No pretendo molestaros

Al parecer, algunas personas se sienten ofendidas porque no las agrego a mi foro. No tengo, ni pertenezco a ninguno, simplemente escribo y lo publico en abierto, para que libremente pueda ser leído o comentado por las personas que lo deseen. Suelo comentar las páginas que me lo permiten y les parezca bien, de las personas que me añaden a su foro. Suele ser lo que siento al ver lo que han publicado, intentando dar una visión diferente, desde la que ha sido escrito. Lo que os agradezco.

Si tenéis que pagar para entrar en la página, no es la original. Como digo a la derecha es Gratuita y sin publicidad.
Yui Shin

domingo, 25 de enero de 2026

HOMBRE-MUJER

           Es su conciencia de nacer, lo que destruye el Paraíso en el que existíamos, no nosotros como nos vemos ahora, sino el nosotros como Universo.

          Tratamos de que la ciencia, las filosofías y religiones, nos digan lo que somos y qué hacemos en un Aquí y Ahora que no podemos abandonar. Apenas nos molestamos en tratar de ver y comprender lo que el Universo nos dice constantemente.

          La manzana y el destierro del Paraíso, es una fábula que nos cuenta la religión, para hacernos sentir culpables, de algo en lo que no participamos, pues fue el rey del lugar el que decidió echarnos y que nos buscásemos la vida, sumidos en el sufrimiento, la envidia y la ambición, que nos ha sumido en guerras, abusos y violaciones desde el momento en el que nos expulsaron.

          Pero todos caminamos, todos sabemos que en el movimiento, hasta que una pierna no está asentada, la otra no comienza un nuevo paso. En cambio al crear, al construir algo las dos manos trabajan conjuntamente, repartiéndose las funciones necesarias, para lo que estamos construyendo, dependiendo de nuestra habilidad y cómo usamos cada una de ellas.

          La Vida, se mueve desde lo femenino a lo masculino, un aspecto se asienta antes de comenzar a ser el apoyo sobre el que se comienza a desarrollar el siguiente. La creación de lo nuevo depende de las dos mitades del Universo: La Femenina y la Masculina, trabajando conjuntamente como Una.

          Cuando la serpiente o la curiosidad, le dicen a la mujer que representa la emoción, que alimente al hombre que simboliza la mente, tiene que buscar un algo externo de su dualidad, que es la manzana, el fruto del árbol del Bien y el Mal.

          La mente crea pensamientos, sin que necesariamente exista Consciencia de existencia de separación con algo. En cambio, el mundo emocional se manifiesta, cuando nos relacionamos con algo que consideramos separado, diferente o externo a nosotros.

          En el momento en que la mujer ve al hombre separado de ella y trata de alimentarlo, en el momento en el que el hombre se ve separado de la mujer y aceptan alimentarse de algo externo a ellos, separan el Bien y el Mal, sienten vergüenza de manifestar a Dios y se esconden avergonzados de su desnudez y actos.

          El Paraíso, creado con la Unidad de todo el Universo, se ha roto al aceptar la separación de lo femenino y lo masculino, el Bien del Mal. Es esa separación de las mitades, esa separación del Yin y el Yang, la que necesita una trinidad para la creación del Universo en el que vivimos: Yo-tú-demás, Dios-Creación-Conocimiento de la existencia mutua.

          No hemos sido desterrados o expulsados del Paraíso, simplemente hemos dejado de verlo, lo hemos destruido nosotros, incapaces de vivirlo y crearlo en cada Ahora.

          No es Dios, quien nos castiga, quien nos expulsa del Bien o Paraíso, sino nosotros quienes somos los responsables de destruir el Paraíso en nosotros y fuera, con nuestra separación del resto del Universo, no como sus manos y sus piernas, sino como creadores de la Confrontación entre sus mitades.

          No olvidemos que incluso nosotros como individualidad, tenemos dos mitades opuestas, que conviven unidas, siendo nosotros los que las confrontamos, creando la enfermedad, el malestar, la falta de autoestima y los conflictos que vemos en los demás, al ser el espejo donde nos miramos.


No hay comentarios:

Publicar un comentario