No pretendo molestaros

Al parecer, algunas personas se sienten ofendidas porque no las agrego a mi foro. No tengo, ni pertenezco a ninguno, simplemente escribo y lo publico en abierto, para que libremente pueda ser leído o comentado por las personas que lo deseen. Suelo comentar las páginas que me lo permiten y les parezca bien, de las personas que me añaden a su foro. Suele ser lo que siento al ver lo que han publicado, intentando dar una visión diferente, desde la que ha sido escrito. Lo que os agradezco.

Si tenéis que pagar para entrar en la página, no es la original. Como digo a la derecha es Gratuita y sin publicidad.
Yui Shin

jueves, 19 de marzo de 2026

DÓNDE COMBATIR

          Arjuna se niega a combatir, no quiere luchar contra los enemigos a los que ama. Krisna, le dice:

“La Suprema Personalidad de Dios dijo: Mientras hablas con palabras cultas, te lamentas por lo que no es digno de lamentarse. Aquellos que son sabios no se lamentan ni por los vivos ni por los muertos”. Cap. 2- verso 11.

               “Sabed que aquello que se difunde por todo el cuerpo es indestructible. Nadie puede destruir a esa alma imperecedera”. Cap. 2- verso 17.

               “Se dice que el alma es invisible, inconcebible e inmutable. Sabiendo esto, no debes afligirte por el cuerpo”. Cap. 2- verso 25.

               “Sin embargo, si no cumples con tu deber religioso de pelear, entonces ciertamente que incurrirás en pecado por desatender tus deberes, y, en consecuencia, perderás tu buena reputación como guerrero”. Cap. 2- verso 33.

          Hay un alma inmutable, que continúa viviendo tras la desaparición del cuerpo físico. El cuerpo es considerado irreal en la filosofía oriental, tiene un tipo de existencia como un sueño, pero que de alguna manera afecta la Impermanencia del Alma, no en su Ser, sino en la forma de manifestarse como materia.

          Lo importante de ese esfuerzo porque la Humanidad se manifieste en nuestra apariencia física, es permitir que ese Alma Inmortal, se manifieste en la materia, con su propia Naturaleza, sin ser modificada y destruida por nuestra Libertad.

          Si miramos en nuestra sociedad, si miramos el alma de nuestra sociedad, podemos ver cómo hemos usado toda nuestra Libertad:

          Guerras, destrucción de nuestro entorno como cualquier cáncer, abusos, envidias, destrucción y desaparición de lo considerado enemigo o que no nos gusta, el cuidado del cuerpo y el olvido de la sabiduría, cuerpos descuidados y hacer culpables a los demás de nuestros problemas físicos, quejarnos de la debilidad del cuerpo, quejarnos de la fuerza de la mente y los deseos físicos, … No hay límites para quien no lucha o mejor dicho se esfuerza, por alcanzar lo que decimos ser: Seres humanos creados con Alma Divina.

          Nuestro entendimiento no pasa de ver en estos libros, lo que nos dicta la ignorancia de creer que la vida es lo que vemos, lo que nos dicen y no lo que hemos creado con nuestra irresponsabilidad. Nuestro vivir no es simplemente estar aquí y pasar el tiempo disfrutando de lo que nos gusta y deseamos, siempre atormentados y perseguidos por los abusos y violaciones del fuerte sobre el débil. Nuestra responsabilidad es la de convivir como Vida, como Uno, que es realmente lo que encierran y tratan de explicarnos los Libros Sagrados. Obviamente, es lo que alguien ha percibido desde su interior o desde el ser Uno con el Universo, explicado como ha podido y con las limitaciones del entorno y sus capacidades y cultura.

          La reputación del guerrero que dedica su vida, para recordarnos que somos Amor, que somos Vida e individualidades de un Todo. Del guerrero que destruye la separación, las envidias, las ambiciones, los abusos, las violaciones y que no permite el crecimiento del cáncer en nuestras almas y corazones.

          Esa es la lucha que Krisna trata de recordarle a Arjuna, la de combatir, con todo eso que queremos que impide que caminemos hacia la humanidad.

          Pensamos que esas luchas desde el deber religioso, son contra quien le da otro nombre a nuestro Dios, o si hay que adorarle, respetarle o seguir al pie de la letra lo que dicen sus libros, si hay que hacerlo de pie, de rodillas o postrado.

          La realidad que transmite este pequeño libro es que: “No hay Dignidad o Dios en las religiones, en lo escrito, en los cargos posiciones o ritos, menos aún puede darnos una religión algo de ello. La Dignidad y Dios sólo nacen en las religiones, cuando lo manifestamos y cuidamos nosotros”.

          La Dignidad no está en la posición, cargo o función, sino en la persona que lo ejerce.


miércoles, 18 de marzo de 2026

LIBROS SAGRADOS

           El Bhagavad Gita es un libro sagrado de la India, escrito hace miles de años. El relato es simple: Arjuna tiene la responsabilidad de elegir entre la guerra o simplemente el esfuerzo de hacer lo correcto.

          Para decidir lo que tiene que hacer, le dice a su Dios, que conduzca el carro de guerra al centro de los dos ejércitos y le pregunta por lo que él piensa dentro de las leyes terrenales y desea y que le responda por las Leyes Universales, que son las que pertenecen a Dios.

          Krisna que es su Dios, sólo puede llevar el carro de guerra donde le diga Arjuna, ya que no puede olvidar la Libertad con la que somos creados los hombres. Es precisamente esa Libertad, la que obliga a Arjuna a aceptar la responsabilidad de tomar una decisión, que derivada de su Dignidad Humana, le responsabiliza de que sea la correcta.

          No puede culpar a Krisna, de la decisión que tome, pues Él nunca le dirá u obligará a cumplir con la decisión del conductor del carro, que siempre estará entre el Yin y el Yang, entre un ejército y el contrario, exigiendo que aprenda a decidir lo que es correcto.

