lo que al dejarlo y al cogerlo, se voltea, siendo probablemente por lo que se pide a Buda, permiso para cogerlo y usarlo, siendo guiado por Él.

          Pero en occidente aún creemos que cuando somos golpeados, es porque nos odian o nos faltan al respeto, que violan nuestros derechos, por lo que al no aprender por este método, la Vida nos deja que nos quedemos con los resultados que hemos creado.



jueves, 21 de enero de 2021

UN PRIMER PASO

           Me ha venido al recuerdo mi primera experiencia con el Zen.

          Había llegado a Japón y deseaba encontrar un Maestro que me instruyese en Zen. Mi primer contacto fue con Turismo, desde donde me enviaron a un templo donde ya no enseñaban al retirarse el Maestro.

          Entonces fui a Kamakura, donde había un templo del que hablaba Suzuki en uno de sus libros que había leído. Es Engakuji, uno de los templos importantes de la escuela Rinzai.

          Esperé en uno de los templos pequeños con un monje, el regreso del Maestro de los novatos en Zazen. Cuando regresó del hospital, me apunté a un fin de semana de Meditación, un Sazen Kai, si no recuerdo mal. Me traducía una muchacha que hablaba inglés, me dieron unas explicaciones de las normas y posturas, vieron que apenas me mantenía sentado en el suelo sin agarrarme a mis rodillas, que se me quedaban las piernas levantadas, que no había practicado Meditación, que no sabía lo que era el Zen y que no tenía idea de lo que era la Escuela Rinzai.

          Me asignaron un sitio, me senté como pude y aguanté lo que pude antes de moverme.

          Me empezaron a golpear con el kyosaku pronto, pues me dolía todo, pero pasé las primeras sentadas.

          A mi lado habían sentado a un americano, de 1,90 aproximadamente, fuerte, grande y que se sentó con aparente facilidad, que había practicado Zen en Estados Unidos.

          Una de las veces que me golpearon, lo hicieron en el sitio equivocado, el golpe en el omóplato en el hueso, me repercutió por todos los lugares donde era capaz de sentir dolor, era tan intenso que me olvidaba a ratos del dolor en las piernas. Me pidieron disculpas por el error, pero me acordé del golpe por lo menos una semana, cuando el dolor dejó de ser tan intenso y podía tocarme sin miedo.

          Por la noche, golpearon también al americano, al erguirse, miró al monje o novicio que lo había hecho. Al rato volvieron a golpearle y a la tercera vez, sin que llegaran a golpearle, se levantó y se marchó.

          Dormí en el mismo sitio que meditaba, y al día siguiente, de nuevo tenían que espabilarme y relajarme con nuevos golpes de kyosaku.

          Llegó el final y el monje del templo donde me había alojado, se acercó y habló con el Maestro. Vino y me dijo que regresábamos a su templo, que el Maestro le había dicho que si conseguía poder sentarme y mantener una buena postura, que podría regresar y quedarme cuanto quisiera o pudiera aguantar. Pero que a continuación iba a hablar el Maestro del Monasterio y si alguien se movía mientras hablaba, sabía que se había movido. Que probablemente no estaba preparado para soportar sentado en seiza, la duración de la charla.

          Estuve unos días con él, me dijo que el Maestro le había preguntado por mí y que se había sorprendido de que aguantase hasta el final, pero que debido a su edad, mi falta de flexibilidad física, mi desconocimiento del Zen y de japonés, su ignorancia del inglés y la dureza del entrenamiento en Engakuji, consideraba que era mejor que me iniciase en otro sitio y que sería bien recibido si me preparaba mejor.

          Es el primer paso en dirección a mi Maestro, al que siguieron y antecedieron, muchos otros primeros pasos.

          La foto ignoro si es de Obama, de los caminos en los que practiqué años después el Takuhatsu. Pero la nieve me recuerda los Takuhatsus de febrero, cuando salíamos cada día a pedir, sin importar el tiempo: sol, nieve, lluvia, calor, frío, cada mañana salíamos durante varias horas, caminando en la nieve, con los pies y manos amoratados, con unas alpargatas tipo romanas, hecha con cuerda por nosotros, una suela atada a las espinillas.

