Quizás ha sido oriente, el que más ha
entendido el Equilibrio Universal, lo han explicado, conocido y de alguna
manera, nunca lo han sabido cocinar realmente.
No importa cuánto conocemos de
cocinar, incluso podemos enseñar cocina, pero sólo cuando comemos tras cocinar,
podemos mantener nuestra vida y vivir satisfechos y sin hambre.
En nuestras religiones, filosofías,
poderes y cualquier organización que hemos organizado, lo principal es el
equilibrio, entre: jefes y empleados, gastos y ganancias, compra y producción,
el bien y el mal, occidente y oriente, la contaminación y lo que deberíamos
hacer.
Pero quizás todavía no hemos
comprendido la simplicidad del equilibrio, toda individualidad, incluido el
Uno, tiene dos mitades opuestas. El conocimiento de tener y cuáles son estas
mitades, sólo es observable desde fuera de esa individualidad.
Eso es lo que hace miles de años, se
llamó Yin y Yang en oriente, que nosotros incluso conociendo que las mitades de
la individualidad son opuestas, por alguna razón, hemos supuesto que por tanto
deben ser iguales.
No es el primer paso lo que hemos
equivocado en nuestra base de pensamiento, hemos equivocado el lugar donde
estamos y la meta.
Siendo opuestas las mitades, hay que
presuponer que cualquier parte o individualidad que está en una de ellas, no
puede estar en la otra. Por lo tanto, siendo diferentes todas las
individualidades de una mitad, y siendo por tanto diferentes a cualquiera de la
otra mitad, lo natural es que las mitades opuestas de una individualidad sean
diferentes, sin importar por dónde separemos las mitades.
Nuestros principios de ayuda, de amar,
de vivir y hacer el bien, de servicio y sobre todo el de igualdad, no hemos
comprendido aún, lo que conllevan.
La fuerza para mover un peso, aumenta
conforme lo hace el peso a mover. Intervienen factores como el roce, su estado,
su peso-volumen, y otros factores. Un líquido en un recipiente deformable, absorbe
gran cantidad de la fuerza aplicada, y la fricción con el suelo aumenta.
Cuando necesitamos crear muchas
asociaciones o leyes, que protejan y establezcan el bien, su opuesto también
debe de aumentar. No habría que satisfacer el hambre o la miseria de muchas
personas, si no la hemos creado o la estamos creando al mismo tiempo. No hay
necesidad de establecer, proteger, defender y enforzar leyes, para una
democracia, si nos respetamos unos a otros. No hay que ayudar por necesidad, sino
colaborar para que la necesidad no nazca.
En el Universo, en la Vida, no existe
la igualdad. Cada individualidad por simple que sea, tiene alguna diferencia
con todas las demás. Toda individualidad existe en un Aquí y Ahora, siendo
diferente en cualquier otro.
En física cuántica dicen que se puede
estar en dos o varios sitios a la vez. Es imposible, si colocamos dos espejos o
el número de ellos que queramos, algo puesto en el medio, se refleja hasta el
infinito, pero no está en un número de lugares diferentes, solo está en un Aquí
y Ahora, lo demás son reflejos, de la individualidad o de sus reflejos.
Una vez creada la dualidad, es
imposible la igualdad, sus mitades siempre serán opuestas. El Equilibrio del
Uno, es que no percibe sus mitades y la Consciencia, no hace separación de las
partes, no deja de percibirlas, pero no como partes sino como un Sí mismo.
Ese es el Origen de la Trinidad,
cuando hay conocimiento de ser dos mitades. Pero el Equilibrio, es manifestado
en el Ser, donde no hay mitades y por tanto deja de existir el reflejo, la
verdadera manifestación es entonces: El Bien, lo Correcto, el Amor, la Vida,
sin que haya opuesto.
Si la energía no se destruye,
desaparece la muerte, siendo sustituida por la Impermanencia o la Transformación.
Algo que ya sabían los hindúes, con su Dios de la Transformación Shiva.
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