          Krisna le explica las Leyes Universales como respuesta, lo que el Universo hace en la relación de todas sus individualidades, que es aceptar la responsabilidad individual, porque el Universo muestra el equilibrio entre todas las decisiones individuales, pues al igual que Krisna, está obligado a respetar la Libertad Individual.

          “Para mí sería mejor que los hijos de Dhrtrasta, armas en mano. Me mataran en el campo de batalla, desarmado y sin ofrecer resistencia”. Dijo Arjuna cap. 1, verso 45.

               “¡Oh, hijo de Prtha, no cedas a esta impotencia degradante! No es digna de ti. Abandona esa mezquina flaqueza de corazón y levántate, ¡oh, castigador del enemigo!”. Respondió Krisna cap. 2, verso 3.

          Sentirnos impotentes para hacer lo correcto, es impropio de quienes aspiramos a convertirnos en seres humanos. No importan las equivocaciones, siempre y cuando aprendamos de ellas, qué es lo que habría sido correcto en ese momento y situación, para poder aplicarlo en nuestra evolución en la convivencia con el resto del Universo.

          Las palabras de Krisna, no animan a Arjuna a combatir contra el otro ejército de ciudadanos, amigos y familiares, sino en la batalla que sólo Arjuna puede librar: “Crear la Humanidad, convirtiéndose en un ser humano”.

          Le trata de enseñar, que el combate no es obligar a los demás a hacer lo que nosotros pensamos que es correcto o sólo mejor, que no hay responsabilidad ajena en nuestras decisiones. Lo hace con el ejemplo, al no decirle lo que tiene que hacer, sino solamente, recordándole las responsabilidades que tenemos de convivir con los principios Universales, aquellos en los que el funcionamiento de nuestra sociedad es la de una sola, porque nosotros pertenecemos a ella como sociedad y no como individualidad separada e irresponsable.

          Hay que ser valientes, no para señalar las culpas ajenas, sino para hacernos responsables de nosotros mismos, en el camino que lleva a la Humanidad, no de los demás, sino la de todos y cada uno. La Humanidad existirá para mí cuando yo me manifieste como ser humano, lo correcto no es que lo hagan los demás, la Corrección y lo Justo que hay en la Vida para mí, es solamente lo que yo he aportado.


PAZ EN GUERRA

           El Bhagavad Gita, es un libro hindú que relata las dudas y conflictos del líder de uno de los ejércitos, acerca de si se debe asesinar, matar y destruir a amigos, familiares y personas que se sitúan en la otra mitad, simplemente por reinar, incluso, si es por recuperar el reinado que deberías tener.

          El enfrentamiento es entre los Kurus y los Pandu, que son familia, Arjuna hijo de Pandu y quien debería haber heredado el reino, enfrente, sus primos hijos del rey Dhrtarastra. Conduciendo el carro de combate de Arjuna el dios Krisna, que responde a las dudas, conflictos y preguntas que este se hace acerca de tener que combatir para conseguir lo que debería ser suyo, o renunciar a posesiones y poderes, antes de destruí a quienes ama y lo que es valioso para él.

          Siendo una guerra la que se plantea, lo que yo encuentro en el libro es la paz personal y la paz con el resto del Universo. Las respuestas de Krisna, se refieren a la guerra y sus explicaciones morales y espirituales de nuestras creencias, pero va más allá, al leerse y mirarlo como una guerra personal o con quienes comparten y manifiestan el Universo y la Vida con nosotros.

          Arjuna dijo: “Mi querido Krisna, al ver a mis amigos y familiares ante mí con tantos ánimos de pelear, siento que los miembros del cuerpo me tiemblan y la boca se me está secando”. Cap-1, verso 28.

               “¡Oh, Govinda!, ¿de qué nos sirve un reino, la felicidad o incluso la propia vida, cuando todos aquellos para quienes los deseamos se encuentran ahora formados en este campo de batalla? ¡Oh, Madhusudana!, cuando maestros, padres, hijos, abuelos, tíos, suegros, nietos, cuñados y demás familiares están dispuestos a perder la vida y sus propiedades, se encuentran ante mí, ¿por qué habría yo desear matarlos, aun a pesar de que si no lo hago, ellos me maten a mí? ¡Oh, sustentador de todas las entidades vivientes!, no estoy dispuesto a pelear con ellos ni siquiera a cambio de los tres mundos, mucho menos por esta Tierra. ¿qué placer vamos a tener de matar a los hijos de Dhrtarastra”? Cap.-1, versos 32-35

          El dilema es, hasta dónde estamos decididos a destruir, por conseguir lo que deseamos o ambicionamos.

          Castigamos, abusamos y violamos nuestros: Cuerpo, mente, alma, emociones, sentimientos y cuanto somos, simplemente para conseguir algo sin valor, al ser algo efímero que nos llevará a desear algo diferente tras conseguirlo.

          Abusamos, violamos y asesinamos la Tierra, para conseguir lo que ambicionamos.

          Matamos, asesinamos, abusamos y violamos a nuestras familias, amigos y vecinos, simplemente por nuestras ansias de poder, de conseguir lo que deseamos o ambicionamos, a pesar de que no destruyamos sus cuerpos, simplemente cuando les atemorizamos con nuestra maldad, carencia de humanidad y responsabilidad, les obligamos a renunciar a su Dignidad, a su condición de seres que tratan de alcanzar la humanidad, erradicando el Amor y el respeto, simplemente porque cuando uno de esos enemigos, herede o se apodere de nuestro poder, lo ejercerá sin la Dignidad a la que renunció.

          De alguna forma, hemos olvidado que no son los cargos, los títulos o los nombres, los que dan la Dignidad a algo. es el ejercicio de nuestras funciones con responsabilidad, teniendo como base o cimientos la Dignidad, la que le la dignidad a un cargo, título o al nombre.

