No pretendo molestaros

Al parecer, algunas personas se sienten ofendidas porque no las agrego a mi foro. No tengo, ni pertenezco a ninguno, simplemente escribo y lo publico en abierto, para que libremente pueda ser leído o comentado por las personas que lo deseen. Suelo comentar las páginas que me lo permiten y les parezca bien, de las personas que me añaden a su foro. Suele ser lo que siento al ver lo que han publicado, intentando dar una visión diferente, desde la que ha sido escrito. Lo que os agradezco.

Si tenéis que pagar para entrar en la página, no es la original. Como digo a la derecha es Gratuita y sin publicidad.
Yui Shin

lunes, 26 de octubre de 2020

EL ALMA

           Dice Shakyamuni que Buda existe, porque existe el hombre. Que el hombre existe, porque existe Buda.

          Que exista el Yang o lo positivo, implica que inexorablemente existe el Yin o lo negativo.

          Para curar algo, tiene que existir, y debe seguir existiendo, para poder seguir curándolo.

          Lo que olvidamos es que, no son dos aspectos separables. La existencia de una mitad o parte de algo, significa que la otra mitad o parte, existen en una misma individualidad.

          Ambas son interdependientes, pero no hay una que cree a la otra, ambas dependen de la existencia de la otra para poder existir, y lo que es una de ellas, depende de la otra, y la individualidad en la que están integradas depende de ambas, y al mismo tiempo es la que las crea.

          El Alma, no es diferente en este aspecto en su relación con el Espíritu o la Materia. El alma del bosque, del río, de cualquier forma de existencia, ha sido referida a lo que confiere su personalidad, su forma de manifestarse, dentro del espíritu de la alegría, la tristeza o del bien o del mal.

          Pero no hay una elección de qué ser, de cómo manifestarse para controlar, determinar o forzar a ser a las otras partes. Todas son interdependientes y libres en su individualidad.

          Al mismo tiempo, la Vida no discrimina o siente predilección por una parte o por otra, no usa unas para controlar otras. No puede manifestarse en algo que elige lo que quiere ser, para obtener unos resultados concretos, sean estos: espirituales o materiales.

          Somos nosotros los que soñamos vivir, el alma sueña que es un alma, que forma parte de un Alma y que tiene autonomía y manifestación independiente de algo o de lo demás, el espíritu sueña que es la meta de todo cuanto vive.

          La Vida, no sueña, no tiene en qué soñar. No sabe o percibe que es vida, no sabe que tiene que manifestarse en las existencias para que estas puedan vivir. Simplemente se manifiesta siendo lo que vive en el Ahora, fuera del tiempo y del espacio, convertida en un Vacío donde Todo es acogido, siendo Vida.

          Creemos que hay una elección del Alma para usar los cuerpos para evolucionar, para modificarlos para seguir evolucionando. Que hay un alma que está fuera de la dualidad de la salud o del bien y el mal.

          La manifestación es Infinita, no por ella misma, sino por la Naturaleza Infinita de la Vida. Es en un Vacío de Vida, donde puede manifestarse la Forma Infinita y vivir en Él, percibiendo que tienen una existencia propia.

          Alma es el nombre que le hemos dado a una parte de la Manifestación, que no puede controlar, pero sí crear, que no puede aceptar ser controlada, pero sí creada por las otras partes de la Existencia.

          El Alma crea su salud y con ello crea la del cuerpo. El cuerpo, la mente y las emociones, crean su salud y con ello la salud del alma y del Alma.



domingo, 25 de octubre de 2020

EL PODER, EQUILIBRA

          Hace milenios desde que los principios, los Conceptos de nuestra convivencia con el Universo fueron desarrollados, para ser escritos cuando una mayoría los vivía incluso sin conocerlos.

          El Poder, era la protección del débil, la defensa de quien no podía hacerlo.

          La cobardía no había nacido, había personas incapaces de hacer muchas cosas, pero que daban lo mejor de sí mismos a la comunidad. Siendo los fuertes, los habilidosos, los que hacían todo lo que los débiles o torpes, no podían hacer.

          Este era el equilibrio del Poder, que sólo intervenía por delegación de la comunidad, para que todos disfrutasen de sus diferencias, formando un solo grupo, una tribu, una familia.

          Al nacer la cobardía, algunos la incorporaron a su personalidad, convirtiéndose en abusadores y violadores de los débiles, de la indefensión o los indefensos.

          Al escribir los Conceptos, estos fueron tergiversados, cambiados y adaptados a los tiempos, a las costumbres, y finalmente a los intereses de quienes poco a poco, por medio del abuso y la violación, habían asustado o engañado a los demás: Los cobardes.

