Es común a
muchas filosofías y religiones que en el comienzo de la forma, la materia o el
ser humano, una vez creada la forma a continuación se le insufló la Vida, por
medio de la respiración o el aliento del Ser.
En hinduismo,
el universo se expande en la exhalación de Brahma y se contrae con la inhalación
creando así un ciclo de vida de la manifestación. En el cristianismo y en otras
religiones y filosofías del medio oriente, se crea la forma y es por medio del
aliento del dios, como se le concede la vida, el ánima o principio de vida. Este
aliento le concede el principio de Vida que concede el Espíritu.