          Somos nosotros los responsables, de que nuestra convivencia se manifieste en paz, Dignidad y armonía.

          Preguntándonos como Arjuna, si vale la pena destruir, lo que nos permite manifestar la Vida en nuestra existencia, que es cuanto nos rodea.



domingo, 15 de marzo de 2026

ELDOLOR/NUESTRA GUERRA

           ¡¡¡No a la guerra!!!, dirigentes y el pueblo, manifestaciones, sueños, gritando por las calles, por la mente, en nuestros corazones. La mayor parte de las veces sin poder ser ni tan siquiera oído, porque es acallado por los gritos, de: Destruir a la derecha, destruir a la izquierda, que nos mantengan los ricos, oportunidades para los emprendedores, queremos vivienda, queremos comer, necesitamos más dinero de impuestos, … La Vida nos da un Universo, el cuál destruimos sin saber qué hacer para compartirlo en paz. Obviamente, el deseo de recibir lo que la Vida no nos está dando ahora, es una pelea que sólo nos dará dolores.

          ¿Cómo terminar con una guerra?, ¿quién debe de terminar con ella?, si la culpa es de los demás o porque la Vida nos da lo que no queremos.

          La Vida no da ni quita nada, por lo que cuando creamos una guerra, la Vida acepta las consecuencias de nuestra creación, Ella nunca pelea o desea que seamos otra cosa, la Vida es Amor, llena de lo que somos nosotros.

          La Vida no percibe a unos y otros, ni izquierda ni derecha, ni malo o bueno, Ella sólo acepta ser lo que nosotros somos, siendo cada uno, por lo que podríamos decir que la Vida es la consecuencia de nuestras acciones y omisiones.

          Hay quien violenta a sus semejantes y grita ¡No!, a las guerras de los demás, incluso las que nacen de sus errores. Crear pobreza, para enriquecer a otros, crear odios y mandar a otros a que asesinen lo odiado, y desear la paz, no hace que hagamos lo correcto.

          La paz nace en nosotros, en cada uno, para que en la Vida haya paz. El amor sólo llega al Amor de la Vida, poniéndolo nosotros. Si necesitamos el dinero para fabricar armas que nos protejan, en lugar de usarlo para comida o vivienda, tarde o temprano ese gobierno nos pedirá que asesinemos a alguien para ser patriotas, para que tengamos orgullo nacional.

          Son atributos innecesarios en la convivencia humana, porque la guerra se evita, simplemente siguiendo algo que nos han dicho millones de veces: “No desearás lo que pertenece a los demás”, incluso siendo que nada puede ser poseído, si no acepta entregar su dignidad a algo o alguien, porque rechaza su responsabilidad.

          Durante años, cuando alguien viene con dolores, mi consejo ha sido que: “Deje de pelear con la vida o con la Vida”, los problemas son inevitables, al ser nuestra forma de aprender, la Vida es lo que nos da, porque es lo que vemos. Hay muchos tipos de dolores, pero sabemos que el dolor viene si nos peleamos, si ganamos nos duele la mano, si perdemos nos dolerá la cara, pero la pelea siempre origina dolor.

          La Vida acepta pero no pelea, por lo que nuestra pelea con la Vida, nos da dolor en la mano y en la cara, en realidad nos estamos peleando con nosotros mismos.

          La guerra no puede nacer si no la creamos, no puede subsistir si no la cuidamos y alimentamos, lo que no podemos es decir ¡No! a nuestra creación, porque la Vida manifiesta lo que nosotros somos, hemos creado y vemos.

          Nuestra pelea, se origina al desear o tratar de que en un ahora exista lo que no hay. Algo que sólo podrá nacer al crearlo nosotros con lo que tenemos y hay en la Vida, en el Universo.

          Las palabras y los nombres, no son lo importante. Es lo que somos y creamos lo que es nuestra realidad, no aceptarlo nos produce dolor, insatisfacción, la no aceptación de lo que somos, todo ello semillas que nos darán: Envidias, odios y guerras.


sábado, 14 de marzo de 2026

NUESTRO PRIMER PASO

          Entre las cosas que decía mi Maestro, hay dos que considero imprescindibles para vivir como creadores de nuestra Humanidad. Porque contrariamente a lo que creemos, no hemos sido creados como producto terminado o final, sino para recorrer un Camino que nos lleve a ser lo que somos en nuestra realidad como Naturaleza.

          He escrito a menudo sobre ellas, para ser guardadas en las estanterías o en el desván, cuando no para ser tiradas o quemadas. Son dos Conceptos que nos pueden llevar a la entrada del camino que debemos recorrer, para realmente ser lo que decimos ser y no plasmamos en nuestro vivir: “El primer paso”, que define la Meta a la que vamos y el budista que dice: “Que la duda pequeña, lleva a una Iluminación pequeña; si no hay duda, no hay Iluminación; que sólo la Gran Duda, lleva a la Iluminación Perfecta”.

          Todos aseguramos tener humanidad, dignidad y hacer lo correcto. La Gran Duda no es dudar de los demás, sino asegurarnos de la corrección en nuestro vivir, que es lo que nos permite llegar a las puertas del camino, que nos llevará a manifestarnos como Budas, como Uno, donde el Todo sólo desconoce las partes en las que se manifiesta. Es nuestra Libertad, la que nos hace responsables de asegurar, el que cada paso es dado en la dirección que el Universo y la Vida nos han establecido.

          Es por ello, que es necesario e imprescindible, preguntarnos y asegurarnos de los pasos que damos, y que sean dados en la dirección correcta.

          El problema no está en equivocarse, sino que la Gran Duda, no nos haga ver la equivocación o que no aprendamos de ella. El problema real, es cuando no damos ese paso por la duda de la desconfianza, miedo o inseguridad, que impedirá que lleguemos a la entrada del Camino.