          Hace también milenios, que podemos leer de abusos y violaciones, de aquellos que recibieron por delegación del pueblo el Poder para gobernar. Administrando la convivencia y bienestar, defendiendo y protegiendo la: Verdad, Dignidad y Justicia en la convivencia con el Universo.

          Los cobardes habían conseguido alcanzar el Poder.

          Sus principios, son los naturales y propios de la cobardía: El abuso y la violación, mantenidos y protegidos por: La mentira, la indignidad y la injusticia, protegiéndose en la impunidad.

          Nunca han dejado de ser asalariados del pueblo, delegados para realizar las funciones que lleven al pueblo al bienestar, la convivencia en paz y felicidad y la justicia. Para lo que el pueblo les da dinero para pagar los salarios, de los servidores públicos que sean necesarios para tales funciones.

          Curiosamente, hay una deontología profesional en la que se debería fundamentar el servicio público: Servir y proteger a quien te paga, como hacen los abogados sin importarles si son culpables o inocentes, cuanto más culpables sólo tienen que pagar más, para encontrar al abogado o juez que les crea inocentes.

          Con personas trabajando de funcionarios, esto haría que sirviesen y defendiesen al pueblo, por encima de quienes les dan el dinero: Gobierno, sus poderes y quienes tienen capacidad de tomar decisiones.

          Pero cuando es la cobardía y la corrupción moral las que gobiernan, obviamente, no puedes darles el dinero a quienes saben al menos que existe la dignidad, por lo que son personas. Tienes que dárselo a la gente que ignorando la dignidad y sus funciones, se dedica a hacer lo que se les ordena, sin pensar quién les paga y agradeciendo sólo a quien les da el dinero por hacer lo que se les dice, sin preguntar, sin pensar y sin mirar la Justicia de lo que realizan.

          Es esta forma de actuar, la que nos ha traído a ignorar lo que enseñan los Conceptos, que nuestros primeros congéneres establecieron como valores y principios de convivencia con el Universo y por tanto entre nosotros.

          Hemos olvidado lo que significa estar en el Poder, que es la responsabilidad de defender y proteger a lo débil, consiguiendo una convivencia en paz de todas las diferencias, que sólo puede conseguirse por medio del establecimiento de: Verdad, Dignidad y Justicia.

          Porque no hay igualdad en ser lo mismo, sino entre lo diferente.

          Porque no hay fortaleza donde lo débil está desprotegido.

          Porque no hay Poder, donde hay que crear la necesidad, para prestar ayuda.



sábado, 24 de octubre de 2020

LOS PELDAÑOS


 Debido a mi esfuerzo y dedicación,

Llegué al séptimo cielo, donde vive Dios.

Todo iluminado,

Me sentí abrumado,

Al no poder verlo,

Cegado por tanta luz.

Le pregunte por la oscuridad,

Respondiéndome que se había desterrado,

al ser destruida mirada por la Luz.

¿Dónde se ha ido?,

Al Octavo cielo, donde esperará eternamente,

Que al unirse las dos,

Dios no pueda verlas,

Al no poder ellas

Buscarle o encontrarle,

Por nacer en su unión.



viernes, 23 de octubre de 2020

EL ENCUENTRO


Hay dos momentos importantes en la vida de quien busca la Felicidad.

Uno es, cuando la encuentras, y vives atemorizado al poder perderla.

El otro, seguir en la infelicidad de no encontrarla.

La persona feliz, no puede perder la Felicidad, al ser su creador.

Soy tan feliz, que la Felicidad no ha podido saber quién soy.



lunes, 19 de octubre de 2020

SER

           Siendo quizás lo más importante en nuestra manifestación: Lo que somos. Es algo que nunca puede pertenecernos, ya que pertenece al Aquí y Ahora, algo que, siendo parte de la Inexistencia, permanece Eternamente.

          Cuando Shakyamuni dijo que todo es Impermanencia, y todos sabemos que todo cambia en el tiempo y lo hace también en el espacio o lugar donde se manifiesta, olvidó que hay algo Eterno y Permanente: Lo que somos.

          No hay nada que no sea lo que es, algo que solamente es realizado en el Aquí y Ahora, que es donde todo lo que existe o es inexistente, se manifiesta siendo lo que es: Manifestando el Ser, de lo que está siendo.

          Algo que sólo se realiza en el Aquí y Ahora por tanto es algo que tiene que permanecer eternamente en el Ahora que abarca y acoge la Eternidad.

          Es algo que hemos querido conocer desde nuestro origen, la pregunta de: ¿Quién soy, quienes somos?, nació junto con nuestra mente discriminatoria.