          Pasos que no llevan a ninguna parte, pues tratar de salir de aquí, nos obliga a cargar con el Maestro, que no puede ignorarnos, hasta que no nos quedamos Aquí, por mucho que caminemos.



miércoles, 20 de enero de 2021

LA COMPRENSIÓN

           Algo que todos pedimos, pero pocas veces damos o que incluso carecemos de la facultad de hacerlo.

          El entendimiento de algo muestra lo que somos, y es lo que entendemos lo que crea aquello que somos. Ambos aspectos no son uno, tampoco dos, son UNA pareja.

          A veces al comentar en un bloc, borro lo escrito sin darme cuenta, lo escrito, la imagen, lo que hay en el bloc no ha variado, pero me es imposible recordar y escribir lo que alguien que sin ser yo, pero no ha dejado de serlo escribió.

          Otras veces al comentar en dos blocs diferentes, en los que coinciden en una publicación, no sólo porque no escribo en ambos al mismo tiempo, sino por haberlos publicado personas diferentes, expreso una comprensión diferente leyendo lo mismo.

          La comprensión, no sólo debe depender de lo que somos en el momento de vivirlo, también debe influir la persona que lo escribe o publica.

          No hay comprensión nuestra, si estas condiciones no se viven. Entender la letra de lo que leemos, no es comprensión. Quedarnos con una palabra o unas frases de lo leído, tampoco es comprensión.

          La Comprensión nace cuando vivimos el momento: Palabras, escrito, situación, desde dónde ha sido escrito, desde el entendimiento que sentimos ha sido publicado, el significado de cada palabra, de cada frase, incluidas en el total de lo escrito y en las partes, nuestra comprensión no excluye lo leído, lo escrito, pero es nuestra si modifica lo que éramos antes de leerlo, porque es la modificación que creamos, lo que abarca nuestro entendimiento, nuestra comprensión de lo que acabamos de vivir.

          Desgraciadamente vivimos con comprensiones ajenas: Libros, frases, filosofías, religiones, opiniones políticas, enseñanzas memorizadas, que nos impiden la Comprensión propia, el que seamos lo que comprendemos, porque somos seguidores, imitadores, fans, acólitos, sectarios, que no nos modifican apenas, las opiniones acertadas o equivocadas de los demás.

          Leemos, oímos y vemos, para seguir imperturbables en nuestras opiniones, que son nuestras porque las hemos adquirido, las hemos recibido como regalo o prestadas, pero no son propias.

          La Comprensión propia nace de vivir cada ahora, no pudiendo repetir comprensión o entendimiento de una misma cosa, porque lo que acabamos de vivir ha cambiado nuestra percepción de lo que vivimos.

          La Comprensión propia, nace de escuchar a cuanto nos rodea, pero no desde el oído o los ojos, no desde la razón o la mente, sino de vivirlo con todas ellas que componen lo que somos.

          No espero que alguien entienda lo que escribo, sino que su Comprensión pueda crecer o cambiar, con lo que esa persona viva de las palabras, de lo escrito, de lo que yo aporte al escribir.

          Me pregunto tantas veces, cuál es mi Comprensión, qué es lo que quiero expresar en lo que escribo, qué fue lo que realmente ha sucedido de lo escrito y qué parte es la que yo viví junto a las personas que modificaron mi comprensión.

          Qué Comprensión tendría ahora, si hubiese entendido las palabras de mi Maestro. Que Comprensión tendría ahora, si Él me hubiese enseñado sus conocimientos.

          Afortunadamente, Él regó y abonó mi Comprensión propia, sin tocarla.



martes, 19 de enero de 2021

VIDA Y MUERTE

           El tiempo se ha olvidado, de esos tiempos en el que los dioses del Olimpo buscaban el elixir de la Inmortalidad.