          Lo natural es el bien, la dignidad, la humanidad y la justicia, necesarias para el equilibrio natural del Universo. En todo el Universo, sólo nosotros tenemos la Libertad, que nos permite ir oponiéndonos a esos principios, lo que es seguro es que no es responsabilidad de los demás, ni son los culpables de que nosotros caminemos en la dirección equivocada, la responsabilidad del Todo y lo que Es, es individual.

          Nosotros hemos creado el servicio público, dirigido por un gobierno, compuesto por tres poderes: Administrativo, Legislativo y Judicial. En sus departamentos, trabajan funcionarios pagados por el pueblo, para que realicen correctamente el servicio al pueblo. El que se sirvan del pueblo para conseguir sus intereses, es caminar en el sentido contrario y erróneo al natural y naturaleza del Camino.

          Servir y ayudar, no es considerado lo mismo, ayudar a un necesitado de un tipo, que ayudar a un necesitado que quiere abusar o violar a otra persona, animal o planta. Los dos casos son una necesidad de ser ayudados, pero ayudar sujetando a una víctima no es correcto.

          Cuando la Justicia que establecemos respetando los derechos de los ciudadanos, establecen la presunción de inocencia en un delincuente o acusado de algo, está estableciendo que se admite la presunción de falsedad en quien denuncia o ha sido víctima.

          Cuando un Juez establece una Sentencia condenatoria, por cómo los abogados retuercen la letra de la Ley y amparada por la letra de la Ley establecida por los otros dos poderes, está violando su función, por la que es pagado por el pueblo: “Proteger y Defender la Justicia”, no confundiéndola con la interpretación de las leyes establecidas por quienes mandan y que incluso a veces, violan los Derechos del Pueblo.

          En ambos casos, el primer paso dado carece de Dignidad, lo que impide que haya Justicia en su caminar y que nos lleve a la Humanización.

          Pero el primer paso que permite el abuso del poder, es el que da el pueblo cuando renuncia a su Dignidad, que le hace responsable de sus decisiones y no permite hacer a los demás los responsables. La Dignidad no impide que el pueblo sea abusado y violado, o que un ciudadano abuse o viole a otro. Lo que sí impide es que abusemos o violemos a los demás, porque alguien nos lo ordene, sea este el gobierno y alguien con poder.

          El servir a una mafia, cártel u organización criminal, no nos da Dignidad cuando amenazamos o asesinamos a alguien porque no nos paga o hace lo que le exigen, no hay nada que pueda dárnosla, sino el caminar en el Camino Correcto.


LA DIGNIDAD INVISIBLE

          Una existencia dedicada a encontrarla y ni tan siquiera sabemos lo que es. Ni tan siquiera hemos podido encontrar o definir, el Concepto de lo que es, la apariencia de lo que es el porqué de nuestra existencia.

          Siglos buscando copiarla o aprenderla de unos dioses que combatían entre ellos y o bien nos usaban en sus guerras o intervenían en las nuestras, unos en un lado y los otros en el otro, cuando no se dedicaban a mirar cómo nos asesinábamos.

          Desarrollamos religiones y filosofías, que trataban de encontrar, al menos la definición del Concepto Dignidad y nos perdimos en las mismas peleas y en encontrar una definición de Dios, que nos enseñase a vivir con Dignidad.

          Otras veces nos dedicábamos a asesinarnos unos a otros, porque nos decían algo sobre nosotros, la familia o algo querido y no importaba si era verdad, equivocación o el desahogo de otra persona, simplemente arrojábamos nuestro guante y moríamos o asesinábamos incluso a quien nos decía la verdad, porque eso era nuestra dignidad.

          Las religiones nos dicen que somos hijos o creación del Dios que tiene el nombre que le hemos dado. Las filosofías, nos dicen que vivir con dignidad es hacerlo de una manera o de otra, según dicta el poder de turno.

          Asesinar en nombre de nuestro dios, porque lo decía el rey o un noble, porque alguien tenía lo que deseábamos, o porque la ley decía que eran esclavos y por tanto nuestra posesión, porque tenían un color de piel o pensaban diferente a nosotros, todo en nombre de la dignidad, ha sido lo que hemos practicado para llegar a Ella o al menos definirla en Su realidad.

          Pero ¿cómo llegar a un lugar, caminando continuamente en direcciones erráticas y equivocadas?

          Y es que decimos que somos una cosa, pero creemos que es suficiente con decirlo. Ser hijos de Dios, debería ser manifestarle en lo que somos. El budismo nos dice que somos Buda, pero serlo significa actuar, manifestar y vivir como Buda, simplemente sin crear el concepto de lo que debe ser, sino siéndolo.

          No es la Vida Infinita o el Dios Todopoderoso, quienes pueden darnos la Dignidad, tampoco un puesto o posición, menos aún el poder, que puede hacer que nos llamen: Don, Señoría o Excelencia, y por ello pensar que tenemos Dignidad.

          La Dignidad no puede poseerse, no tiene existencia propia, tampoco puede darse o tenerse por algo que dicen nuestras leyes u opiniones.

          Somos nosotros cuando siendo manifestación de la Dignidad, siendo Dignidad en nuestro propio ser, cuando permitimos que esta sea manifestada en: La Vida, en Dios o en la función que ejercemos.

          La ley ha permitido salvajadas, inhumanidad, guerras y asesinatos, prácticamente desde nuestra aparición en el Universo como buscadores de la Humanidad. La justicia ha hecho legales, asesinatos, abusos y violaciones, simplemente porque era lo que le había ordenado un rey o un noble, o alguien poderoso al juez. Siendo la Justicia que hemos conocido, el cumplimiento de la letra de leyes establecidas por un poder, que hacía que nuestra justicia, considerase Legal, la carencia de humanidad.

          La Democracia, es el respeto mutuo manifestando la Humanidad. Pero seguimos caminando en nuestros callejones: Hemos separado los poderes del gobierno, se le han dado poderes de rey a los jueces y el de redactar leyes a otro poder, ambos sirviendo al poder administrativo.

