No pretendo molestaros

Al parecer, algunas personas se sienten ofendidas porque no las agrego a mi foro. No tengo, ni pertenezco a ninguno, simplemente escribo y lo publico en abierto, para que libremente pueda ser leído o comentado por las personas que lo deseen. Suelo comentar las páginas que me lo permiten y les parezca bien, de las personas que me añaden a su foro. Suele ser lo que siento al ver lo que han publicado, intentando dar una visión diferente, desde la que ha sido escrito. Lo que os agradezco.

Si tenéis que pagar para entrar en la página, no es la original. Como digo a la derecha es Gratuita y sin publicidad.
Yui Shin

domingo, 29 de septiembre de 2013

UNA VIDA DE DERECHOS

          Luchamos por conseguir una vida en la cual los derechos individuales y colectivos estén asegurados. Estos derechos están pensados y defendidos por los servidores públicos que tratan de asegurar su implantación. Estas personas son elegidas por todos, para que organicen y dediquen su tiempo al servicio de los demás. Su trabajo debe consistir, en que con el dinero recibido de todos, organizar el bienestar colectivo.
          Gracias a este método hemos conseguido los derechos humanos: para los esclavos, los niños, las mujeres, las minorías, los indefensos, etc. Para los animales y las plantas, la ecología, y en general cada medio tiene un sinfín de derechos.
          Para su implantación tenemos gran número de: médicos, policías, abogados, jueces, sindicatos y demás servidores, la mayoría de ellos públicos.
          Hoy tenemos en nuestro país gran número de protestas y manifestaciones por el desacuerdo con la implantación y funcionamiento de estos derechos.
          En general y por simplificación, yo diría que la forma rápida y segura para el buen funcionamiento de todos los derechos, sería que todos y cada uno de nosotros, a nivel individual y colectivo nos olvidáramos de nuestros derechos y en lugar de culparnos unos a otros, simplemente ejerciéramos nuestra responsabilidad.
          Si una mujer o niña, hombre o niño ejerciera su responsabilidad con la vida, habríamos terminado con una de las protestas y discusiones “No Habría Abortos”. Tanto el hombre como la mujer, somos responsables de lo que estamos creando, cuando tenemos una relación, sin embargo no solemos pensar o tener en cuenta  los resultados. La excusa de: que todos lo hacen, estaba borracho o drogado, en una fiesta, etc. no nos exime de nuestra responsabilidad, que empieza antes de estar en una situación descontrolada. Las consecuencias pueden ser tanto de enfermedades, como el de crear  una nueva vida. Esta vida desde antes de ser engendrada tiene sus derechos, no es responsable de la irresponsabilidad de otros, al igual que cualquier otro ser. Por lo que pienso, que si las personas somos libres, debemos también ser responsables de lo que hacemos y el evitar hacer daño, está por delante de cualquier otra opción.
          Si los sindicatos ejercieran su responsabilidad, no lucharían contra las empresas, ni por sus prebendas, lo harían por los trabajadores, defendiendo la productividad y el reparto de los beneficios generados, las empresas no tendrían que cerrar y el trabajo digno estaría asegurado, si, los empresarios y trabajadores ejercen también sus responsabilidades. Los sindicatos tendrían afiliados y podrían mantenerse y ser útiles.
          Si los dirigentes de los hospitales públicos, en lugar de crear déficit cada año, independientemente del presupuesto, si los médicos y personal sanitario no tuviesen una lista tan grande de espera y hubiesen optimizado el uso de los recursos, si sabiendo el presupuesto y calculando el personal sanitario necesario, hubiesen calculado sus sueldos, si no hubiesen tantas personas innecesarias o que no cumplen con su responsabilidad. No estaríamos cuestionando la gestión pública, que lo que tendría que hacer es optimizar el uso de los medios y reducir las listas de espera, por ejemplo contratando más personal al principio y una vez puestos al día, obviamente sobraría personal para una gestión óptima y mantenible en el tiempo, que es más o menos lo que cualquier gestión tendrá que hacer.
          Si profesores y estudiantes ejercieran sus responsabilidades, los alumnos desarrollarían su amor a aprender y al conocimiento y no mirarían tanto los medios, ni las dificultades, sino que son capaces de aprender por sí mismos, dependiendo solamente de su esfuerzo. Los profesores o maestros como me gusta a mí llamarles, dedicarían su tiempo a desarrollar en el estudiante la capacidad de comprensión, su humanidad y la capacidad  y amor por saber, olvidándose de la programación y aborregamiento del alumnado, al servicio de intereses que no tienen que ver con la responsabilidad del Maestro.
          Los templos del conocimiento, las universidades, estarían al servicio de la sabiduría, simplemente creando el ambiente donde una persona pueda ejercer su responsabilidad de crecer, en su desarrollo humano. Sus rectores solo deben y tienen la responsabilidad de repartir los medios disponibles equitativamente, desarrollar el plan de estudios con sus catedráticos y asesores y observar los resultados. Más importante que los medios, es el esfuerzo, que nos da como resultado, la confianza de que somos capaces, de realizar cuanto nos proponemos, siempre y cuando nos esforcemos lo suficiente.
          Debido a que los ciudadanos están ocupados con sus actividades y familias, aportan un dinero, para que unos pocos ciudadanos se dediquen solo y exclusivamente, a crear una convivencia de bienestar con él, estos trabajadores públicos se llaman vulgarmente políticos o funcionarios. Su responsabilidad consiste, en repartir lo mejor posible el dinero recibido, para mayor bienestar de todos, algo parecido a lo que hace cualquier familia que funcione, es difícil conseguir bienestar cuando tienes que conseguir el dinero que gastas.
          Antes que trabajadores, parados o ciudadanos somos humanos, personas. Qué bonito sería arreglar nuestros parques, montes, ciudades, etc. ahora que por desgracia, somos tantos los que no tenemos otra cosa que hacer.
          Antes que buscar culpables, destruir lo que hay, lamentarnos y desesperarnos, está ejercer nuestra responsabilidad. Es el origen de todo derecho, la fuente donde mana nuestra autoconfianza, es la cimentación donde no crecen los problemas, lo mejor es que antes de comenzar su gestación, no aparezca la semilla de nuestro malestar.
          Solamente una cosa nos exige la vida para entregarse a nosotros y es que: aceptemos y ejerzamos nuestra responsabilidad, tanto a nivel individual como colectivo.


No hay comentarios:

Publicar un comentario