La Justicia de nuestro vivir, está en
seguir las palabras escritas como leyes por alguien. Y nuestra vida puede
depender de un juez que firma unas palabras, que dependen de cómo un abogado
puede tergiversar y definir lo que dicen las palabras escritas en la ley y las pronunciadas.
Nuestra eternidad depende, de lo que
alguien ha escrito como filosofía de vida o la religión que determina lo que es
nuestro Dios verdadero y cómo debemos servirle.
Cuando le dije a mi Maestro, que le
serviría a cambio de que me enseñase la Verdad, su risa atrajo a las masas de
los alrededores y me llevó a encerrarme en una habitación y en mí mismo,
sintiendo que había hecho el ridículo, o al menos así lo había entendido de su
respuesta.
Nunca he sido de mucho leer, pues
tengo la memoria un poco corta y no recuerdo apenas los detalles de lo leído. Pero
sí que leí algunos Sutras, que para alguien criado en el cristianismo, sonaban
como historias o historietas.
En unos me decían que Buda tenía unas
marcas, en otros que no las tenía, hablaban del Nirvana y cómo era, en otros
que no lo había, al final mi cabeza dejó de darle vueltas, pues estaba mareado
y confundido, sin saber qué pensar o cómo debía de entender que las cosas eran
Impermanente y lo que era en unas frases escritas, era lo contrario en otras
según los Sutras.
Al no enseñarme mi Maestro la Verdad,
me tuve que aguantar y tratar de buscarla yo mismo, incluso, cuando no sabía
dónde debía hacerlo. Lo del primer paso, al principio me impidió darlo, pues
tenía miedo de dar el equivocado. Lo de que el Buda ese del que hablaba, fuese
Todo, me llevó a preguntarme que: Si era Todo, ¿Quién le había dado o hecho las
marcas y quién las había visto?, pues en un todo, no queda algo fuera o separado.
Y además, si todo era Buda, y Buda es
sólo Uno, si además es Eterno e Infinito, sin Principio o Final, no quedaría
espacio para construir un Nirvana, pues tampoco habría alguien que pudiese ir a
ocuparlo.
Lo que aprendí de todas esas elucubraciones,
fue que la gente hace bien en no pensar y que es mejor dejarse manejar y hacer lo que le dicen,
pues es un problema, el pensar que si de verdad quieres ser Buda como te han
dicho, te tienes que comportar siéndolo y si quieres vivir en el Nirvana tienes
que construirlo y permitir que todo cuanto existe viva en Él, y no vivir de cualquier
manera sino en felicidad, armonía y respetando cada uno a todo lo demás, pues
quien quiere vivir en el Nirvana o el Cielo, debe de convertirse en Amor pues siendo
Uno con Todo, para amarse sólo puedes hacerlo, siendo Amor.
Es una de las razones por la que el
agua no se moja, cuando puede mojar a todo lo que no la rechace. Pero incluso
cuando hay algo que no se moja, tiene que tener la Naturaleza de mojar, para no
ser mojado.
Al final, estaba eso de la
Impermanencia, que cuando iba al colegio me lo decían en ciencias: “La energía
no se crea ni se destruye, sólo se transforma”. Por lo que si todo cuanto hay
en el Universo es sólo Universo, Dios o Buda, su impermanencia es lo que
permite que aparezcan nuevas formas y se transformen en otras las que hay. Al
final, algo tiene que desaparecer o morir como decimos nosotros, para que otro
algo pueda nacer, pero finalmente sólo permanece la cantidad de Energía, que
llamamos Universo, Dios o Buda, que si no muere, tampoco ha podido nacer y por
tanto se mantendrá eternamente.
Como digo, es mejor saber leer o poder
oír, para que nos digan lo que tenemos que creer o hacer, pues pensar, nada más
que nos complica la vida.
Es un problema que me dejó mi Maestro,
cuando en lugar de enseñarme la Verdad soltó una tremenda carcajada, algo que
en ese momento mi ego creyó que se reía de mí. Y es que el Maestro es feliz,
cuando su discípulo no deja de buscar, por muy equivocado que sea el primer paso.

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