          Algo que no nos ha acercado a la Dignidad y ni tan siquiera a conocer el Concepto. Como dice el poder: Si protegen mis abusos son amantes de la ley y la justicia y si no lo hacen son “fachas” o prevaricadores.

          Estas son las opiniones de otro de los poderes, de los Jueces responsables de proteger y establecer la Justicia en la convivencia, siendo como es, esta su única función.

          Amenazados en su recorrido en la carrera judicial, por este mismo poder, y estando los jueces organizados en asociaciones de derechas, izquierdas o de una ideología, siendo que su única función es el Amor por la Justicia, que es el primer paso para encontrar la Dignidad en la Humanidad, que debemos aportar nosotros individualmente. No hay Dignidad en el Universo para mí, si no la aporto yo.


miércoles, 11 de marzo de 2026

EL ABUSO Y LA VIOLACIÓN

           Algo que es el pan nuestro de cada día, de cada momento y hemos tratado durante milenios erradicar de nuestra sociedad, de nuestra convivencia, nacido de la renuncia del pueblo a su Dignidad en la convivencia.

          Todas las filosofías y religiones han establecido, que la humanidad no puede manifestarse, cuando la convivencia establece que el fuerte puede abusar y violar al débil impunemente. Y que para ser un abusador y violador, es necesario ser un cobarde y carecer de Dignidad.

          La erradicación de abusos y violaciones, no depende de que seamos buenas personas y que nosotros no lo practiquemos, hace falta tener Dignidad, que haga que podamos defender al débil y que el débil no admita nunca por miedo, que ha sido consentido el abuso o la violación.

          El débil no evitará abusos o violaciones, por oponerse y no dejarse intimidar, pues sigue siendo el débil en la situación. La solución es siempre que el débil tenga la Dignidad, de no permitir el abuso o violación, de los demás, la Verdad o la Justicia. Siendo la unión, la que permite que el fuerte no tenga otra opción, que recuperar la Dignidad.

          Como decía en el escrito anterior, el Maestro Zen, no piensa o trata de que veamos algo en el círculo que dibuja, pues somos libres de ver lo que podamos, deseemos y tengamos capacidad de ver. El Maestro sólo dibuja el circulo, entregándose al dibujarlo, siendo lo que el dibujo es.

          Cuando existíamos compartiendo la Tierra y cuanto recibíamos del Universo, comenzamos a caminar en el círculo, estableciendo un origen. Por razones que siempre desconoceremos y tratamos de darle nombre, creímos que el poder permitía abusar y violar al débil.

          En un momento de nuestro caminar, decidimos crear un poder que nos amparase, nos guiase y administrase nuestros bienes para que nos llevase a una convivencia de bienestar, paz y respeto, pues era la convivencia que teníamos en esos principios de existencia.

          Es, cuando en uno de los pasos, ese poder comienza a abusar y violar los derechos de los más débiles del pueblo, cuando se introduce en el círculo, la meta que tendríamos al final de nuestro caminar, pues no existe el círculo, somos nosotros los que trazamos su origen y final.

          Los abusos continuados, conllevan que el débil renuncie a su Dignidad y acepte los abusos y violaciones en silencio y como algo natural. El resto del pueblo o clase media, renuncia al uso de su Dignidad y se establece en la cobardía, por lo que no abusa o viola, pero calla cuando conoce estas situaciones. Olvidando que incluso en nuestra cobardía, hemos tratado de recordarnos que: “Cuando las barbas del vecino débil veas abusar y violar, …”.

          Una vez que el poder se apodera de lo que los débiles tienen, lo natural y seguro es que pasará a apoderarse de lo que posee el siguiente.

          Hemos caminado durante siglos, el poder ha conseguido que el pueblo, al haber renunciado a su Dignidad durante decenios, siglos o milenios, nazca sin Dignidad de forma natural y por evolución genética o simplemente, porque se ha erradicado de nuestro Universo.

          El círculo nos recuerda que cuando el pueblo ha renunciado o carece de Dignidad, no importa quién llegue al poder, pues proviene del pueblo, algo que lo único que nos asegura es, que si no tenía Dignidad y era cobarde, el poder no da Dignidad o Valor, sino que la indignidad y cobardía de quien suba al poder, sólo puede ofrecer: "Abuso y Violación de los débiles, la Verdad y la Justicia”.

          No se arregla discutiendo quién es el responsable, pues el círculo en el que caminamos, no tiene un final concreto, por eso comienza y termina en un Vacío, que se convertirá en lo que nosotros creemos para llenarlo.


EL CÍRCULO ZEN

          Los Maestros Zen, han dibujado repetidamente círculos que en general nunca se cierran, como es lo natural en la circunferencia, el círculo o la esfera. No sé el porqué, las circunferencias dibujadas por los Maestros Zen, se les da el nombre de círculos. Pienso, que podría ser porque en el Círculo se plasma el Todo: Existencia e inexistencia.

          El círculo podríamos decir que es la unión o formación del Uno de un número infinito de circunferencias, siendo la esfera el Uno de infinitos círculos. Algo que podríamos usar para definir que el Universo Infinito, es el Uno de esferas infinitas multi-direccionales y dimensionales.

          En cualquiera de estas figuras, el principio y el final puede considerarse en un mismo punto, tras recorrer la totalidad de su circunferencia. Este punto puede ser cualquiera, pues principio y final son un mismo punto, aquí o ahora, en su oposición o manifestación dual.

          Lo curioso de los círculos en Zen, es que la mayoría nunca llegan a cerrarse, siendo que ambos extremos comienzan y terminan en el Vacío, la Nada, la no-manifestación, dan la impresión de que no importa el esfuerzo puesto en recorrerlos, el resultado es que no podremos retornar al principio.