          En respuesta a ella, hemos creado filosofías y religiones, en las que describir a un Ser que formaría parte nuestra y al mismo tiempo nos incluiría en un Todo, abstracto y desconocido que hemos tratado de encontrar.

          Mientras en nuestra dualidad para ser, hay que ser un algo, en el Ser, no es el algo lo importante, sino a lo que es manifestado en Todas las Individualidades y les confiere la Naturaleza de ser lo que son.

          Es por tanto algo abstracto, como cuando amamos a alguien que no nos conviene, que no es lo que nos gusta y diferente a todo lo que nos atrae. A pesar de ello, incomprensiblemente, sentimos amor por este algo, que nos confunde y sentimos que no somos coherentes.

          El Ser no puede tener nombre, porque es lo que no tiene nombre lo que le permite ser ese nombre.

          El Ser, no puede tener entidad, porque alteraría o modificaría lo que algo es.

          El Ser no puede por lo mismo, tener una Seidad propia, porque se añadiría a lo que un algo es, modificándole, por tanto.

          No puede tener una finalidad o una meta, porque impediría la libertad de que algo pudiese ser lo que es.

          En su aceptación, sólo puede ser lo que cualquier individualidad, parte o todo es.

          Lo que somos no tiene discusión, no es posible cambiarlo, modificarlo o percibirlo, porque lo que somos pertenece y es: El Ahora, el Ser.



jueves, 15 de octubre de 2020

LA IDIOSINCRASIA DEL TODO

           Desde nuestro origen hemos padecido la dependencia de todo cuanto nos rodea, para que nuestro vivir sea el que es. Cuando aceptamos la interdependencia, de todas las individualidades, comenzamos no sólo a conocer cómo y el porqué de esta relación e interdependencia, sino que buscamos, si las agrupaciones de individualidades eran una ley constante en el Universo, y finalmente todo cuanto existe estaría integrado en un Todo.

          Vimos que una cabeza, unas manos, unos pies y el resto de individualidades, nos permitían disfrutar de manifestarnos en un cuerpo, en una mente, en unos sentimientos, porque difícilmente podríamos hacer que la mente o los sentimientos, se manifestasen sin un cuerpo.

          Nosotros éramos todas esas partes o individualidades, formando algo a lo que llamamos yo.

          Cuando nos referimos a ciertos grupos, los llamamos familia, amigos, ciudadanos, tribu o por otros nombres según la actividad y el porqué de la formación de esa individualidad en la que nos integramos, esa individualidad es: “Toda la familia, todos los amigos, toda la tribu, …”, o lo que podríamos llamar un todo.

          Cuando tenemos un coche, por ejemplo, es un montón de piezas, que están formadas de montones de átomos metálicos, de agua, de plástico, o de lo que estén hechas las piezas.

          Incluso cuando alguien le da un golpe al coche, decimos que nos han dado un golpe, pero que no nos ha pasado nada, sólo el coche ha sido herido o muerto.

          Ese montón de piezas, forma un todo, que, por sus peculiaridades, sus funciones y características, le damos el nombre de coche.

          Cuando le falta una pieza, se estropea o se pincha una rueda, el Todo no cambia, sique siendo siempre la totalidad de las piezas. Puede que no funcione bien, puede que no funcione, o quizás no podemos usarlo al no tener equilibrio sobre tres ruedas y una pinchada.

          Pero sigue siendo un todo, al que llamamos coche: estropeado, chatarra, o donde vivimos por necesidad. Pero el coche en cuanto a Todo, no es modificado nunca por la falta de piezas o el cambio en sus funciones.

          De igual manera, el TODO, que nosotros encontramos, no es modificado por la desaparición de las constelaciones o algunas estrellas y sus planetas. Incluso si desapareciese el Universo entero, lo que queda sería Todo, incluso si fuese Nada o Vacío.

          Obviamente al ser Nada o Vacío, tampoco existiría el nombre de Todo, quién podría llamarle. Pero lo Eterno, lo Permanente, sería que seguiría siendo Todo.

          Siempre hemos intentado permanecer integrados en todos. Incluso cuando, dimos los nombres de dioses a aquello que nos acompañaba y ayudaba a vivir, o bien nos fortalecía con sus problemas, buscamos agruparlos y ser hijos o representación de aspectos de un Dios Padre o que gobernaba el Olimpo o el lugar donde habitaban los dioses.

          Más tarde comprendimos que las leyes universales que gobiernan nuestro mundo, son las mismas que lo hacen en lo divino, siendo que: “Así es arriba como abajo”.

