No pretendo molestaros

Al parecer, algunas personas se sienten ofendidas porque no las agrego a mi foro. No tengo, ni pertenezco a ninguno, simplemente escribo y lo publico en abierto, para que libremente pueda ser leído o comentado por las personas que lo deseen. Suelo comentar las páginas que me lo permiten y les parezca bien, de las personas que me añaden a su foro. Suele ser lo que siento al ver lo que han publicado, intentando dar una visión diferente, desde la que ha sido escrito. Lo que os agradezco.

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Yui Shin

sábado, 8 de marzo de 2025

EL PESO DE LA LEY

           Lo Natural, es que, si todos nos comportamos con Dignidad y nos Respetamos, no harían falta leyes, sólo unas guías de convivencia que permitiesen conocer el respeto que le debemos a los demás, pues el respeto por uno mismo, se da como parte inseparable del amor por uno mismo.

          Es precisamente para evitar los abusos y violaciones de los Derechos de los demás e incluso hacia uno mismo, por lo que se dictan las leyes. Se dictan presuntamente para obligarnos a respetar, si bien su redacción y nuestra falta de ética y Dignidad, esas leyes nos ayudan precisamente para lo contrario: El abuso y violación de los débiles o indefensos.

          Pero lo que nos cuesta ver es, que todas las leyes se dictan una vez que hemos abusado o violado los Derechos de los demás. Por lo que difícilmente una Ley, nos obligará a encontrar los principios y ética de la que carecemos y por tanto difícilmente, se manifestará la Dignidad en nosotros.

          Cuando algo escrito, necesita de fuerzas del orden o de castigo, para que hagamos lo correcto, obviamente no es por lo escrito, sino por la falta de responsabilidad y Dignidad con la que contribuimos a la sociedad y al bienestar común.

          Ese necesitar que nos controlen nuestra libertad, debido a que no sabemos usarla, es lo que nos pesa, no son realmente la Ley o las leyes, sino el tener que ser obligados a actuar como deberíamos hacerlo, en nuestra manifestación como seres humanos, que es lo que decimos ser.

          Decimos que la Ley es igual para todos, que es igual cada día y situación. Pero estamos equivocados, la Ley no puede ser interpretada al pie de la letra, si lo que protege y defiende es la Justicia, porque los hechos son consumados por personas diferentes y todas las circunstancias son diferentes. Es precisamente por estas razones, por lo que es necesario que un Juez, interprete la Letra de la Ley, para ponerla al servicio de la Justicia.

          Pero es esta necesidad de ser interpretada, lo que hace que la redacción pierda nitidez y claridad en su forma de ser escrita.

          Esta falta de claridad, y el hecho de tener que ser interpretada, es lo que permite, que, en lugar de servir a la Justicia, pueda ser usada para lo contrario, la protección de: Abusos, violaciones, corrupción, delincuencia y lo peor de todo: La Prevaricación.

          Nuestros problemas de convivencia, de relación y de respeto por los demás, no pueden ser solucionados por leyes escritas, sin importar si son buenas o malas. La Libertad en la convivencia, la sinceridad en la relación, la confianza en que sólo es necesario ser responsables de nuestra contribución y que los demás cumplirán con la suya. No puede ser creada o cimentarse en la Ley, sino en la Dignidad personal.

          La Ley puede obligarnos, puede vigilarnos, castigarnos, pero no puede crear la responsabilidad que nos lleva a hacer lo correcto en cualquier situación, algo que no significa que no nos equivoquemos.

          Pero es la Dignidad, la que siembra y alimenta, la convivencia en paz, amor y por tanto dentro de la felicidad. Porque es lo único que permite que sin cargar nada, podamos coexistir en el Respeto mutuo.



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