          El Maestro, nos recuerda probablemente que vivir no es dar vueltas y recorrer el tiempo, el espacio o pasar de un estado a otro. Que vivir significa simplemente ser manifestación de la Vida y ser manifestación de algo, debe ser siendo lo que se manifiesta. El círculo Zen nos recuerda la eternidad de ser Círculo, de ser Zen, donde se deja de ser lo que aparentamos, lo que hemos creado o pensamos ser, para simplemente serlo, no cualquier cosa, sino manifestar lo que somos en nuestra realidad, que podríamos darle el nombre de energía o Vida.

          Pero en el Infinito, en lo Absoluto, no hay algo fuera que pueda darle nombre a algo. Lo que nos recuerdan los Maestros con este círculo, sólo ellos lo saben, cada uno lo que Él ha visto en esa Eternidad del círculo. Nosotros debemos encontrar lo que nosotros vemos, en un círculo que comienza en el Vacío, se manifiesta y termina en el Vacío. Obviamente el principio y el final es el Vacío, su manifestación es la irrealidad, de ver unos puntos a los que les damos el nombre de circunferencia, que obviamente tienen que estar separados de nosotros y hace imposible el que un día podamos ser Círculo o Zen.

          Cuando Shakyamuni dice que el Concepto de Buda, es el Ser Todo, y que cada individualidad del Todo es Buda, nos señala que recorrer el círculo, no es el movimiento el que nos permite recorrerlo, pues el movimiento sólo nos permite existir en un punto en cada ahora. Recorrer el círculo Zen, significa ser ambos, pues para ser Buda, que es recorrer la totalidad del círculo de la Eternidad, de olvidar el Principio y el Final, no basta con ser Todo, hay que ser cada individualidad, que hace necesario el olvido de la nuestra, no para negar nuestra existencia, sino para Ser lo que Somos: El Círculo Buda.


domingo, 8 de marzo de 2026

EL FEMINISMO

          Tantos años escuchando la palabra, y aún no tengo claro, lo que significa o lo que pretenden, quienes luchan porque sea aplicada como ley en la convivencia.

          Creo que siempre he respetado a la mujer, porque sobre todo me respeto a mí mismo. Algo que me impide, separar mi mitad masculina de la femenina y discriminar una de ellas. Mi respeto por las mujeres, a veces me ha dejado en ridículo ante mis amigos, pues ellos conseguían lo que yo no había podido y en menos tiempo. Pero es precisamente, lo que me ha permitido respetarme, al no ceder por beneficios u opiniones ajenas a perder el respeto por mí mismo.

          Lo que me desconcierta es, el que personas que combaten el machismo traten de imponer el feminismo, pues me es imposible aceptar que el dominio de una mitad, sea mejor que el de la otra, pues lo seguro es que habrá un desequilibrio, que la Vida tendrá que equilibrar, mediante el abuso de la mitad dominante sobre la sojuzgada.

          Hay creencias en que la evolución se realiza igual que el caminar, primero se evoluciona el aspecto de un genero y este es el que realiza la evolución del siguiente que sería su opuesto. Igual que al caminar si avanza el pie derecho, es la base y apoyo desde donde puede avanzar el izquierdo.

          En esas teorías, el primer paso es el desarrollo físico del cuerpo, que es un aspecto masculino. El cuerpo desarrolla el aspecto emocional, que es femenino. Y este a su vez, desarrolla el aspecto mental, que es precisamente en el que estamos actualmente.

          Lo que no hacemos al caminar es cortarnos un pie cuando ha dado el paso, igualmente, en la evolución de la manifestación de la Vida, el desarrollo de un aspecto no significa su extinción, sino que al igual que cualquier otra manifestación individual, no puede evitar tener dos mitades opuestas.

          O lo que es lo mismo: Todo aspecto masculino, debe su existencia a que tiene una mitad femenina, y lo femenino, no puede existir sin su mitad masculina.

          Erradicar el machismo, no puede realizarse por implantar el feminismo. La mayor dificultad para alcanzar el equilibrio por esta ley del péndulo, que va de un extremo al contrario, para alcanzar el equilibrio en un momento determinado, es que nosotros sólo alcanzamos la confrontación, cuando los extremos se equilibran.

          La erradicación del machismo o lo que llamamos machismo, no se conseguirá por la confrontación, sino por medio del respeto por nosotros mismos.

          Cuando una fiesta de los opresores está amenizada por jóvenes semi o completamente desnudas, cuando nos prostituimos, lo importante no es ser hombre o mujer, sino que nos hemos perdido el respeto propio. Siendo esta una situación, en la que la otra persona piensa que puede comprarnos y por tanto abusar de nosotros.

          La solución tampoco está en una situación de igualdad por sexos, pues habrá ocasiones en las que la mayoría debería ser femenina y en otras masculina, pues las personas idóneas en ese momento para el puesto son mejores las de un sexo que las del otro.

          El respeto es el camino que evita el abuso de cualquier tipo, pero para respetar a los demás, es necesario respetarnos a nosotros mismos. Nuestra verdad y realidad, no está en nuestros documentos, sino en la forma de manifestarnos y en la que convivimos.

          Las labores y las funciones, pueden ser femeninas o masculinas, algo que no implica que quienes las desarrollan tengan que ser hombre o mujer, sino la persona idónea en un momento y situación, algo posible cuando alcanzamos el respeto por nuestras responsabilidades y funciones, dentro de una sociedad humana.


sábado, 7 de marzo de 2026

LA INCONGRUENCIA

           Nuestras vidas se sumergen en las incongruencias entre nuestras palabras y los hechos. Las palabras dicen algo, pero lo realmente importante, es lo que nos dicen que significan y que debemos aceptar como verdad.