          Los dioses abandonaron el Olimpo, entraron en nuevos cielos y se marcharon de nuestras vidas, al competir con ellos en la búsqueda de la Inmortalidad.

          Todos, dioses y humanos, hemos buscado evitar la muerte, encontrar que la hemos vencido, desterrado y que finalmente somos la Vida misma, existiendo en una Eternidad en la que tendremos tiempo para lograr cuanto deseemos.

          Obviamente, no hemos entendido lo que son la Vida y la Muerte en nuestro vivir.

          ¿Qué pensamos que sería una existencia Eterna, sin Muerte?, probablemente, no hemos llegado a pensarlo, por nuestras ansias de terminar de vivir o no dejar de hacerlo.

          La Vida sin Muerte, sería un páramo donde sólo podría vivir y manifestarse la Muerte. Carente de tiempo, carente de espacio, carente de algo que pudiese vivir, sin que nada pudiese nacer, sin poder salir de una Eternidad de desolación,

          Podríamos tener árboles floridos eternamente, sin dar frutos; ríos caudalosos, en los que el agua carecería de movimiento, donde los peces permanecerían en un mismo lugar, sin movimiento, eternamente; mares en calma o tormentosos, en los que las olas no se moverían; cielos claros, lluviosos, nubosos, donde no habría movimiento, donde las gotas de agua nunca llegarían a la tierra. Si estuviésemos en esa Eternidad de Vida sin Muerte, no habríamos podido nacer, no habríamos envejecido, ni nos habríamos movido del lugar donde fuimos creados.

          Nada puede vivir, fuera de la Muerte. Es quizás algo que puede desmoralizarnos, asustarnos, desesperarnos, cuando la esperanza es, que la ciencia encuentre los medios de regenerar nuestras células, para que existamos eternamente.

          La ciencia, trata de encontrar el medio de despertar nuestras células cerebrales, aumentar nuestra capacidad de pensamiento, y entonces poder alcanzar vidas longevas o eternas.

          Pero regenerar, significa, que tiene que ser posible acelerar la Muerte, algo que nos parece posible, pero nunca podremos lograr.

          La Vida nace y muere en cada Ahora, tan rápidamente, que la Vida nunca deja de ser Muerte, no hay intervalo de tiempo. Nosotros existimos en él, ese tiempo que se hace largo o corto, sin importar el que ha transcurrido, por tanto, en nuestro vivir vemos la transformación de vivir y morir.

          En esa transformación, independientemente del tiempo transcurrido, independientemente de cómo lo hayamos percibido, hay un número infinito de ahora.

          Incluso lo que ha muerto, tiene que seguir viviendo para existir en la Muerte, porque al igual que en la Vida Eterna y sin Muerte, sólo se manifiesta la Muerte.

          En la Eternidad de la Muerte, sólo se puede manifestar la Vida, porque algo tiene que estar naciendo para que pueda existir la Muerte.

         Podríamos tener árboles floridos muriendo eternamente las flores, para ser frutos; ríos caudalosos, en los que el agua no permanecería en el mismo lugar por su movimiento, donde los peces tendrían que nadar para permanecer en un mismo lugar, moviéndose eternamente; mares en calma o tormentosos, en los que las olas se moverían; cielos claros, lluviosos, nubosos, donde las gotas de agua llegarían a la tierra pulverizando las rocas. Si estuviésemos en esa Eternidad de Muerte sin Vida, tendríamos que nacer, para envejecer, no pudiendo permanecer en el lugar donde fuimos creados.



lunes, 18 de enero de 2021

UN YO MISMO

           Cada individualidad que percibimos, nos lleva a la equivocación, pensando que hemos percibido lo que ella es.

          A veces cuando filosofamos, decimos que cada individualidad es lo que es, ella misma, o decimos que en sí misma está lo que es.

          Verdaderamente es la misma equivocación, todo es lo que es, completamente lo que son.

