También nos recuerda la culpabilidad
de los ceutíes, en que pueda convertirse en epidemia, porque les dejan vivir
hacinados, en lugar de irse los ceutíes a la península y permitirles apropiarse
y vivir en sus hogares.
El hecho, de que lo natural es
sacrificar a los españoles que viven en sus hogares, impedirles vivir con
tranquilidad, porque los derechos de los invasores que ocupan los espacios hay
que respetarlos, parece que es lo natural, para un gobierno cuyos políticos,
niegan la españolidad de Melilla en una votación.
La seguridad nunca ha sido problema,
el hecho de que haya violaciones de menores marroquíes, cuchilladas, intentos
de robo y demás situaciones, es culpa de los ceutíes, que niegan el derecho de
ser españoles a los marroquíes, que han invadido su espacio en España.
Hay otra palabra que podría aplicarse
a muchos gobiernos, incluido el español, se trata de: aporofobia. Cuando son
los gobiernos los que abusan y violan los derechos de sus ciudadanos más
indefensos. Su rechazo a mantener esos ciudadanos, pobres y que muchas veces
delinquen, los lleva a procurar regalárselos a otros países que por unas
razones u otras, no se atreven a pedir que esos ciudadanos no renuncien a su
dignidad y procuren cambiar su convivencia en su hogar, uniéndose para evitar
ser abusados y violados por conciudadanos, que actúan como sicarios de los
dirigentes abusadores y violadores.
Acoger menores, alejándolos de sus familias,
de su cultura, de su hogar, es algo que habría que estudiar, y castigar a los
países y dirigentes, que por medio de abusos y violaciones de los derechos
ciudadanos, creando el medio idóneo para que renuncien a su dignidad y puedan
ser abusados, violados u obligados a huir con riesgo de sus vidas.
Hubo un gobierno de izquierdas, donde
estaba el PSOE, que mandó el oro español a sus aliados, como pago y pensando
que llevando a la ruina a los españoles, el nuevo gobierno incluso siendo una
dictadura, duraría poco y podrían recuperar el oro para gobernar con dinero.
Otros gobiernos han ayudado a países,
que posteriormente han enriquecido a sus miembros cuando han dejado de
gobernar. Una pregunta que habría que hacerse es, si miembros del gobierno piensan en mantener negocios con Marruecos cuando dejen de gobernar y por eso
defienden a los invasores en lugar de a los españoles.
Que Marlaska diga que no hubo un
documento del CNI, en el que se dijese el número exacto de invasores que iban a
venir, probablemente es verdad, probablemente la información fuese telefónica y
el número de invasores fuese de 81.000 en lugar de 81.500. Y es que no se puede
actuar correctamente y tener éxito, si no se sabe exactamente el número.
Y es que la culpa es de los ceutíes, de
las comunidades, del CNI, de la sanidad, del gobierno ceutí, de la oposición, que
no quieren acoger y dar de comer, trabajo, dinero y cuanto necesiten los
invasores, en lugar de dárselo a sus hijos.
Recuerdo que en Valencia, cuando hubo
una DANA, el que el presidente de la comunidad, estuviese comiendo, supuso la
culpabilidad de las muertes, su dimisión y el recibir toda clase de nombres en
las noticias y ninguno bonito, al menos desde los políticos, que dicen que su amado
líder ha estado trabajando intensamente, mientras disfrutaba de sus vacaciones.
El hecho de que la inutilidad de sus
ministros, haya mantenido la pasibilidad y no hayan reaccionado a una invasión
de España, es porque el líder no les ha dicho exactamente si tienen que decir
sí o no, que es lo que su capacidad les permite decidir.










