Hace siglos,
nació una niña cuya mayor desgracia fue nacer tan bella, con un cuerpo perfecto,
un corazón dulce y compasivo, y una atracción para todos los que la rodeaban
rayana en la obsesión.
Pero lo que
ella añoraba, su mayor deseo, era Retornar a Casa, al Origen, a su Naturaleza
de Buda, era lo único que anhelaba su corazón, tan lleno de amor y compasión,
por toda la Vida y sus formas.
Aún joven
partió de casa de sus padres, buscando al Maestro que la ayudase en el inicio
del Camino de Retorno. Pero el obstáculo, iba con ella, acompañándola
continuamente, pues era su belleza de alma y cuerpo, que solamente serviría
como distracción y punto de pelea, intranquilidad y desarmonía para los que había
en los monasterios.



