          Pero sigue siendo nuestra percepción, porque olvidamos que lo que Es, lo son todas las individualidades.

          Lo que Es, no tiene nada que lo sea, a pesar de que todo lo Es.

          Siempre he sido yo mismo, pero debo olvidarlo, para ser lo que Es.

          Algo que siempre he sido, desde antes de nacer, algo que soy sin poderlo evitar, algo que seré mucho después de que todo haya terminado, para ese yo mismo, para el mismo todos.

          Buscando entender, tratando de explicar, me abrieron la cabeza, sentí el dolor.

          Es mi experiencia, que el dolor existe, pero también sé que no tiene lugar donde estar, donde nacer, donde existir.

          Pero es el dedo del Maestro, que señala donde debo mirar, caminar, olvidar, porque mientras yo lo vea él se refugiará en el lugar donde puede manifestarse.

          Sigue el razonamiento, el intento de explicar, he olvidado qué, a veces incluso olvido quién, ofreciéndome como hogar del dolor.



domingo, 17 de enero de 2021

AL SUMERGIRNOS

      A veces en las argumentaciones, sumergidos en el agua, lo difícil, es saber que estamos mojados.

      Sólo estamos mojados cuando salimos de ella.

      Parece una incongruencia, la razón sabe, que estamos también mojados cuando nos sumergimos.

      Pero dentro de ella, no hay observador que nos mire desde la tierra.



MURIENDO EN LA ORILLA

           Si miramos detenidamente en nuestras vidas, no la que estamos viviendo, sino las que hemos vivido, encontraríamos nuestro cuerpo en la playa, apenas bañado por las olas que besan la arena.

          Nos saludábamos con: “Hola hermano”, “Que Dios sea contigo”, “Namaste”, buscadores de una Humanidad que manifestase lo que somos.

          Tantos Conceptos que llegarían a un nuevo ahora, que construiríamos y crearíamos. Que la inmensidad del Océano, nos asustó.

          Nuestro cuerpo permanece inmóvil en la orilla, en la playa, temiendo el oleaje, la inmensidad de las aguas que no vemos su final.

          Olvidando que no hay agua, si no es sustentada por la tierra, que no habría océano si no estuviese contenida su agua por la tierra.

          Somos los que viven en ese cuerpo, pequeño y frágil que sustenta, que protege, que contiene la Inmensidad.

          Somos los que tenemos que dar vida a esa Inmensidad, que no puede vivir si nos quedamos en la orilla.



jueves, 14 de enero de 2021

ISIS SIN VELO

           Es curioso que cuando leemos las Enseñanzas Antiguas, la Mitología o las historias de los dioses, pensamos que son irrealidades o que son Conceptos que nosotros no podemos alcanzar hasta que Dios o la Vida, nos haya convertido en Origen, en ellos mismos, porque nosotros somos el pecado, lo imperfecto, la materia, el contrario y opuesto a Dios o la Vida.

          Cuando Isis se cubre el rostro, no es porque nosotros no lo veamos, sino porque Ella carece de rostro, pues no puede vernos a nosotros, siendo que somos Su Rostro.

          Cuando descorremos un poco el velo, sólo podemos ver aquello que no está mirando, aquello que no estamos siendo en ese mismo ahora. Pero la Realidad es que necesitamos separar las mitades de la Dualidad para hacerlo.

          El Rostro de Isis, está formado por las Infinitas opciones de opuestos que pueden manifestarse en la Infinitud de la Vida, en un Absoluto Infinito formado de Vacío, de un Ahora formado por un número tan infinito de ahora, que a pesar de no contener tiempo en ellos, crean la Eternidad.

          ¿Cómo ver Su Rostro y reconocerlo?, si es un Rostro incompleto el que estamos mirando, porque por muy Infinito que sea, falta ese yo que está mirando.

          En el Rostro sólo podemos ver aquello que no somos al mirar, que es precisamente todo lo que podemos ser, porque pertenece a nuestra Naturaleza.