          Siendo que las diferencias aparentes son abismales, la realidad es que la ley de causa efecto, rige en todos los niveles de existencia.

          Sólo hay una ley que es diferente según se vea la manifestación del Universo.

          Por un lado, cuando las individualidades se perciben separadas, aun rigiendo las leyes universales, nos vemos obligados a crear leyes que permitan que nuestros egos puedan convivir.

          El otro lado, es la no-percepción, que no puede ver o percibir el Universo como Todo, al no ser posible que el Todo se perciba o dé nombre a sí mismo. Que nosotros tras teorizar sobre un Dios Único, que sería Todo, conocemos por ese nombre: Dios, o por el nombre que cada uno piense que es Todo.



domingo, 11 de octubre de 2020

EL VIVIR DE LA DUALIDAD

           Supongo que habrá quien no crea en la dualidad, o quizás que se pregunte cómo evitarla.

          El escribir evitarla y no trascenderla, es por la gran diferencia que hay en ambas acciones.

          Para evitar la existencia de la dualidad, sólo hay una posibilidad: que nada nazca, que nada comience, que nada viva.

          Es evidente, que todo cuanto comienza camina hacia su final, que cuanto nace camina hacia la muerte, al igual que lo que vive.

          Trascenderla en cambio, es la unión de los opuestos al no discriminar las polaridades.

          En una de ellas, es imposible que algo exista, porque todo comienzo daría nacimiento a la dualidad, que si es evitada, no podría existir algo que realizase la acción.

          En cambio al trascenderla, abrazamos ambas polaridades y somos las dos mitades que forman cualquier Todo, por lo que somos comienzo y final en cada ahora, nacemos y morimos en cada ahora y vivimos sin posibilidad de ser algo diferente a lo que somos, algo que solamente es posible de ser pensado en la dualidad de las polaridades separadas, cuando nos convertimos en observadores de lo que somos, de la Vida y pensamos que somos el mismo que vivió ayer, el mismo que vivirá mañana.



DAD LO QUE PEDÍS

           “PEDID Y SE OS DARÁ”, ha sido dicho. Porque hay que confiar en el Padre Eterno que no nos abandonará, que nos consentirá y perdonará nuestros errores e irresponsabilidad.

          Nuestro entendimiento de que sólo con pedir nos será dado cuanto deseamos o ambicionamos, nos ha llevado a vivir en la confianza de que Dios, el Gobierno, los Poderes o los demás, son los que crearán y materializarán nuestro deseos y ambiciones para sernos entregados.

          Nunca he visto, creído o pensado que cuando Jesús nos lo dijo, se dedicase a estar sentado, tumbado o de vacaciones, dedicado a desear cuanto le apeteciese, porque su Padre se lo daría. Ni tan siquiera, se hizo amigo o alabó al poder esperando que se los materializase.

          Tampoco he visto, creído o pensado que Shakyamuni o cualquiera de los Grandes Maestros, lo hiciese o entendiese que su no hacer, era debido a que los demás, Dios, Buda o algo les daría lo que deseaban y les daría la Iluminación para vivir felices, dedicados, a hacer felices a los demás y llevarlos por el Camino correcto que a ellos les habían dado.

          Es complicado y difícil, traducir, un entendimiento de esta frase que nos lleve, a una Realidad de lo que significa el Libre Albedrío y la Libertad que conforman con otros principios y valores: nuestra Naturaleza.

          Es complicado también, conocer en qué circunstancias y las palabras y significado correcto de la frase que verdaderamente fue pronunciada.

          Obviamente, cuando nadie de los que han alcanzado la unión con el Todo o, el retorno a Casa, lo ha conseguido sentándose y pidiéndoselo a alguien. Todos lo han conseguido por y con lo que les ha sido entregado por Dios o por la Vida, para que sean manifestación de ellos, viviendo y siendo los responsables de lo que hacemos con nuestro libre albedrío y libertad.

          Obviamente, podemos conseguir cuanto deseemos, entregado por el Amor que da Naturaleza al Concepto de Dios o de Vida. Quien lo creará será no nuestro ego que es quien vive por nosotros, sino a lo que nos ha sido dado para ser manifestación de la Vida, para conseguir el deseo de tomar Consciencia de lo que somos, para poder ser los que consigamos retornar a Casa, no por el ego que hemos creado, sino por lo que realmente somos como Naturaleza y Manifestación de Amor-Vida.



lunes, 5 de octubre de 2020

EL PODER

          Es quizás, lo que en nuestros días es culpable de todos los males, de todos los abusos y violaciones que permanecen impunes. Algo que es criticado y denostado, odiado y sin embargo envidiado, que tratamos de luchar contra ellos (los poderes) y sin embargo somos incapaces de convivir si no somos obligados por las normas que nos imponen y que sólo ellos pueden incumplir, transgredir y violar, sin recibir castigo. El poder sólo puede ser cambiado al ser sustituido por otro, que controlará y usará al rebaño para sus fines.

