Decidimos establecer la democracia, que
según nos dijeron era: “El poder del Pueblo”, que elegía representantes, para
que le sirviesen estableciendo leyes de convivencia y formase un gobierno, que
se esforzaba en equilibrar las voluntades y deseos del pueblo, encontrando el
mejor uso del dinero que se le entregaba, para establecer el bienestar.
Como es natural, siempre hay un
extremo y el contrario, por lo que se estableció la democracia de derechas y la
de izquierdas. La representación de la izquierda, se estableció en los reinos comunistas,
donde el pueblo debía opinar lo mismo que el líder, lo que llevaba, a que el
pueblo aguantaba libremente lo que el amado líder hacía, pues la ley que buscaba
el bienestar del pueblo decía: “Si no piensas y haces lo que el amado líder decide,
serás encarcelado o exterminado”.
Las democracias de derechas, tienen muchas leyes y en general, establecen una serie de nobles: Alcaldes,
concejales, diputados y demás, que representan al pueblo y deciden que lo
correcto es, lo que dice el amado líder.
No importa qué tipo de democracia se
establece, ni el número de representantes de la voluntad del pueblo, siempre el
pueblo desea lo que dice su amado líder, pues siempre decide lo que es mejor
para ellos.
A veces, me cuesta trabajo diferenciar
entre los reyes, zares y faraones, representantes y herederos de Dios y los
presidentes y primeros ministros con el poder de sus ejércitos.
El reparto que se está haciendo entre
la mitad de la Tierra a la izquierda y la otra a la derecha, donde en lugar de
comida lo importante es el armamento nuclear, en lugar del bienestar del pueblo
es el vivir como deciden los líderes y el poder lo deben tener solamente los
que lo tienen y pueden impedir que lo tengan los demás, es lo que hemos
decidido el pueblo.
Es mejor que el dinero que les damos,
sea gastado en armamento y ejércitos que, en comida, vivienda, pues el poder
del líder depende no de la agricultura y los obreros, sino del ejército y el
armamento.
Los españoles afortunadamente no
tenemos el problema del poder, pues somos amigos de una mitad o de la otra, y
obedecemos a cualquiera de ellas. Además cuando el pueblo no puede ser
controlado por las leyes y los poderes del gobierno, cuando el pueblo pide
Justicia, si no es posible por la interpretación torticera de la letra de la
ley, por los jueces del lado izquierdo o derecho, por la no investigación
policial o la desinformación, nos queda el poder controlar el Tribunal
Constitucional, que protege al pueblo, decidiendo que los amigos y palmeros del
amado líder, los que inflan el deseo de pertenencia a algo más pequeño que
estos dirigentes puedan controlar, quienes roban al pueblo pero son necesarios
al líder o simplemente han robado cuando eran acólitos del líder, los jueces
palmeros del poder de turno, deciden que lo mejor para el pueblo es amnistiarlos,
perdonarlos o simplemente que no es procedente castigarles sólo por no cumplir
con sus responsabilidades, pues es algo que es general entre los españoles.
Al final el rebaño sigue siendo rebaño
y es controlado y usado por el pastor y sus perros guardianes, simplemente para
el beneficio del poder.
Realmente, si el pueblo quiere tener
derechos y que se cumplan, debemos comenzar a respetarnos a nosotros mismos y a
los demás, sin armas nucleares, sin ejércitos y sin tener que asesinar a quien
nos molesta o no nos gusta, porque tiene una opinión diferente a la nuestra.