          No hay un rostro que veamos nítidamente, porque el Rostro de Isis, es lo que somos, nuestro Ser.

          Es algo que pensamos que nunca llegaremos a ver, a mirar, porque es sólo un Concepto inalcanzable. Algo que algún egipcio escribió, para engañar a los demás y ser el Gran Sacerdote de Isis.

          Pero desde el primer paso que dimos en la Creación, hemos preguntado: ¿Quién soy?, y muchos han tratado de responder a esa angustia de no saber lo que somos. La mayoría ha tratado de pisar en esas huellas, para no equivocarse, para no perderse, pues no vale la pena vivir angustiados, esforzados, perdidos, para quitarle el velo a una estatua.

          Pero es lo que somos lo que tratan de explicarnos, obviamente es desde la experiencia o introspección de esas personas, que sólo por medio de historias, de cuentos y relatos pudieron expresar lo que habían vivido.

          Descorrer el velo, significa que la Luz, nos cegará, que no podremos ver nunca más lo que somos, que no podremos ver la Vida, ni encontrar a Dios. No sólo perderemos la visión, sino todos los sentidos, toda capacidad de vivir, de amar, de ser algo. Pero no por dejar de ser algo, sino por Ser Todo. No habrá velo, ni Rostro, solamente un Yo tan lleno de Ignorancia que no sabrá que lo es, al Ser.

          No importa qué aspecto de lo que somos mostremos, todos los demás yo, estarán esperando a manifestarse. Porque cada uno de nosotros manifiesta un aspecto del Único Yo, al mirar el Universo vemos nuestro Yo manifestado el que ha salido del Velo, tras Él, está la Infinitud de rostros que manifestaremos o podemos manifestar.

          Pero no es el velo de Isis, el que impide que veamos el rostro de la sociedad con nitidez, sino el que cada uno de nosotros viste, para no verse, porque el verdadero rostro del Yo, no es el que se esconde, sino el que nos mira, ese Universo que vemos y que no puede vernos nuestro rostro, por el velo que nos cubre.



miércoles, 13 de enero de 2021

TRAS LA VENDA Y EL VELO

           Hay dos Conceptos, que no muestran su rostro al desnudo. Uno por estar escondido tras un velo, el otro por cubrirse los ojos con una venda.

          Dicen que quien descorra el velo de Isis, quedará cegado por la Verdad, por la Luz que hay en lo que la Vida se manifiesta, la Luz de la Vida que incluye la luz y oscuridad, para que podamos mirarla sin quedar cegados.

          La Justicia se tapa los ojos, para poder encontrar la Verdad, entre las mentiras que contamos para conseguir aquello que deseamos, sin importarnos que nuestra verdad, sea falsa. Al no ver, tampoco puede saber quién es el poseedor de la Verdad que Ella dicta, por lo que equivocada o acertadamente concederá la Verdad, sin hacerlo desde la Injusticia.

          Ambas, se ocultan para que la Verdad no sea revelada, para que tengamos que esforzarnos en buscarla, demasiadas veces creyendo que lo conseguiremos, quienes la buscan desde el corazón, sabiendo que quedarán cegados y destruidos por la Luz de la Verdad, que nunca podrá ser encontrada o mirada.

          A veces me he preguntado, si la Verdad es la que se tapa la cara, o es que la cara se tapa porque no puede mirarse la Verdad.

          Pues realmente, nunca he podido aceptar lo que leo en las explicaciones.

          Siendo que la Justicia ama, se nutre, crece y se manifiesta en la Verdad. Cómo podría taparse los ojos con una venda, para encontrarla entre las mentiras.

          Cómo podría una diosa como Isis, tratar de ocultar la Verdad tras un velo, si quien mira y lo que se ve, incluidos velo y rostros, son Verdad todos ellos.

          Y es que olvidamos que Verdad, es todo, incluida su otra mitad la Mentira.

          Cuando la Verdad mira su rostro, sólo puede ver la Mentira, cuando la Mentira mira su rostro, sólo puede ver la Verdad.