          Durante años, a las personas que han venido a consulta por sus problemas, no he dejado de señalarles que si creamos un problema, nadie puede quitárnoslo. Alguien nos quita el problema absolutamente en un ahora, pero si lo seguimos creando, es cuestión de tiempo el volver a tenerlo. No importa qué índole de problema, sea de salud o económico, de obediencia o desobediencia ciegas, o de convivencia.

          Desde el principio de nuestra aparición, nos hemos dedicado a la conquista de cuanto nos rodea y a su control. Algo, que traspasa lo exigido en la Vida que es el de adaptación al entorno. Sin que ello quiera decir, que no debemos modificarlo y tratar de encontrar un equilibrio diferente.

          La clave en todo, es precisamente esa palabra: “Equilibrio”, pues es lo que se manifiesta, todo cuanto se manifiesta y existe, es simplemente el equilibrio de las partes de la individualidad, sin que sea diferente si es una individualidad concreta o la Infinita del Uno.

          El Universo manifestado es el equilibrio de todas sus individualidades, el nuestro personal, es el de todo cuanto forma parte de nuestra individualidad y su equilibrio con el entorno.

          Nuestra sociedad manifiesta, con sus gánster, cárteles, mafias, ejércitos, poderes y su necesidad de tener poder, armamento o más fuerza que los demás para atemorizarlos u obligarlos a aceptar la imposición de nuestra verdad. No lo hace diferente, el que vivamos con la verdad que alguien establece, simplemente para evitar la responsabilidad, nos haga convivir en un equilibrio que detestamos.

          Cuando el entendimiento de la palabra argumentación, es que se argumenta o discute para tener la razón, simplemente es la convivencia dentro de la confrontación, que no busca el equilibrio o el encuentro de la verdad, sino que es el Universo quien tiene que equilibrarlo con lo que se crea en la confrontación: Odios, guerras, destrucción de lo que no aceptamos su diferencia, o el equilibrio que necesita el abuso, el Universo no lo hace, sino que es lo que nuestra confrontación crea para equilibrar nuestra convivencia.

          Necesitamos comenzar una guerra para decir: “No a la guerra”, de la misma manera, es necesario crear derechos cuando somos incapaces de respetar lo diferente u opuesto a nosotros, cómo podríamos eliminar el hambre de la Tierra, si no creamos antes el hambre.

          La guerra, no se evita diciendo no a la guerra, sino creando la paz en nosotros mismos. La desigualdad no se evita con leyes u ONGs, tampoco emitiendo derechos, simplemente, tenemos que respetar a los demás. La Justicia no depende de las leyes, ni puede establecerse mediante ellas, la Justicia depende del respeto y el Amor.

          Cuando para evitar que Europa sea abusada por EEUU, Rusia o China, hay que crear armamento y ejércitos que les haga pensarlo, es simplemente, porque hemos olvidado que los gobiernos son elegidos y pagados para conseguir el bienestar en la convivencia y no la confrontación o la necesidad de asesinar o exterminar al vecino para apoderarnos de lo que tiene.

          Cuando entendemos por feminismo el ser igual el hombre que la mujer, o el tener unos u otros derechos, no tenemos en cuenta que ya somos diferentes, que incluso somos diferentes cada uno con todos los demás. El respeto evita los abusos, la responsabilidad crea un equilibrio en el que cada individuo cumple con su función y responsabilidad, sin que lo importante sea su edad o su género.

          Deseamos convivir en paz, bienestar, igualdad, eliminando el abuso. Amor y Respeto por lo diferente, nos ofrece la argumentación necesaria, para aprender de las opiniones y verdades ajenas. Todo ello, nos lleva a un equilibrio carente de confrontación.


jueves, 5 de marzo de 2026

LA GUERRA

          Hay guerras que ni tan siquiera llegamos a conocer que existen, otras sin embargo son noticia 24 horas diarias.

          Todas ellas, son relatadas dependiendo de las simpatías y de la ideología. No importa el sufrimiento, el que pensemos que los demás no tienen humanidad, simplemente los de nuestra ideología pueden asesinar y los demás son asesinos si lo hacen.

          Tenemos una guerra en las noticias y otra que apenas se menciona: Irán y Ucrania. Una, es genocidio y se ha comenzado por la ambición de Trump. La otra, casi olvidada la comenzó el Gran Putón. En una, la excusa es que es una dictadura, que no hay derechos para los ciudadanos y que además, quieren tener armamento nuclear. La otra, todavía no lo tengo claro, si no es la ambición de apoderarse de la casa de los vecinos, para que no entren en Europa y la OTAN, lo que haría que dejasen de ser tan vulnerables, por haberle devuelto a Rusia el armamento nuclear y el uranio, con la promesa de mutuo respeto.

          Dice Sánchez al igual que Zapatero: “No a la guerra”. Imagino que no tienen ni idea de dónde se origina o cuál es la semilla de ellas. Hay mucha otra gente que lo dice, pero: ¿Qué hacemos realmente para que no nazcan?

          Ambos dos, han proclamado la memoria histórica, pero la de la izquierda, que recuerden cómo han sido derrotados, perseguidos y desterrados de España. En cambio, las víctimas de la izquierda republicana, no debe tener memoria, porque son abusadores. Las miserias tras la guerra civil española, sin ayudas del resto de países, al no entrar en la guerra mundial, tuvieron algo que ver conque los republicanos, regalaron el oro de los españoles a Rusia, el odio contra las derechas y fachas, promulgada y alentada por los dos, en el intento de que nos odiemos los unos a los otros y permitirles a ellos, ostentar el poder.

          Esa es una de las semillas de la confrontación, que permite el nacimiento de esas guerras que ellos dicen no querer.

          El Universo tiene defensas para mantener el equilibrio, y si algo no puede adaptarse desaparece, pero no hay guerras o confrontaciones entre las diferentes individualidades.

          Nosotros perdimos la dirección con un primer paso equivocado. Nuestras religiones y filosofías, relatan guerras entre los dioses y que intervenían en las nuestras ayudándonos a destruir al enemigo.

