No pretendo molestaros

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Yui Shin

miércoles, 23 de septiembre de 2015

LA SOLUCIÓN ESTÁ EN EL PUEBLO



         Hay días que al mirar por la ventana, te das cuenta de que el sol brilla de una manera extraña, que lo que ves está fallando en algún lugar, que no es el que esté nublado lo que impide que nos llegue la luz, que el problema muchas veces está en nuestra mirada, en lo que vemos al mirar al sol.
          Durante años, hemos aguantado en España el terrorismo inhumano, de gentuza y alimañas, que se llama a sí misma libertadores y demócratas, siendo terrible, que una minoría entre personas capaces de sentir empatía y amor, se echaran al asesinato, la extorsión, el acorralamiento y derribo de gente que se atreviese a opinar diferente, no ha sido lo peor, sino esos estudiantes, políticos y gentes que han dejado que el odio anidase en sus corazones y que al final han ido aumentando, criando gentuza y asesinos que alimentasen el odio de las minorías, incluso llegando a mayorías.
          Podemos verlo en los terrorismos de tantos países, que siendo minorías, han permeado las almas, mentes y miedos del pueblo, que usan niños, mujeres y a cuanto se les ocurre para sus ambiciones, y su rapiña. De alguna manera lo que es aterrador no es su falta de humanidad, valores y conciencia, sino que desde niños a adultos estén dispuestos a sumarse a sus filas.
          Vemos cómo países que producen o tienen suficientes recursos, si no para vivir todos con un gran bienestar, al menos para no tener necesidades, trabajan para una minoría que se enriquece, se apodera de todo, incluidas las personas y sus voluntades, aceptando la miseria humana y moral, para enriquecer a esas minorías a cambio de limosna.
          Las chavelas, las maras, los barrios marginales, las etnias que culpando a los demás se destruyen a sí mismas para beneficio de unos pocos de ellos mismos, las divisiones entre religiones con sus asesinatos y guerras, el fratricidio entre seguidores de diferentes políticos que en siglos no los han sacado de la miseria, la cantidad de alimañas carroñeras dedicadas a la destrucción de sus conciudadanos con las drogas, los que usan inhumanamente a sus juventudes para beneficiarse, prostituyéndolos, con engaños, amenazas y asesinándolos.
          Algo está fallando en nosotros y no es que estemos conviviendo con esas minorías de alimañas y asesinos. En lo que fallamos es en la cantidad de nosotros, el pueblo, que les sigue, les envidia, les aplaude y alimenta sus filas. Es el pueblo el que ha perdido los valores, la dignidad, la autoestima, la humanidad.
          Estamos siendo educados en que la responsabilidad es de los padres, que no tenemos que hacer nada. Nuestros padres comprarán la casa, nos alimentarán, nos pagarán la educación, nos mantendrán y podremos hacer lo que queramos, porque somos libres, nuestra libertad es lo importante. Esto nos permitirá, poder exigir de nuestros padres cuanto necesitemos o deseemos, porque en cuanto nuestros padres no nos lo den, tendremos edad suficiente para recibir subvenciones, ayudas o becas públicas y podremos seguir viviendo en casa de nuestros padres con todo pagado.
          En nuestros días es lo que cualquier populista que se precie ofrece: ¡Viviremos del dinero de Europa!, ¡España seguirá comprando nuestros productos, y Europa dándonos subvenciones, cuanto “Más” robemos mayores serán las subvenciones! Y no tendremos que dar nada porque nos quedaremos viviendo en la casa de papá.
          Terroristas, nacionalistas, y todas las minorías que quieren tener poder, solamente tienen que arrimarse a la política, usando los medios que se ha usado desde siempre para adoctrinar, callar, controlar y esclavizar a las mayorías: “La enseñanza, la falta de valores, las promesas, quitarles la autoestima, los medios de comunicación, los miedos, pero sobre todo la falta de dignidad y el borreguismo del pueblo”.
          Vemos cómo la juventud puede irse de asesinos al terrorismo o de concubinas de ellos; los campesinos trabajando, produciendo droga y comida para las guerrillas o los cárteles; niños que no conocen ni la palabra humanidad, que solamente han aprendido a apretar un gatillo o a asesinar a quien le dicen; hemos visto como se ha alimentado a Eta desde colegios y universidades, de jóvenes que solamente han aprendido a odiar; vemos cómo Navarra, tiene una educación que han olvidado su historia, para acercarse a los asesinos; vemos como los medios de comunicación lavan las mentes y conciencias del pueblo, al servicio de sus amos.
          Que de los institutos y Universidades salgan sindicalistas y gente extremista principalmente de izquierdas, que de las escuelas y guarderías salgan independentistas, es bueno para los políticos de turno, pero cuando a las personas se las educa: sin dignidad, opinión propia, sin valores humanos, sin capacidad de discernir entre la verdad y el adoctrinamiento (Ningún adoctrinado sabe que lo está), es el camino que aprovechan estas minorías para cambiar el adoctrinamiento, pues al final el que el pueblo sea educado en el aborregamiento doctrinal, solamente puede ser aprovechado por: lobos, perros pastores salvajes, o quien es ambicioso y necesita un rebaño para sus intereses.
          El pueblo huye de esas minorías, abandonando sus hogares, pero la felicidad y la dignidad, no pueden dárnosla, con el trabajo y la comida. El pueblo no puede vivir en cárceles que les protejan de la gentuza y las alimañas, porque es cuestión de tiempo que nos asusten en Europa,                                                                      ¿Dónde huiremos entonces?.


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