          Porque el conflicto, aparte de que alguien pretenda verla, que alguien vea y quiera descorrer un velo o quitar una venda, para encontrar la cara de la Verdad, es que la Verdad, no ha tenido nunca ropajes, nunca ha usado o habido maquillajes para su cara.

          La Verdad, siempre ha vivido y permanecido desnuda, ni tan siquiera ha tenido un espejo en el que mirarse, ni tan siquiera ha visto a alguien a quien mostrarse.

          La Verdad tiene de todo, no carece de nada, pero no ha podido ser otra cosa nunca, no puede disfrazarse o usar hábito de verdad, o creer que puede mangonear a la mentira poniéndose una toga.

          Y es que la Verdad, no ha buscado nunca algo fuera de ella, pero incluso cuando se equivoca o miente, encuentra que son Verdad, que son equivocaciones o mentiras.



AGARRADO AL VACÍO

           Siendo algo que no puede explicarse, trataré de hacerlo, desde la convicción, que explicar el sabor del café sin azúcar, como amargo y vivificante, no llevará a muchos a probarlo.

          El Concepto de Vacío que se maneja en occidente y muchas personas orientales, que habiéndolo vivido durante siglos, son capaces de acercarse sin comprenderlo, sólo puede llevarnos a caer en un vacío de ausencia de vida, un vacío que carente de yo, carente de otros, carente de algo que exista en él, nos lleva a un estado de estupor, de separación con la mente, en el que apenas puede manifestarse la Vida.

          La Vida puede manifestarse en las rocas, porque el viento las acaricia; puede manifestarse en el viento que es calentado por el sol; en la luz que encuentra descanso en la oscuridad. Pero, ¿dónde podría manifestarse?, si no puede oscilar entre los opuestos.

          He visto a quienes aferrados a ese Vacío se han quedado sin vivir en el ahora. Rememorando recuerdos, en un ahora en el que no es que no hubiese un yo haciéndolo, sino que se había ausentado.

          Son explicaciones desde mis propias experiencias, de experiencias ajenas. Cuando durante horas y horas diarias, durante meses cada año, durante años en una vida, te has sentado a meditar, tratando de buscar un vacío del que tiene un concepto de cómo es, tratando de silenciar una mente que te molesta, de despojarte de un yo que crees que es el que vive tu vida, que te impide ser lo que deseas ser.

          Al final he visto, que una mente en blanco no es el Silencio de la Mente, que el no poder meditar no es Ser Meditación, que encontrar y caer en el vacío no es Vacío.

          Es lo que yo pienso de situaciones vividas, de experiencias ajenas, que nunca pregunté lo que había pasado y que al igual que mis propias experiencias, nunca me fueron explicadas.

          Pasaron años, antes de poder explicarme mis experiencias, donde no me importa si es la verdad o si me equivoco, pues son las explicaciones que he sido capaz de encontrar.

          Cuando hablo de Vacío, hablo de Vida, de vivir, de ser lo que somos aunque no nos guste, pues somos el que no le gusta lo que es. A veces contemplamos el rostro de alguien a quien amamos profundamente, no sabemos cómo es el rostro, ni a qué persona pertenece, ni tan siquiera que lo estamos viendo, es sólo felicidad, sin algo o alguien que la sienta. Podemos trasladar la experiencia a cualquier momento que hayamos vivido realmente, inmersos en ser lo que estamos viviendo, es desde la explicación lo que es explicable del Vacío que yo trato de encontrar.

          Pero meditar tratando de hallarlo, es lo que me impedirá encontrar el Vacío que la Meditación permite ser Consciente de serlo. Un Vacío donde no se incluye o excluye nada, donde la Muerte y la Vida viven cada Ahora.

