Los poderes, los gobiernos, siempre
han sido servicios al pueblo, pues son los encargados de repartir y usar
correctamente lo que el pueblo produce, su riqueza. Algo que no es sólo al
nivel material, sino la riqueza personal humana, la riqueza como seres, la
riqueza de sus valores.
El pueblo ha delegado e ignorado sus
responsabilidades, se las ha entregado a esos servidores, haciéndoles los responsables, de lo que crean al vivir, los responsables no sólo de lo que
viven y de la sociedad, sino de lo que son.
Hemos olvidado que no hay extremos en
la individualidad, que todas necesitan un lado izquierdo y derecho para existir
y realizar su cometido. Que el lado izquierdo no está en un lado o en el otro,
al igual que el derecho, dependen del observador, no de una posición en la
individualidad.
Cuando caminamos hacia atrás, el
frente está en la espalda, al mirarnos en el espejo, la imagen tiene el lado
derecho a nuestra izquierda, al igual que todo cuanto miramos de frente, su
lado izquierdo estará a nuestra derecha. Algo que no sucede cuando vamos detrás
de algo, y si vamos delante, no lo sabemos al no verlo.
Son nuestros ojos los que determinan
lo que está arriba o abajo, a la derecha o la izquierda, necesitando una
referencia y mirando todo como externo y diferente a ellos mismos.
Las polaridades, los opuestos, sólo dependen
de que el observador se sienta como algo diferente a lo observado. Shakyamuni
dice que cuanto observamos, es Irreal, que es como un sueño. La Ley del Yin y
del Yang, establece, que las mitades opuestas sólo pueden serlo en una misma
individualidad y que no tienen existencia real, pues todo depende de por dónde establecemos
las mitades.
Así que todo el Yin, se transforma en Yang
si lo dividimos al revés o simplemente cambiamos nuestro punto de observación. Simplemente,
lo mismo que cuando miramos algo de frente sus lados están al revés que los
nuestros.
Y es que todo cuanto vemos y
percibimos, realmente es lo que Es, no lo que vemos, pensamos o percibimos.
Nuestra sociedad cada día, comienza
una guerra o confrontación, simplemente, porque miramos algo externo decidiendo si está a nuestra izquierda o nuestra derecha. Dependiendo de lo que nos guste,
será algo que proteger o algo que destruir.
Hemos situado algo en el extremo o
como ultra, sin importar qué, lo hemos percibido fuera de nuestro Ser, algo
opuesto que debemos destruir, algo amigo que debemos proteger y defender.
Cuando tenemos un solo brazo, la mano
se siente situada en el hombro contrario a ella, ignorando el resto del cuerpo,
sin poder ser ayudada por la otra mano, en su ignorancia podría llegar a pensar
que debe destruir el hombro opuesto a ella, podría incluso desear estar en el
otro hombro carente de brazo y mano, la realidad sería que no podría existir si
destruye el hombro, que si alcanzase el otro brazo seguiría siendo el extremo
opuesto a él.
Ninguna individualidad puede existir,
sin estar completada por sus mitades opuestas. Las mitades son complementarias,
y se necesitan para poder realizar su función. Nada impide que sean individualidades
en sí mismas, pero la existencia de ambas depende de estar integradas en una
única y misma individualidad.
Cada día, tenemos más gobiernos de un
extremo o de otro, ultras que tratan de destruir a su mitad opuesta. Pero no
son ellos los que lo hacen para servirnos en nuestra autodestrucción, sino que
somos nosotros los que les servimos destruyendo nuestra humanidad y
manifestarnos como un rebaño que sirve a su poder y que les transfiere la
culpabilidad de su autodestrucción, eso es lo que podríamos llamar Ignorancia Creadora
del Sufrimiento: Ser un rebaño de borregos, de quienes deberían servirnos.
No podríamos existir sin nuestra
derecha e izquierda, trabajando unidas para mejorar lo que estamos creando. No
hay oposición de confrontación, sino opuestos que permiten elegir a nuestra
Naturaleza de Libertad.
