No pretendo molestaros

Al parecer, algunas personas se sienten ofendidas porque no las agrego a mi foro. No tengo, ni pertenezco a ninguno, simplemente escribo y lo publico en abierto, para que libremente pueda ser leído o comentado por las personas que lo deseen. Suelo comentar las páginas que me lo permiten y les parezca bien, de las personas que me añaden a su foro. Suele ser lo que siento al ver lo que han publicado, intentando dar una visión diferente, desde la que ha sido escrito. Lo que os agradezco.

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Yui Shin

domingo, 13 de septiembre de 2026

BUENOS Y MALOS

          Recuerdo que, en mis tiempos de niño, había pisos de unos 50m2 en mi barrio en los que vivían hasta veinte personas.

          Tenemos un país, que no quiere el retorno de sus ciudadanos incluso el regreso de sus niños, personas que no quieren vivir en la miseria y que no se atreven o pueden pedir Justicia en su propia casa. No es porque no puedan comer o vivir en una casa con su familia, sino porque su gobierno abusa de ellos y muchos convecinos hacen lo que les ordene el poder.

          Dicen ser amigos nuestros, qué amigo, nos mandan a que invadan nuestro piso cuando salimos, a sus niños y ancianos, porque somos los vecinos que les ayudamos. Que se caguen en el pasillo, en las puertas de los vecinos, que roben comida en el barrio, o que quemen los coches de los vecinos, es algo natural porque están desesperados y hambrientos porque no podemos darle de comer a todos, porque no caben en nuestro piso o simplemente porque quieren que nosotros seamos los que nos busquemos otro lugar para vivir, porque ellos son pobres, necesitados y no conocen las costumbres nuestras.

          Es natural que cualquiera de nosotros, busque la manera de comer, a veces haciendo lo que no quiere. La mayoría afortunadamente han decidido regresar a su casa, pero en mi piso han quedado más de cincuenta niños y ancianos, que desean que yo les dé de comer, ropa y hogar y que en un futuro puedan traer a sus familias a vivir con ellos.

          Obviamente, la empatía y buen corazón de mis vecinos les debe obligar a acoger a parte de esos niños y ancianos. Incluso, cuando hay familiares suyos necesitados a los que no pueden o quieren ayudar.

          Agobiados por el paro, por los trabajos mal pagados, aumentando la pobreza en nuestra casa, con problemas para llegar a fin de mes por la subida de precios, con la dificultad de vivir en un piso que podamos pagar, hay quien nos dice que es de buenos ciudadanos y buenas personas, darles hogar, trabajo, vivienda y una vida digna, a todos los que se han quedado en nuestro piso, porque ni sus familias ni sus países los quieren, y ellos no se atreven a pedir en su propio hogar, lo que exigen de mí .

          Obviamente, cuando decides proteger y acoger a alguien, lo importante es hacerse responsable de los actos de esas personas y de sus consecuencias. No se trata de repartir la responsabilidad entre los demás.

          En España, hemos dividido a sus ciudadanos entre los buenos y demócratas de izquierdas y los malos y abusadores de derechas. Los buenos de izquierdas, quieren repartir entre todos, a los que quieren acoger, a pesar de que son millones y podrían hacerse responsables de ellos personalmente. Los malos de derechas, quieren que retornen a sus hogares con sus familias, que arreglen su país, y regresen posteriormente por propia voluntad.

          En Ceuta hay robos, violaciones y delincuencia que han aumentado exponencialmente, no proporcionalmente al número de marroquíes que han invadido la ciudad. Teniendo en cuenta las condiciones y necesidades que han traído de Marruecos, podrán disculparse los pequeños robos de comida o cosas necesarias para vivir. Pero no es xenofobia, el pensar que hay violaciones y delincuencia, que no es necesaria para vivir, sino que señala falta de principios o posible condición de criminalidad en muchos de los que han huido de Marruecos, al poder ser castigados duramente por ello en su casa.