          Pero muchas veces me he preguntado si verdaderamente la gente ejerce el poder o la cobardía. Porque inicialmente el Poder fue ejercido por personas que protegían a los débiles, no por ansias de poder o el poder abusar y violar cualquier derecho, valor o principio, que los débiles tuviesen, obligados a ser utilizados por el poder, para sus fines y realización de sus deseos.

          Obviamente, en todo existe su mitad Yin y su mitad Yang, nada es absolutamente bueno o malo, pero mi blog por algo es titulado: Reflexionando sobre Conceptos, siendo los Conceptos con mayúscula los que suelen centrar mi interés.

          Son los Conceptos, que a lo largo del tiempo hemos ido estableciendo, para la creación de esa Humanidad a la que decimos o sentimos pertenecer.

          Obviamente son inalcanzables, pues solamente se harán realidad cuando hayamos alcanzado la Meta, cuando seamos esa Humanidad que será imposible de alcanzar por estar siéndolo.

          Porque solamente es posible esa Humanidad, cuando se cree una convivencia en la que la existencia sea como Todo, como Uno, convirtiéndose en una Humanidad sin Nombre, que será la realización de convertir en realidad, el Nombre creado y soñado por el Hombre durante milenios, el regreso al Hogar que hemos pensado es nuestro Origen: Ser un Todo, Dios.

          Difícilmente la familia, el grupo o la tribu, nacieron con un orden de mando, con una estructura social, que no fuese el de poder subsistir rodeados de peligros, de animales más fuertes y rápidos que nosotros, con una mayor agresividad y que usaban sólo sus instintos, en lugar de junto con ellos la incipiente razón, que nos marcaba principios y valores, aparte de usar nuestros miedos para encontrar la forma de protegernos y continuar nuestra existencia en la Tierra.

          Ante los peligros, siempre había alguno que los resolvería mejor, que lo haría por ser más inteligente o fuerte, más habilidoso o rápido, o por sus características personales.

          Junto con la experiencia de los ancianos, los destacados por algo, que es de suponer que sería la mayoría de una tribu, ejercían desde sus fuerzas, habilidades o conocimientos, la protección de los débiles en unas características concretas. Por lo que había una convivencia en la que todos ejercían dando lo mejor de sí mismos, a la protección de los que en una situación eran los más débiles.

          Esa protección mutua, es lo más importante, para que una especie que no destacaba en lo que era necesario para convivir con especies más fuertes y adaptadas, pudiese establecerse hasta que la razón y el desarrollo de la inteligencia, entró como factor de ayuda a poder sobrevivir.

          El poder de la tribu probablemente se estableció, en que cada uno lo ejercía dependiendo las circunstancias, para que la protección de los débiles, fuese establecida por capas, cada capa protegía a la más débil, siendo alguien el que protegía a la debilidad general del grupo o tribu.

          Probablemente en un principio, este fue el origen del poder, en los grupos sociales.

          Pero en algún momento se irían imponiendo los débiles, los cobardes, los que romperían el camino del hombre hacia una sociedad que viviese con principios y valores, colaborando cada uno con lo mejor que tenía y cuando era poco, aportándolo al grupo. Pues dar lo mejor de nosotros no es dar lo mejor, sino todo lo que somos, entregándolo para el bien y convivencia del grupo, que tras los tiempos de las ciudades, los estados y los imperios, deberíamos haber llegado a la sociedad humana que incluyese el grupo de la Tierra.

          Pero el poder cayó en manos de la cobardía y la debilidad, que necesita la protección del grupo, al sentirse incapaz de amarse lo suficiente para respetarse. Al necesitar que los demás hiciesen todo, que los demás le respetasen, que los demás le valorasen, encontró que el camino de ejercer el poder era el de la mentira, la división del pueblo, la renuncia del pueblo de su dignidad, rechazando o ignorando la verdad, los principios, valores y convivencia humana, sustituyendo el poder que conservase el principio de protección de los débiles, para que el grupo siguiese existiendo como unidad de individuos iguales en su diversidad.



jueves, 1 de octubre de 2020

EL SILENCIO HABLA

Deseando hablar con Dios,

Mantuve el Silencio,

Y al mirar cuanto había alrededor,

Dios habló en el Corazón.