Pero nadie ha podido explicar cómo era
ese Dios, existente antes del principio. Nadie puede explicar, lo que
Shakyamuni entendía como Vacío anterior al Principio.
Supongamos que todo cuanto existía
antes del Principio, lo hacía como Uno. En el Uno no puede existir dualidad, no
puede percibirse a Sí mismo, por tanto, no había noción de existencia ni de
mitades u opuestos, por lo que no existía el Bien y el Mal, como opuestos sino
como Uno.
El lado bueno y hábil, depende de si
se es diestro o zurdo, pero el bien y el mal nacen, por el uso que damos a lo
que creamos con las manos, los sentimientos y la mente, que son las
herramientas que estamos creando desde el Principio, origen de la conciencia de
existir y de percepción de la existencia del resto de partes que conforman el
Uno.
Shakyamuni dice que toda existencia es
Irreal, fruto de la mente discriminatoria y creadora de opuestos. Pero la mente
no lo hace por sí misma, sino que depende de cómo es usada si percibe su
creación como bien o como mal.
En budismo no hay creador, simplemente
Todo es Buda y Buda es Todo. En las religiones hay un Dios que crea el
Principio, el Universo y su dualidad de mitades opuestas, pero tratan de
explicar que no separadas.
Al Principio existíamos en el Paraíso,
conviviendo con Dios y el resto del Universo, como unidad. Siendo nuestra
Libertad la que nos lleva a desear algo diferente, ser poderosos y creadores
como Dios, sin darnos cuenta que al tener Naturaleza de Libertad, seríamos los
creadores de nosotros mismos y que nosotros somos partes de un mismo Universo y
un solo Dios.
En la Biblia nos dicen, que el mal y
el infierno en nuestras vidas se crea en el principio, obviamente es nuestro
nacimiento a la dualidad, la semilla que hace que crezcan. En el Génesis 3:15,
nos dice: “Haré que haya enemistad entre tú y la mujer, y entre tu
descendencia y la descendencia de ella. Él te aplastará la cabeza, y tú le
herirás el talón”. Y en Juan 8:44 que: “Ustedes son hijos de su padre, el
Diablo, y quieren cumplir los deseos de su padre. Él en sus comienzos fue un
asesino. No se mantuvo fiel a la verdad porque no hay verdad en él. Cada vez que
dice una mentira, habla de acuerdo con su forma de ser, porque es un mentiroso y
el padre de la mentira”.
La enemistad y confrontación de los opuestos
o entre polaridades del Uno, cuando sus mitades son percibidas separadas. Al
pensar que éramos creación de algo poderoso, creímos que podríamos alcanzar el
mismo poder, engañándonos al tratar de alcanzar lo que éramos desde antes de
ese Principio. Fuimos nosotros por tanto los que creamos continuamente esa
separación y el origen de ese infierno de nuestra sociedad, donde reina el mal,
del que somos sus príncipes y creadores.
No existe el Diablo, Satanás o el Mal
en el Uno, no puede manifestarse en Él. Es por ello necesario, que nosotros
estemos creándolo, alimentándolo y cuidándolo continuamente, para que pueda
controlar nuestra sociedad y nuestra vida,
Su desaparición es simple, nuestro
retorno al Paraíso siendo y manifestando al Uno. Para lo que es necesario la
desaparición de los opuestos separados.

Debido a buscar a Dios pero sin Dios, ese modo de pensar egocéntrico e independiente, el resultado ha sido un verdadero laberinto de leyendas, tradiciones, doctrinas complejas e interpretaciones generadas por las muchas escuelas y sectas a través de los siglos. Lo que tenía la intención de traer una solución sencilla a los complicados problemas de la vida ha llevado a un sistema religioso y filosófico que es incomprensible para la mayoría de la gente. Más bien, el budista de término medio está sencillamente absorto en adorar ídolos y reliquias, dioses y demonios, espíritus y antepasados, y en efectuar muchos otros ritos y prácticas que tienen poco que ver con lo que Gautama el Buda enseñó. Está claro que el buscar iluminación sin Dios no tiene éxito.
ResponderEliminarEl sabio libro de los Proverbios dice "Hay un camino que al hombre le parece correcto, pero al final lleva a la muerte". (14:12)
Y el libro de Jeremías 8:9 dice: "Los sabios han sido avergonzados. Se han aterrorizado y serán atrapados. ¡Miren! Ellos han rechazado las palabras de Jehová, ¿y qué sabiduría tienen?"
A veces el laberinto está en nuestro entendimiento de las palabras. Las filosofías nos hablan del Uno, que con la creación somos dos. Las religiones de un Dios anterior al Principio, que crea un comienzo, con una existencia externa a Él que se llama dualidad. La equivocación de quedarnos en las palabras o el entendimiento ajeno, es como quedarnos en las recetas o mirar la carta del restaurante o en que coma otra persona, nosotros quedaremos hambrientos, por mucha satisfacción que nos produzca el mirar o entender los ingredientes de la comida. Entender por Iluminación lo que nos dicen , ya nos lleva al error, porque no es llegar a entender a Dios sino manifestándolo siendo Él. Cuídate
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