La sociedad y la ley, combaten y
denuncian principalmente, los abusos y violaciones de niños y mujeres. Pero es
simplemente la gente que no tiene poder, la que convive con la clase media, la
que solamente se atreven con los más débiles de la cadena y se asocian con
otros más poderosos, para que estos puedan abusar y violar a otros más fuertes.
El abuso y la violación, es algo que se
permite socialmente, desde la carencia de empatía, la cobardía y sobre todo la
carencia de humanidad. Que alguien que conocemos, a amistades o familia, esté
siendo abusado o violado, nos parece que es algo en lo que no debemos inmiscuirnos,
que es suficiente con salir a la calle con pancartas y protestar anónimamente y
en general.
Pero hay que aislar a cualquier
cobarde que se dedique a abusar o violar a los más débiles, hay que unirse y
proteger a los débiles y hay que hacernos responsables de nuestra humanidad, no
la de los demás que también debemos ayudar a que la consigan, sino conseguir
manifestarla nosotros mismos.
Cuando un Putin, Maduro, Trump, Atila,
o cualquier servidor público, nos dice que hay que asesinar a nuestros vecinos
para apoderarnos de sus posesiones, deberíamos recordar que no están para
llevarnos a atacar a los demás, sino para administrar nuestros bienes.
Cuando la función del ejercito es la
de proteger al pueblo y la nación, recibe la orden de controlar o ejercer el abuso y
violación del pueblo o la invasión y asesinato de la casa ajena, es su
responsabilidad el desobedecer la orden, solamente por obediencia a su función
y la Justicia.
Cuando defendemos a cualquier abusador
y violador, por simpatía, coincidencia de opiniones, religión o miedo, estamos
ayudando al abuso y la violación, por nuestra cobardía o falta de humanidad. Si
lo que hacemos es luchar, combatir y asesinar, para que la muestra de fuerza,
permita que a quien obedecemos, pueda abusar y violar, es porque carecemos de
principios, ética y condición humana y Dignidad.
Apropiación del Tíbet, intento de
apropiación de Ucrania, montones de guerras tratando de apoderarnos de lo
ajeno, y por si no tuviésemos suficiente, ahora un cobarde ambicioso, dice que
quiere apoderarse de Groenlandia. No es difícil, sólo tiene que prometerle a
los inuit que les dará más dinero que Dinamarca y sería cuestión de tiempo que
estos votasen por la integración en Estados Unidos de América. Podrían también
elegir integrarse en Canadá, que está más cerca y es menos ambiciosa de poder,
que supongo no sería aceptado por Trump.
En el Tíbet, se llevaron muchos
chinos, para que en unas elecciones libres la decisión fuese integrarse en
China, en Ucrania, es muertos o rusos, en Groenlandia su decisión podría ser la
de ser indios americanos u ocupar los inuit la posición de los negros en la
sociedad.
El exterminio de su raza o el apartheid,
podría ser lo que realmente decidirían, porque si continúa el deshielo y se
comienza a explotar la minería, haría falta llevar a muchos americanos y de
otros países, lo que convertiría a los inuit en minoría.
La Tierra es de todos, como humanos
podemos compartirla, pero no desear lo ajeno, menos aún apoderarnos de lo que
no es nuestro.
Políticos y ejércitos, no están para
ambicionar y apoderarse de lo ajeno, sino para servir al pueblo.

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