          Ese Vacío, no es el que encontraron mis compañeros, algunos no pudieron meditar durante años, otros no podían hacerlo con intensidad, pues se encontraban de nuevo agarrando el vacío que habían estado buscando. La mente en silencio, sin yo ni demás, sin que pudiese contener lo que Es el Vacío: Vida.



lunes, 11 de enero de 2021

APRENDIENDO

           Si alguien me dijese a mí, que la felicidad, la satisfacción y la dedicación a nosotros mismos, está basada en el aprendizaje, probablemente no le prestaría atención o pensaría que qué le pasaba a esa persona.

          Pero me preguntan, si cuando alguien es artista debe expresar su alma, su ser, o debe de estar preocupado por los estándares, criterios, críticas u opiniones de otros.

          Lo que más se menciona siempre es la enseñanza, esa que debe establecer los estándares y principios por los que guiar nuestra vida. La que nos dará los conocimientos y el deseo de conseguir los resultados mayores desde esa enseñanza. Preparándonos para triunfar en la sociedad y poder sentir la satisfacción de los logros y estatus conseguido.

          Pero la enseñanza ha olvidado lo importante, lo imprescindible para que podamos sentirnos bien con nosotros mismos: “El Amor al Conocimiento”, amar no es por los resultados, no es por el triunfo, no es para que nos envidien por la persona a la que hemos conseguido con nuestro amor o el amor que le hemos hecho creer a esa persona.

          El Amor al Conocimiento, no descansa en lo que exigimos, esperamos o conseguimos que nos enseñen. El Amor nos hace responsables de lo aprendido, sin culpabilizar de ello a lo enseñado.

          Cuando adquirimos conocimiento desde el amor, ese conocimiento nos lleva a manifestar lo que somos, porque la vida es lo que percibimos desde ese conocimiento, desde la intuición, desde nuestra personalidad apoyada en el conocimiento, pero sobre todo por la responsabilidad aceptada de que lo que percibimos y somos, es nuestra.

          Ser lo que somos, el Amor a aprender manifestando lo que somos, el respeto por lo que son los demás, nos lleva a adquirir y aportar Conocimiento, manifestando lo que somos.

          Manifestar la Naturaleza de lo que Somos, es el No-Hacer, puesto que Ser no tiene sujeto, al ser el infinitivo del Verbo, ese verbo hecho carne, que es lo que manifestamos siendo lo que somos.

          El artista y cualquier persona, manifiesta lo que es en cada acción o incluso cuando no la realiza, en pleno reposo la forma de reposar manifiesta lo que somos. Pero al ser una manifestación natural de Ser, obviamente carece de ego, que es el que espera los resultados, la conclusión, la recompensa o el llegar y conseguir la meta que nos habíamos propuesto.

          Caminar bajo la lluvia, nos mojará, independientemente de los motivos o la actitud con que lo hagamos.

          Creemos que mostrar nuestra Naturaleza, haría que hiciésemos el mal, que abusásemos y violásemos la vida de otros más débiles. Es por lo que es necesario el Amor al Conocimiento.

          No hay ambición de obtener beneficios con ello, con nada. Por lo que lo único sería la ampliación del Conocimiento, que no es nuestro sino de lo que es percibido de la Realidad, de la Vida, que no podemos alcanzar si no es compartiéndolo con los demás. Incluyendo en Él, los aciertos y errores de todos, para poder conocer no sólo la Realidad de lo que es cuanto percibimos, la Vida que compartimos, sino que permitiría aprender y conocer lo que somos, lo que Soy.



sábado, 9 de enero de 2021

FUERA DE MI JARDÍN

           Leía esta mañana acerca de la edad del Universo, de los mundos o universos burbujas y todos esos temas científicos, que se escapan a mi conocimiento, pues son cosas que necesitan estudios y yo carezco de ellos.

          No he leído el artículo, me dicen, que si no aceptos sus cookies no me dejan hacerlo, por lo que escribiré como digo en el título desde fuera de mi jardín.

          Algunos escritores Teosóficos hablan de un estado de Consciencia en el que se puede adaptar la visión, hasta percibir átomos sin necesidad de aparatos o gafas. Que al mirar un objeto cualquiera o simplemente a la distancia, se perciben puntos de luz o de que hay existencia en todo el espacio entre lo que ves y el ojo, pero que normalmente no se percibe, y que pocas personas pueden hacerlo.