          El deseo de Eva y Adán, de comer de lo único que no les pertenecía, nos impidió continuar la existencia paradisiaca, amando a todo cuanto existía. Un Dios que hemos definido nosotros, nos dio la Creación, pudiendo dar nombre a todas las plantas y animales, pues el Universo era nuestro hogar común. Lo único que se había reservado para Él, era un simple manzano entre miles de ellos que sí eran nuestros.

          La ambición de poder, deseando alcanzar el poder de Dios que provenía del fruto de ese árbol, robamos lo que no era nuestro, hiriendo de muerte nuestra capacidad de Amor, asesinada por el deseo y la ambición.

          Sus hijos deseaban poder y riqueza, el uno daba lo mejor de lo que tenía sin esperar nada a cambio, el otro daba lo peor y envidiaba que Dios tuviese mejor relación con su hermano. Por lo tanto, le asesinó.

          Son las semillas donde nace la confrontación, la ambición, el deseo, la envidia, las que forman el bosque que nos impide ver nuestra humanidad y nos lleva a la guerra. Son los demás los culpables de todo lo malo, por lo que hay que exterminarles.

          Vencer, significa quedarnos solos, pues habremos asesinado a todos los demás. No hay que evitar la guerra, no hay que buscar la paz, pues en el Amor no hay guerra y por tanto es innecesaria su otra mitad: la paz.

          Pero la Paz, es algo que nos incumbe a todos, impidiendo que las semillas germinen en nosotros mismos y no aceptar que alguien nos lleve a la confrontación.

          No hay Amor sin respeto por lo que algo es, tampoco si no respetamos nuestra Humanidad y el ser Hijos del Universo y por tanto hermanos de cuanto en Él existe.

          La Verdad de algo que no deseamos, es no crearlo, no teniéndolo que destruir. La pobreza, la miseria, los abusos, las violaciones y las guerras, no pueden crearse desde el Amor y la Humanidad, por lo que no es necesario el nacimiento de su otra mitad.


domingo, 1 de marzo de 2026

TRIBUNAL CONSTITUCIONAL

           Prácticamente, hemos dejado atrás la época donde los reyes, en cualquiera de sus nombres: Faraones, zares, emperadores, etc. como mensajeros de Dios podían hacer su voluntad con un pueblo que debía hacer lo que ordenaba y servir a los nobles, que eran cuantos ambiciosos ayudaban al rey a esclavizar al pueblo.

          Decidimos establecer la democracia, que según nos dijeron era: “El poder del Pueblo”, que elegía representantes, para que le sirviesen estableciendo leyes de convivencia y formase un gobierno, que se esforzaba en equilibrar las voluntades y deseos del pueblo, encontrando el mejor uso del dinero que se le entregaba, para establecer el bienestar.

          Como es natural, siempre hay un extremo y el contrario, por lo que se estableció la democracia de derechas y la de izquierdas. La representación de la izquierda, se estableció en los reinos comunistas, donde el pueblo debía opinar lo mismo que el líder, lo que llevaba, a que el pueblo aguantaba libremente lo que el amado líder hacía, pues la ley que buscaba el bienestar del pueblo decía: “Si no piensas y haces lo que el amado líder decide, serás encarcelado o exterminado”.

          Las democracias de derechas, tienen muchas leyes y en general, establecen una serie de nobles: Alcaldes, concejales, diputados y demás, que representan al pueblo y deciden que lo correcto es, lo que dice el amado líder.

          No importa qué tipo de democracia se establece, ni el número de representantes de la voluntad del pueblo, siempre el pueblo desea lo que dice su amado líder, pues siempre decide lo que es mejor para ellos.

          A veces, me cuesta trabajo diferenciar entre los reyes, zares y faraones, representantes y herederos de Dios y los presidentes y primeros ministros con el poder de sus ejércitos.

          El reparto que se está haciendo, entre la mitad de la Tierra a la izquierda y la otra a la derecha, donde en lugar de comida lo importante es el armamento nuclear, en lugar del bienestar del pueblo es el vivir como deciden los líderes y el poder lo deben tener solamente los que lo tienen y pueden impedir que lo tengan los demás, es lo que hemos decidido el pueblo.

          Es mejor que el dinero que les damos, sea gastado en armamento y ejércitos que, en comida, vivienda, pues el poder del líder depende no de la agricultura y los obreros, sino del ejército y el armamento.

          Los españoles afortunadamente no tenemos el problema del poder, pues somos amigos de una mitad o de la otra, y obedecemos a cualquiera de ellas. Además, cuando el pueblo no puede ser controlado por las leyes y los poderes del gobierno, cuando el pueblo pide Justicia, si no es posible por la interpretación torticera de la letra de la ley, por los jueces del lado izquierdo o derecho, por la no investigación policial o la desinformación, nos queda el poder controlar el Tribunal Constitucional, que protege al pueblo, decidiendo que los amigos y palmeros del amado líder, los que inflan el deseo de pertenencia a algo más pequeño que estos dirigentes puedan controlar, quienes roban al pueblo pero son necesarios al líder o simplemente han robado cuando eran acólitos del líder, los jueces constitucionales, palmeros del poder de turno, deciden que lo mejor para el pueblo es amnistiarlos, perdonarlos o simplemente que no es procedente castigarles sólo por no cumplir con sus responsabilidades, pues es algo que es general entre los españoles.

          Al final el rebaño sigue siendo rebaño y es controlado y usado por el pastor y sus perros guardianes, simplemente para el beneficio del poder.

          Realmente, si el pueblo quiere tener derechos y que se cumplan, debemos comenzar a respetarnos a nosotros mismos y a los demás, sin armas nucleares, sin ejércitos y sin tener que asesinar a quien nos molesta o no nos gusta, porque tiene una opinión diferente a la nuestra. Eso es lo que permite nacer a la Justicia.