No pretendo molestaros

Al parecer, algunas personas se sienten ofendidas porque no las agrego a mi foro. No tengo, ni pertenezco a ninguno, simplemente escribo y lo publico en abierto, para que libremente pueda ser leído o comentado por las personas que lo deseen. Suelo comentar las páginas que me lo permiten y les parezca bien, de las personas que me añaden a su foro. Suele ser lo que siento al ver lo que han publicado, intentando dar una visión diferente, desde la que ha sido escrito. Lo que os agradezco.

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Yui Shin

sábado, 3 de enero de 2026

LA TARTA

          La Impermanencia del Universo y cuantas individualidades lo forman, nos ofrece para nuestro disfrute y creatividad una tarta: El propio Ser del Universo.

          Nuestra Libertad, nos permite dividirla, repartirla y comerla o despreciarla tirándola. Pero independientemente del tamaño, la tarta es única y al repartirla podemos hacerlo equitativamente, usando cada individualidad lo que necesita o de la forma que deseen la mayoría o la minoría.

          Lo que no podemos cambiar es, que si usamos más de lo que necesitamos y no haya alguien que tenga que usar menos de lo que necesita. Como cualquier tarta al ser dividida, si alguien tiene un trozo más grande, alguien o todos los demás lo tendrán más pequeño.

          Lo que repartimos en cada Ahora es el Universo, nuestro Ser, que lo compartamos como hermanos o partes de ese mismo Universo, depende sólo si usamos nuestra humanidad para compartir o nuestro ego decide lo que nosotros deseamos.

          Para que exista necesidad, hambre o injusticia en la Tierra, sólo es necesario que alguien coja más de lo que necesita o abuse de su fuerza o poder para violar los derechos de los demás.

          La Vida, la Tierra y el Universo, nos dan lo necesario para compartir y tener suficiente todas las individualidades. Siendo precisamente la forma de compartirlo o repartirlo, lo que determinará si nuestra sociedad es humana o controlada por el ego.

          No es la carne o nuestra mente las que controlan y nos obligan a ser ambiciosos y egoístas, es nuestra forma de usar estas herramientas las que determinan nuestro futuro, nuestro presente, nuestra decisión de servir y ser esclavos de nuestro ego.

          Las religiones, nos han dado recetas para crear y compartir la tarta, pero desconocen los ingredientes y tamaño de la tarta que compartimos. Por lo que somos nosotros los que debemos crear la tarta y cómo compartirla, pues es lo que determinará la sociedad que crearemos y permaneceremos sumergidos e inmersos en ella.

          La Injusticia, obliga a crear Leyes, que al ser violadas, nos obligará a crear nuevas leyes y castigos. El Amor, sólo crea Justicia, pues no hay demás al no haber yo y su entrega hace que todos nos entreguemos a cada uno, formando una sociedad en la que sólo existe el Uno.


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