          Shakyamuni, no es el único que habla de Universos, en las tradiciones antiguas ya nos relataban hechos de los dioses y sus Universos mitológicos, de un Universo llamado Olimpo en el que vivían los dioses y algún que otro semidios de visita. Que para ir de fiesta venían al nuestro, porque podían hacer cosas que no engañarían a otros dioses.

          Pero Shakyamuni nos habla de que cada Buda, rige un Universo. Que el número de Budas y Universos es Infinito. Que todos se manifiestan de forma diferente, pero en todos rige una misma Enseñanza, una misma Ley, que está en Buda, en su Seidad.

          Los Universos paralelos, no es porque estén uno alineado con el otro, sin llegar a juntarse. La energía, en formas mucho más pequeñas que un átomo, que a su lado parecería un planeta o una estrella, se intercalan, sin llegar a ocupar un mismo espacio, pero sin estar en otro.

          En los chips modernos, se investiga con diferentes materiales, gases o líquidos, tratando simplemente de que la información se intercale una con otra, sin dejar de ocupar su espacio total, sin que este pueda ser modificado o alterado, por tener intercaladas otras informaciones, diferentes, distintas y a veces casi inconexas.

          El manejar una u otra información, dependerá de la frecuencia, del método, de cómo se accede, pudiendo separar y analizar todas ellas, sin que se mezclen, ocupando prácticamente un mismo espacio. Es lo que permitirá el acceso casi instantáneo a la información contenida, con mucha información ocupando un mínimo espacio, por lo que las distancias serán mucho más pequeñas.

          Los Budas, podían acceder a los otros Universos, incluso manifestarse con Bodhisattvas a su lado o con flores o vida de sus Universos. Máxime cuando Buda permanece atemporal, y todos los Budas y Sus Universos, en la Realidad son Un Buda.

          Al calcular la edad del Universo, ha habido cálculos basados en su tamaño estimado. Que medimos con la velocidad de la luz. Una velocidad que consideramos estable y fija.

          Cuando caminamos a 20 Km/h, siempre. Al hacerlo en una calle concurrida, solemos ir más despacio al final de la marcha, ha habido interrupciones, otras personas que caminan más despacio o en dirección contraria, que nos han impedido hacerlo libremente a nosotros.

          Cuando un río o el aíre, van a una velocidad, hay un terreno con hierba o bosque, montículos o cuestas, un manantial u otro río que se incorporan o salen en otra dirección, ráfagas de aíre en otra dirección que impiden que la velocidad pueda mantenerse constante.

          En el Universo hay unas cuantas estrellas, planetas y rocas, polvo y corrientes de aíre, electrones y mucha circulación en todas direcciones. Todas las estrellas emiten luz en todas direcciones.

          Me pregunto si en esas condiciones la luz puede viajar a una velocidad constante, para determinar la distancia con precisión, cuando hablamos de millones y millones de años.

          Si el tiempo es la suma de muchos Ahora, que sin existir el tiempo en ellos llega a ser miles de millones de años. Cuál podría ser la diferencia de distancia, si nos equivocamos en 1 sólo metro al año, en una Eternidad.

          Hay más teorías y cálculos, pero probablemente en los relatos antiguos podremos encontrar los posibles errores que pueda haber en ellos.

          No digo que no sea importante tratar de conocer esos datos, pero ya nos hemos equivocado en miles de años, simplemente en la datación de especies, que tenemos al lado. Sin embargo, llueve cuando llueve, nieva cuando nieva y hace sol cuando hace sol, a pesar de nuestras equivocaciones.

          El tamaño del Universo, se basa principalmente en el Big Bang, pero incluso entonces, pensamos que se originó en el centro del Universo. Olvidando que incluso las ondas de una piedra en un lago, si hay viento o algo que altere su expansión, no conservan esa equidistancia.