          Cuando hay problemas en un porcentaje alto, con los niños criados en orfanatos en sus países, no parece que lo mejor para niños que han nadado donde han muerto muchos adultos, sea mandarlos a orfanatos. También hay muy buena gente que han crecido en ellos, pues las condiciones de desarrollo son menos importantes que lo que aprendemos al vivirlas.

          ¿Pero es mejor que un niño crezca con su familia, en orfanato o adoptado?, no seré yo quien elija, pero me siento incapaz de obligar a alguien de derechas o izquierdas a tomar una decisión.



lunes, 7 de septiembre de 2026

EL SUEÑO

           Desde que tuvimos que buscar la comida, descubrimos que teníamos que competir con cuantos nos rodeaban y convivían en la Tierra con nosotros, lo que nos ha traído a vivir en la confrontación.

          El esfuerzo y la responsabilidad sobre nuestra vida y las de cuantos convivían con nosotros, nos llevó a pensar que había que destruir los peligros que nos rodeaban. Todo cuanto nos rodeaba, estaba a nuestro servicio y deseos, y si no nos es útil, es innecesario.

          El peso de la responsabilidad, nos llevó a tratar de huir de él, cambiándolo por el de la responsabilidad ajena. Creamos a Dios y los líderes, que no sólo nos tenían que decir lo que teníamos que hacer y protegernos, sino que eran los responsables de nuestro bienestar y nuestra responsabilidad.

          Creamos el sueño, de una existencia en paz, bienestar y felicidad, que debía ser conseguido por Dios, el poder de turno o los demás, que son los responsables de hacerlo, porque están a nuestro servicio. Dios es Todo o lo Absoluto, el poder reside en el pueblo, y los demás son demás de uno: nosotros, nosotros somos el demás de miles de millones.

          Hay una cosa curiosa en la práctica del Zen y sus Maestros, te hacen una pregunta, que es considerada la práctica que te han asignado para encontrar tu verdad. Puedes dar la respuesta que intelectual o científicamente se considera correcta, el Maestro repetirá incansable durante años, que estás dando una respuesta equivocada. Sin que cambies la respuesta, un día, sorpresivamente, el Maestro dice que es la respuesta correcta. Porque siendo la respuesta la misma, tú has cambiado, no es el mismo quien responde y probablemente no hay nadie respondiendo.

          Al ser manifestación de la Vida, al ser creado por el Amor y que no hay Amor sin Dignidad, el Universo sólo puede ser Uno, todo cuanto está incluido, son individualidades que son Uno-Universo o Vida, sin separaciones o uniones, siendo todas únicas y diferentes, desaparece su ego cuando son Vida o Uno.

          La pregunta de nuestra práctica es la de si somos seres humanos, nuestra respuesta siempre ha sido: “SÍ”, desgraciadamente, no hemos sido capaces de crear la Humanidad. Esa es nuestra responsabilidad, nuestra función, nuestra meta soñada, pero la Vida nos dice constantemente que la respuesta está equivocada.

          La Meta de la Humanidad es manifestarse como lo que ha sido siempre: Universo o Vida, pues como decía alguien llamado Jesús: El Padre y yo somos Uno. Toda existencia es una, pero nuestra manifestación crea la separación entre individualidades, por lo que nace la multitud confrontada, pues todos lo hacemos bien y como debería ser, pero son los demás los que lo hacen mal, por lo que nuestra vida y nuestra sociedad está condenada a seguir siendo como es: “Una sociedad que cada día se aleja más de la meta de ser humanos y por tanto del Uno”.

          Realmente, como decía Pedro: “La vida es sueño”, y es nuestro sueño de ser Uno, de manifestarnos como humanos, lo que es nuestra realidad. Lástima que cuando creemos estar despiertos, nuestro vivir sea para destruir el sueño que manifiesta nuestra realidad.

          Somos individualidades independientes y responsables de nosotros mismos y cómo nos manifestamos. Pero el amor bien entendido comienza por uno mismo, deberíamos amar al prójimo como a nosotros mismos, sólo posible cuando el respeto por lo que somos, el respeto por lo demás como es, nos permita encontrar, manifestar y ser: Dignidad.

          Esa es la respuesta que espera nuestro Maestro: La Vida.