El otro día en tv., un policía llamaba
invasores a los marroquíes que estaban ocupando la playa y calles de Ceuta, a
lo que un politólogo, que presuntamente tiene inclinación por la izquierda o el
socialismo, decía que esa palabra no la podía usar un miembro de las fuerzas de
seguridad, pues podría llevar a algún exaltado a disparar o combatirlos, para
expulsarlos por medio de la violencia.
Para mí, es una exageración, pues han
entrado ilegalmente y por la fuerza de número en España, amparados por el
respeto por la vida de las fuerzas de seguridad españolas.
Si como dicen las noticias, está
habiendo peleas, cuchilladas, violencia y violaciones de jóvenes marroquíes,
todo ello, realizado por parte de esos invasores contra sus propios
conciudadanos y co-participantes en la invasión, ese miembro de la policía, podría
además haber mencionado que entre los invasores hay un grupo de delincuentes,
abusadores y violadores. Sólo estaría mencionando los hechos, sin odio, sin discriminar
y sin mentir.
Por esa manera de analizar las
palabras, cuando Marlaska dijo que se había recuperado la normalidad: Si un
padre deja salir a su hija y es violada por esos violadores, ¿a quién culparíamos?,
al padre o las mentiras de Marlaska.
Obviamente en cualquier familia, no se
ayuda a que se vayan buenos o los que aportan algo a ella. En un país, si
se puede vivir en él, se ayuda a que se vayan los delincuentes y la mala gente,
que crean problemas a sus paisanos.
En una dictadura, dedicada al abuso y
violación de los derechos y vidas de sus ciudadanos, todos quieren irse a un
lugar donde sean respetados. Obviamente son invasores de un espacio ajeno, pero
hay razones que justifican su huida y el que puedan ser acogidos, cuando
demuestran que son víctimas y buenas personas.
Pero en una dictadura la violación de
derechos, a veces, simplemente son leyes duras que contienen castigos abusivos.
Por lo que también huyen delincuentes, abusadores y violadores, a lugares donde
su actividad no sea castigada con dureza y las leyes permitan incluso, poder
vivir impunes durante años.
La delincuencia cuando se huye de
casa, es a veces la única salida, pues el vicio de comer, exige el tener la
humildad de pedir o el de robar. Siempre se puede trabajar, pero hay que
encontrar trabajo compitiendo con los que están en casa o aceptar los que ellos
no quieren y además recibir un salario que nos permita vivir y comer.
Si tenemos que hay países donde tener
hijos, puede incluso ser un medio de vida, si nos vamos a otro, el tener que
alimentarlos y pagar su educación y derechos, puede causar problemas en su economía.
Otras veces son victimas de las mafias
de su lugar de origen, o de mafias que ellos mismos crean en sus barriadas,
pues en sus países de origen es la salida natural.
Y es que los problemas, a ser posible
hay que resolver los de casa, porque si todos los vecinos han resuelto sus
problemas, podemos ayudarnos unos a otros y vivir en armonía, pudiendo
visitarnos, convivir incluso, permitiendo que lo hagamos en un mismo lugar o
país. Siempre que no nos creemos problemas unos a otros.
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